El violoncelista ruso Mstislav Rostropovich, gran amigo de la familia y residente en Mónaco, interpretó durante el servicio fúnebre tres piezas de Bach en homenaje al Príncipe monegasco.
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El velatorio finalizó con un servicio fúnebre privado al que asistieron los tres hijos del soberano monegasco, los príncipes Alberto, Carolina y Estefanía, y su nieto mayor, Andrea Casiraghi.

14 ABRIL 2005
La capilla ardiente del príncipe Raniero se cerró ayer a los monegascos. El velatorio, que ha contado desde el pasado domingo con la visita de unas quince mil personas, finalizó con un servicio fúnebre privado al que asistieron los tres hijos del soberano monegasco, los príncipes Alberto, Carolina y Estefanía, y su nieto mayor, Andrea Casiraghi. Durante la misa, el violoncelista ruso Mstislav Rostropovich, gran amigo de la familia y residente en Mónaco, interpretó tres piezas de Bach en homenaje al Príncipe monegasco.
Todo listo en Mónaco
Anoche, la princesa Estefanía reapareció finalmente en público. Tanto Alberto como Carolina y sus hijos habían sido vistos la víspera de la muerte de Raniero en una misa funeral por el eterno descanso del papa Juan Pablo II y, desde el fallecimiento del soberano, en los trayectos en coche al Palacio de los Grimaldi. Hasta ayer, sin embargo, de la pequeña de los Grimaldi no había habido ni rastro. Era la única de la familia que permanecía recluída tras los muros de palacio intentando sobreponerse a la partida de su padre, su apoyo incondicional.
Carolina, además, se ha convertido estos días en foco de la prensa por la urgente hospitalización de su esposo, el príncipe Ernesto de Hannover, a causa de un pancreatitis aguda. No obstante, parace que el estado de salud del Príncipe ha mejorado en los últimos días considerablemente y podría salir en los próximos días del centro médico. Será, probablemente, eso sí, una de las ausencias de los funerales de su suegro, el príncipe Raniero, que se celebrarán mañana en la Catedral de Mónaco, en lo alto del Peñón, donde todo está ya preparado para este último adiós al soberano.
Una emotiva despedida que contará con el respaldo de más de 50 personalidades, entre representantes de las Casas Reales, mandatarios y amigos, que dará comienzo a las 12:00 horas y se prolongará hasta las 13:30, cuando la catedral, una vez concluida la ceremonia, cerrará sus puertas. A continuación, las grandes autoridades invitadas se dirigirán a pie al palacio de los Grimaldi, donde transmitirán sus condolencias a la familia. A partir de las 17:30 horas, la catedral volverá a abrirse para monegascos, residentes y personal de Palacio, debidamente identificados. Una hora después, dará comienzo una misa réquiem popular por el soberano.
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