Este lunes, 3 de agosto, Carlota Casiraghi cumple 40 años. Una cifra redonda para una mujer que se encuentra en un punto muy dulce de su vida: enamorada, centrada en la filosofía y convertida; no solo en heredera de la sofisticación de su madre, sino en parte del legado de su abuela, la icónica Grace Kelly. No hay duda de que la hija de la princesa Carolina de Mónaco se encuentra en uno de sus momentos más plenos y serenos. Siempre discreta, pero transmitiendo ese halo de elegancia y misterio, ha sabido encontrar el equilibrio entre su vida personal, la profesional y la institucional. Tras años en los que apenas aparecía junto a los Grimaldi, ahora se ha convertido en un apoyo fundamental para su tío, el príncipe Alberto, quien cuenta con sus sobrinos para muchas de sus tareas oficiales, como es su aparición en el Día Nacional del Principado.
Carlota Casiraghi, más 'princesa' que nunca
Aunque no tiene el título de Princesa y está alejada del foco permanente, cada vez está más presente en los grandes acontecimientos del Principado. Atrás queda la época en la que no aparecía en público y blindaba la privacidad de sus hijos, Raphaël, de 12 años, fruto de su relación con el actor y humorista francés Gad Elmaleh, y Balthazar, de 7, al que tuvo con su exmarido, el productor de cine galo, Dimitri Rassam. Ahora deslumbra en cada aparición oficial. Es una presencia fija en el Día Nacional, donde toda la familia Grimaldi al completo acompaña al soberano, incluidas las nuevas generaciones.
Una de las Grimaldi más reconocidas y heredera del legado de Grace Kelly
Dentro de la Casa Principesca, Carlota Casiraghi se ha convertido en una de las representantes más reconocibles de la dinastía, no solo por su estilo, sino por su compromiso con la cultura y su presencia en eventos relevantes. Una posición que muchos interpretan como una continuidad natural del legado de Grace Kelly, de quien no solo ha heredado belleza, sino también esa capacidad para generar fascinación a lo largo de las décadas.
Llena de inquietudes intelectuales
Además de icono de la moda, es embajadora de Chanel desde el año 2021; hay un rasgo que la define, que es su inquietud intelectual. Es licenciada en Filosofía por la Universidad de la Sorbona de París, ha impulsado los encuentros filosóficos y literarios de Mónaco, ha demostrado que es una apasionada de la literatura y se ha atrevido a escribir sus propias reflexiones. A principios de 2026 salió a la venta Le Fêlure, su primer libro en solitario, en el que se abrió en canal sobre algunas experiencias dolorosas de su vida, como la muerte de su padre, el recordado Stefano Casiraghi, y qué es lo que hizo para sobreponerse a este durísimo golpe. En este trabajo, la hija de la princesa Carolina hace un repaso por las vidas de Scott Fitzgerald e Ingeborg Bachmann, aborda el amor maternal, el amor romántico y los idilios tumultuosos de varias escritoras.
Las cartas terapéuticas que escribió tras la muerte de su padre
Entre las reflexiones personales que comparte en Le Fêlure, destacan las cartas que escribió a su padre tras su fatal accidente náutico el 3 de octubre de 1990. Plasmar lo que sentía la sirvió para "adquirir la certeza de que se podía convocar a los ausentes y hacerlos eternamente presentes", recordó. "Me sentía casi invencible en este refugio en el que se había convertido mi diario". Pronto decidió "salir del caparazón", al darse cuenta de que "sus cartas y poemas la estaban aislando de los demás y la encerraban en una burbuja melancólica". Este fue su primer libro en solitario, pero no el primero que edita. Junto a su antiguo profesor y escritor italiano, Robert Maggiori, tiene editado Archipiélago de pasiones, un pequeño tratado filosófico donde ambos describen los estados emocionales como un conjunto de islotes solitarios, unidos por el deseo. Este libro compartido con su maestro lo dedicó íntegramente a su padre.
Enamorada de Nicolas Mathieu, escritor como ella y padre de un hijo
El corazón de Carlota Casiraghi también tiene dueño. Desde hace más de dos años mantiene una discreta relación sentimental que va dando, poco a poco, cada vez más pasos. Tras su ruptura con Dimitri Rassam, después de cuatro años de casados y un hijo en común, a finales de febrero de 2024, la revista francesa Voici lanzó que había un romance entre la bella monegasca y el escritor Nicolas Mathieu, de 47 años. Desde entonces, la pareja ha sido fotografiada junta por las calles de París, entre paseos, risas y una enorme complicidad. Para Carlota, por fin, el cuento de hadas había llegado. El paso definitivo fue cuando se dejaron ver juntos en abril de 2026 en un partido de tenis de la ATP. Carlota y Nicolas aparecieron sentados juntos en las gradas de la pista Rainiero III del Montecarlo Country Club Roquebrune-Ca-Martin. Se mostraron tranquilos y relajados y compartieron escenario con el príncipe Alberto, quien también acudió a este evento deportivo, demostrando que lo suyo cada vez va más en serio. Con ellos estaba Oscar, el hijo de 12 años que tiene Nicolas.
¿Quién es el escritor que ha robado el corazón de Carlota Casiraghi?
Nicolas Mathieu saltó a la fama tras ganar el Premio Goncourt, el galardón de las letras más notorio de Francia, y se ha consolidado como una gran figura literaria contemporánea. Es un hombre discreto, con una trayectoria singular. Desde su infancia, lejos de los círculos sociales, hasta su reciente aparición bajo los focos, Nicolas es un perfil de lo más interesante que, sin duda, ha conquistado a una de las mujeres más icónicas del momento. En 2018, Nicolas ganó el Premio Goncourt por su novela Sus hijos después de ellos, inspirada en su adolescencia en la región del Gran Este en los años noventa, la obra supo cautivar a los lectores. Creció en las afueras de Épinal, en los Vosgos. Su madre trabajaba como contable y su padre era electromecánico. Venía de un entorno modesto y fue en la escuela donde descubrió el concepto de clase social.










