Dakota Johnson es una mujer con un magnetismo especial y la entrevista que le concedió a la también intérprete Amy Poehler, conocida por su trabajo en Parks and Recreation y Saturday Night Live, para su pódcast Good Hang with Amy Poehler es el reflejo de esto. Uno de los rasgos que definen su personalidad es la serenidad y la estupenda gestión que hace de los silencios. En un momento del programa Amy le dice a Dakota, de hecho, que esta es precisamente una de las cosas que más aprecia de ella.
Ahora que en España, los trastornos de ansiedad siguen siendo una de las realidades más frecuentes, afectando aproximadamente al 1 de cada 10 personas, no es raro pensar que la calma empiece a ser una de las cualidades que más destaquen de una persona. Entre mujeres, la cifra asciende al 14,3%, mientras que entre hombres se sitúa en 7,8%1. Así, la gestión del tiempo, la asertividad, y volver a parar para pensar y responder cobran suma importancia.
Al fin y al cabo, como le decía la psicóloga Patricia Ramírez (@patri_psicóloga) al comunicador Carlos Roca en su pódcast La Roca Project, hay una diferencia entre responder y reaccionar. "La persona que responde lo hace desde la reflexión y la prudencia. La persona que reacciona lo hace desde la impulsividad", comentaba la experta.
Aprender a tolerar y practicar el silencio
Los silencios son importantes. La psicóloga Sofía García- Faya (@sofiafayapsicolog) nos lo recuerda. "En terapia se respeta mucho los silencios y, de hecho, son importantísimos porque abren un espacio que invita a la reflexión o a la integración", nos cuenta. "El psicólogo es el que debe guiar el ritmo de la sesión y hacer esas pausas intencionadas", concreta Sofía. "Es una herramienta para que lo que se acaba de decir tenga más peso", agrega.
Y esto conecta perfectamente con la enseñanza de Paramita que se ha hecho viral en redes sociales: "Si hablas mucho, tus palabras pierden fuerza. Si hablas poco, cuando te toca hablar, las personas te escuchan". Sugieren que "hemos aprendido a enmascarar el silencio con palabras". Y nos animan a "ser más selectivos porque todo cuenta". Además, ponen tres requisitos a los mensajes que se emitan: que sean verdad, que sean positivos y que sean necesarios. Defienden que tienen que aportar valor. "No es suficiente con que lo que digamos sea verdad y positivo, tiene que ser necesario".
Tómate tu tiempo
Sofía nos brinda un truco para poder pensar con serenidad antes de hablar con coherencia. "Yo misma hago silencios para pensar", nos cuenta. "Y lo comunico: "dame unos segundos". Entonces, me tomo mi tiempo para dar la respuesta que yo quiero dar, la elección de palabras es vital en sesión", explica. "Supongo que, del mismo modo, personas como Dakota le dan el mismo peso a sus palabras por la repercusión que pueden tener", agrega. Como indica Patricia Ramírez, hacer una pequeña reflexión antes de hablar nos permite "ser dueños de nuestros actos".
Recuerda: "la reacción nace del impulso; la respuesta, de la reflexión. Esa diferencia cambia completamente cómo manejas los conflictos". Antes de escribir o hablar, pregúntate: ¿Estoy entendiendo bien? ¿Vale la pena? ¿Esto ayuda o daña? Usa el filtro del pensamiento antes de actuar y verás que todo nutre más, sienta mejor y hay menos conflicto.










