El Rey Felipe VI y doña Letizia se han trasladado desde el Palacio de la Zarzuela hasta la Basílica de la Sagrada Familia para dar inicio a una jornada histórica. Allí se han encontrado con el Papa León XIV antes de la Santa Misa que rinde homenaje al centenario de Antoni Gaudí, el genial arquitecto que ideó el templo barcelonés. En un momento cargado de simbolismo, los Reyes y el Pontífice han conocido a Valentina, una niña de 13 años con discapacidad visual que, gracias a una maqueta táctil de la Torre de Jesucristo, ha logrado cautivar a todos los presentes con una explicación tan emocionante como inspiradora sobre el legado de Gaudí y el proyecto original de la Sagrada Familia.
La emocionada historia de Valentina
Tras la protocolaria reverencia de los Reyes Felipe y Letizia, los Monarcas y el Papa León XIV se encontraron con una grata sorpresa que dio paso a uno de los momentos más emotivos y simbólicos del inicio de esta histórica jornada. "Estoy junto a los Reyes de España", pronunció Valentina, de 13 años, quien padece el síndrome de Leber, antes de comenzar una explicación que logró captar la atención de todos los presentes. Ante una maqueta táctil de la Torre de Jesucristo —cuya culminación se convertirá en el gran hito arquitectónico de la Sagrada Familia al alcanzar el punto más alto de la basílica—, la joven fue desgranando cada uno de sus detalles con una seguridad y una naturalidad admirables. Una intervención que emocionó especialmente a doña Letizia, muy atenta a sus palabras durante toda la presentación.
La propia Valentina quiso explicar cómo su discapacidad visual no le ha impedido conocer en profundidad la estructura diseñada por Antoni Gaudí. Gracias al apoyo de la ONCE y a los recursos adaptados puestos a su disposición, ha podido descubrir cada elemento de la torre e, incluso, plasmarla en un dibujo que posteriormente entregó al Papa León XIV como recuerdo de un encuentro tan especial como inolvidable.
"Valentina, bravo, bravo", fueron las palabras que le dedicó la Reina al término de su explicación. A continuación, el Rey se despidió de ella con una felicitación: "Felicidades". La menor respondió con una sonrisa: "Encantada". Antes de marcharse, la Reina también quiso despedirse de ella con un abrazo, gesto que Valentina agradeció diciendo: "Gracias, Letizia, Su Majestad".
Por último, el Papa le entregó un regalo a la niña: un rosario. Emocionada, ella respondió: "Ay, gracias, gracias. Lo guardaré para siempre. Muchísimas gracias".
Su intervención se convirtió así en una de las imágenes más significativas de la jornada, un ejemplo de superación, inclusión y pasión por el legado artístico de Gaudí que conquistó por igual a los Reyes y al Pontífice. Ahora, los Reyes se presentan para asistir a una de las misas más solemnes del histórico viaje de León XIV y que, rendirá homenaje al centenario del aniversario de Antoni Gaudí.







