El gran día de Susanna Griso ya ha llegado. La periodista y presentadora de Espejo Público ha dado este sábado 25 de julio el "sí, quiero" a Luis Enríquez en una ceremonia civil celebrada junto al mar, en la Costa Brava, rodeados de familiares y amigos. Para una boda concebida como una gran reunión familiar, informal y sin apenas protocolo, la novia ha apostado por un vestido firmado por Cortana, la firma mallorquina de Rosa Esteva, una de las diseñadoras de mayor confianza de su armario desde hace años. Un diseño palabra de honor, con corsé y falda vaporosa que refleja a la perfección la filosofía del enlace: elegante, cómodo y profundamente mediterráneo.
Un vestido de novia pensado para disfrutar del gran día
Lejos de los códigos más tradicionales de la moda nupcial, Susanna Griso ha elegido un vestido que responde a su propia forma de entender la elegancia. El escote palabra de honor, la silueta relajada, el corsé y la falda vaporosa definen un diseño confeccionado en un tejido ligero, cuya principal característica es el estilo bohemio y romántico..
La periodista ya había adelantado semanas antes que quería un vestido "muy cómodo", capaz de acompañarla durante toda la celebración. Al tratarse de una ceremonia al aire libre y sin el protocolo de una boda religiosa, buscaba un diseño que le permitiera moverse con libertad, bailar y disfrutar del verano sin renunciar a la elegancia.
El resultado es un vestido que conecta con una de las grandes tendencias de la moda nupcial actual: la de las novias que priorizan la naturalidad, los tejidos ligeros y las siluetas limpias frente a los diseños excesivamente estructurados.
Rosa Esteva y Cortana, la firma de confianza de Susanna Griso
Detrás del vestido se encuentra Rosa Esteva, fundadora de Cortana y una de las diseñadoras españolas más reconocidas por su defensa de una moda atemporal, artesanal y profundamente ligada al Mediterráneo. No es la primera vez que Susanna Griso confía en ella. De hecho, la presentadora confió en esta firma el vestido de su preboda.
Las colecciones de Cortana destacan por el empleo de sedas, linos y fibras naturales, además de patrones fluidos que buscan acompañar el movimiento del cuerpo. Una filosofía que encaja con la personalidad de Susanna y con el ambiente relajado que la pareja ha querido imprimir a toda la celebración.
Las joyas, el ramo y el resto del look
El vestido ha estado acompañado por una selección de complementos que mantienen esa misma línea de elegancia. Unas joyas muy sencillas que encajan perfectamente con su vestido.
En cuanto al beauty look, la periodista ha optado por un recogido desenfadado, con mechones que enmarcan el rostro, acompañado de un maquillaje natural y luminoso.
El ramo, compuesto por unas delicadas y pequeñas flores blancas completan un look coherente con el entorno mediterráneo elegido para la boda.
Luis Enríquez apuesta por una elegante guayabera rosa
Si la novia ha huido de los convencionalismos, el novio también lo ha hecho. Luis Enríquez ha sustituido el clásico traje por una guayabera confeccionada a medida en un delicado tono rosa fresa, una elección perfecta para una boda de verano junto al mar.
La prenda ha sido un regalo de Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta de El Español, quien quiso tener este detalle con el empresario antes del enlace. Una apuesta sofisticada y desenfadada que encaja con el carácter de una celebración donde la comodidad ha sido una de las grandes protagonistas.
Una boda junto al Mediterráneo marcada por el ambiente familiar
La ceremonia se ha celebrado en un enclave privilegiado de la Costa Brava, uno de los paisajes más emblemáticos del Mediterráneo español. La pareja ha reunido a alrededor de 250 invitados en una boda concebida en formato cóctel, sin sitting y con un ambiente mucho más relajado de lo habitual.
La decoración ha girado en torno a las flores, uno de los elementos favoritos de la periodista, aunque ella misma confesó haber delegado prácticamente toda la organización en sus amigas más cercanas para poder disfrutar de los preparativos sin estrés.
Uno de los detalles más especiales del enlace ha sido el protagonismo de sus hijos. En lugar de contar con dos padrinos tradicionales, la pareja ha querido que fueran los siete hijos de ambos quienes ejercieran ese papel. Jan, Mireia, Dorcette y Koudus, por parte de Susanna, y Blanca, Santi, Lola y Luis, por parte del novio, han acompañado a sus padres en uno de los momentos más importantes de sus vidas.
Una preboda frente al mar para dar comienzo al gran fin de semana
La celebración comenzó ya el viernes con una preboda organizada en el chiringuito de la playa de Sa Conca, en S'Agaró. Familiares y amigos disfrutaron de un cóctel frente al mar en un ambiente completamente distendido que sirvió para dar la bienvenida a todos los invitados.
Para aquella primera cita, Susanna también confió en Cortana, reafirmando la estrecha relación que mantiene con la firma mallorquina. La presentadora eligió el vestido Úrsula, confeccionado en seda con el estampado exclusivo Orea Print, una reinterpretación artística de las rayas en tonos arena y topo que armonizaba con el paisaje mediterráneo de la Costa Brava.
Una historia de amor que comenzó mucho antes de convertirse en pareja
Aunque su relación sentimental comenzó hace menos de dos años, Susanna Griso y Luis Enríquez se conocían desde hacía casi dos décadas gracias al periodista David Gistau. La vida los llevó por caminos diferentes hasta que volvió a reunirlos, dando lugar a una historia de amor que la propia periodista ha comparado con Cuando Harry encontró a Sally.
Durante una visita a El Hormiguero, recordó una de las frases más famosas de la película para explicar cómo se sentía junto a Luis: "Cuando sabes con quién quieres pasar el resto de tu vida, solo deseas que el resto de tu vida empiece cuanto antes". Una declaración que resume el espíritu con el que ambos han afrontado esta nueva etapa.
El compromiso llegó durante un viaje a Argentina y el anillo apareció meses después, de una manera tan inesperada como entrañable: escondido bajo una taza de café el mismo día del cumpleaños de la periodista. Hoy, rodeados de los suyos y frente al Mediterráneo, Susanna Griso y Luis Enríquez han convertido aquella historia en una nueva página de sus vidas.










