Las acelgas son una de esas verduras que siempre deberíamos incluir en nuestra dieta. Son unas grandísimas aliadas de nuestra salud, ya que tienen propiedades diuréticas y digestivas y destacan por su alto contenido en fibra, ácido fólico, vitaminas y minerales -sobre todo potasio, calcio y hierro-. Por si fuera poco, son bajas en calorías y su precio es bastante asequible. Los meses de invierno son su mejor temporada y vamos a aprovecharla para cocinar con ellas como nunca imaginaste.
Porque muchas veces el problema que tenemos con las acelgas es que no sabemos sacarles todo su potencial en la cocina. Y para eso estamos nosotros, para ayudar a descubrirte cómo prepararlas de distintas maneras y darte algunos útiles consejos sobre este vegetal de origen milenario y mediterráneo que solemos encontrar todo el año en el mercado.
Trucos y consejos para sacar el máximo partido a las acelgas
Antes de cocinarlas, no está de más que tengas en cuenta algunas consideraciones sobre las acelgas, consejos y trucos para conocerlas mejor y cocinarlas de una manera adecuada.
- A la hora de comprarlas, escoge -o pide al frutero- las que presenten hojas bien brillantes y de un color verde oscuro uniforme, esta es la mejor garantía de calidad y frescor.
- Las acelgas con hojas muy grandes, ásperas, de color verde amarillento y con tallos fibrosos advierten de que la planta ya ha florecido o está a punto de hacerlo, y eso hace que las pencas desarrollen un sabor muy amargo.
- Hay que lavarlas muy bien para eliminar cualquier resto de tierra que puedan contener y si quieres ahorrarte este paso, opta por las acelgas que vienen ya limpias, cortadas y envasadas en bolsas. También las hay congeladas y en conserva.
- Si las compras frescas y las quieres congelar, recuerda que se han de escaldar previamente durante 2 ó 3 minutos en agua hirviendo, escurrir y secar bien ¡y listas!
- Ten en cuenta que las hojas verdes y finas se cuecen antes que las pencas. Por ello se aconseja cocinarlas en dos partes, y así evitarás que las hojas queden demasiado cocidas y blandas y las pencas muy duras.
- Las acelgas son una verdura de ‘vida corta’. Por ello, conviene consumirla en el día, aunque guardada en el frigorífico se conserva un par de días más.
- Un consejo para su cocción es cortar las acelgas no muy grandes y añadirlas cuando el agua esté hirviendo. Con cubrirlas será suficiente, y siempre tapa la olla o cazuela donde las cuezas.
- Agrega unas gotas de zumo de limón o de vinagre para conservar al máximo sus nutrientes y añade sal al final para que no se pongan duras.
- Si quieres mantener el color verde intenso de sus hojas, después de hervirlas, enfríalas en agua con hielo.
Cómo cocinar las acelgas
Las acelgas más comunes son las de hoja verde, que tienen el peciolo -o penca- de color blanco o de color rojo, pero también las hay de otras tonalidades. Bien limpia se puede comer entera, aunque algunas recetas solo se hacen con las hojas y otras con las pencas. Son multitud las elaboraciones para hacer con esta saludable verdura.
- En crudo, las hojas son ideales para hacer ensaladas y también sirven para preparar rollitos rellenos -de queso crema, ahumados, embutidos, otros vegetales, patés...- y servir unos deliciosos aperitivos fríos con alguna salsa.
- Con las hojas cocidas, también podemos preparar sopas y cremas. Y tanto hojas como pencas, resultan deliciosas en guisos, arroces, pastas o tortillas.
- Si decides hacerlas cocidas, echa las hojas en agua hirviendo, deja unos 3 minutos, añade las pencas y espera otros 5 minutos más. Si optas por cocinarlas al vapor, incrementa este tiempo en 5 minutos más. Ten en cuenta que si las cueces enteras tardan más que si lo haces troceadas.
- Puedes también cocerlas en la olla exprés con agua y sal. Tapa la olla y, una vez que salga el vapor, cuenta 4 minutos y las tendrás listas. Si utilizas el microondas, echa las acelgas cortadas en un recipiente con un poco de agua y pon la máxima potencia para la cocción: si son frescas tardan 12 minutos y 18 si son congeladas.
- Otras formas de cocinar las hojas de las acelgas es rehogarlas con un poco de aceite, ajo y cebolla, gratinarlas cocidas con bechamel y queso o ponerlas como relleno de canelones, lasaña, croquetas, empanadas y hojaldres.
- Las pencas las puedes hervir, saltear, asar, guisar en salsa... y también cocerlas y rellenarlas, por ejemplo, de jamón y queso, pasarlas por harina y huevo batido y freírlas. Cocidas y frías también quedan muy ricas en ensaladas. Si las pencas son muy gruesas, puedes pelarlas ligeramente para quitar fibras.
Todos estos métodos los ponemos en práctica en las siguientes 20 recetas deliciosas y fáciles con acelgas. ¡Disfrútalas!



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