Carlota Casiraghi afronta este jueves la presentación de su último y ambicioso reto: la salida a la venta de Le fêlure, su primer libro en solitario. Un proyecto que la tiene totalmente emocionada y cuyo título podría traducirse como La grieta o La fisura y que se ha mantenido en secreto durante varios meses, que la aleja de su faceta de Princesa y del mundo de la moda, donde es todo un referente. Un libro en el que se ha abierto en canal sobre algunas experiencias dolorosas de su vida, como la muerte de su padre, el recordado Stefano Casiraghi, y qué es lo que hizo para poder sobrellevar su desaparición.
Carlota hace un repaso en este nuevo trabajo por las vidas del novelista estadounidense Scott Fitzgerald y de la autora austríaca Ingeborg Bachmann. También aborda el amor maternal, el amor románico y los romances tumultuosos de otra escritora, Colette, marcados por la infidelidad y por las reiteradas mentiras de su primer marido. "No remienda la grieta, sino que la corrige con la escritura", resume la hija de Carolina de Mónaco.
El caparazón que creó tras morir su padre
A través de temas como el duelo y la maternidad, Carlota Casiraghi comparte reflexiones personales. Entre ellas, las cartas que una vez le escribió a su padre, quien falleció el 3 de octubre de 1990 en un accidente náutico. Para ella plasmar sus pensamientos en una hoja la sirvió para "adquirir la certeza de que se podía convocar a los ausentes y hacerlos eternamente presentes", recuerda. "Me sentía casi invencible en este refugio en el que se había convertido mi diario". Pronto decidió "salir del caparazón", al darse cuenta de que "sus cartas y poemas la estaban aislando de los demás y la encerraban en una burbuja melancólica".
Le fêlure se presenta ante los lectores como una investigación literaria y sensible centrada en "la noción de grietas, nutrida por los textos y destinos de escritores, poetas y aventureros". A principios de 2026, la agencia de comunicación Alina Gurdiel y Asociados compartió unas instantáneas inéditas de Carlota que revelaron detalles desconocidos de este trabajo. A la hija de Carolina de Mónaco se la veía entonces de lo más emocionada posando y firmando ejemplares.
La portada de este libro tiene una ilustración de la artista Eloise Van de Heyden, quien además de ilustradora también es alfarera y supo captar a la perfección la esencia de la sobrina del príncipe Alberto. Unas delicadas ramas que dejan entrever la delicadeza con la que Carlota ha trabajado en este proyecto. Una elección llamativa que muchos consideraron un homenaje a su abuela, la inolvidable princesa Grace, quien también escribió un libro titulado Mi libro de las flores, donde daba muestras de su amor por la jardinería.
Aunque ya se ha desvelado el misterio, los detalles de La fêlure han estado casi en secreto. No se trata "ni de un tratado, ni una historia, ni mucho menos una confesión. Debe verse como un viaje, una serie de vacaciones sobre un mismo tema", adelantaron desde la editorial, subrayando que, en sus páginas, encontraremos "el motivo recurrente de una idea fija: si algo en nosotros está roto, mucho mejor".
Este es su primer libro en solitario, pero no el primero que edita. Junto a su antiguo profesor y escritor italiano, Robert Maggiori tiene editado Archipiélago de pasiones, un pequeño tratado filosófico donde ambos describen los estados emocionales como un conjunto de 'islotes solitarios' unidos por el deseo y que dedicó íntegramente a su padre.
Carlota ha sido siempre una enamorada de la literatura y de su impacto desde una temprana edad. Estudió Filosofía en la Universidad de la Sorbona de París y realizó estudios de posgrado centrados en las humanidades, como un máster en el Instituto Católico de París y un doctorado en el Instituto de Estudios Políticos de París.









