Danza clásica

Claudia Hinojosa, bailarina, sobre el deporte de Rosalía para estar en forma: "El ballet mejora la postura, la coordinación y la conciencia corporal"


Una bailarina y profesora de danza clásica revela los beneficios que esta rutina de la artista tiene para el cuerpo, y también para la mente


rosalia lux tour© GTRES
Paula MartínsColaboradora de Estar Bien
25 de julio de 2026 a las 18:30 CEST

Durante años, el ballet ha sido una práctica reservada a los teatros y los conservatorios. Sin embargo, cada vez son más las personas que lo ven como una forma de entrenar cuerpo y mente. El último impulso ha llegado de la mano de Rosalía, que ha mostrado parte de la preparación física y coreográfica para su gira mundial Lux Tour, despertando el interés por una disciplina capaz de mejorar nuestra condición física... y hasta mental. 

La artista ha compartido en redes sociales imágenes de los ensayos de su gira en las que aparece practicando diferentes pasos de danza clásica. Un detalle que explica sus apariciones en el escenario (con tutú y bailarinas de punta incluidas), y que demuestra hasta qué punto el ballet va mucho más allá de la estética: detrás de cada movimiento hay años de técnica, control y preparación.

rosalia ballet© @rosalia.vt

Los beneficios del ballet, un deporte complicado

Bailar en pointe (en puntas) está considerado uno de los mayores desafíos de la danza clásica. No se trata únicamente de sostener el peso del cuerpo sobre la punta de los pies, sino de desarrollar la fuerza, el equilibrio, la estabilidad y la conciencia corporal necesarias para hacerlo con seguridad. Rosalía lleva tiempo preparando la parte coreográfica de Lux y, aunque dominar esta técnica al nivel de una bailarina profesional requiere muchos años de entrenamiento, las imágenes de sus ensayos reflejan el rigor y la dedicación que exige acercarse a una disciplina donde la precisión técnica resulta tan importante como la interpretación.

Pero no es la primera vez que la danza clásica trasciende los estudios de ballet para convertirse en tendencia. En los últimos años, disciplinas inspiradas en esta técnica, como el barre, han conquistado gimnasios y centros deportivos gracias a una propuesta que combina ejercicios de fuerza, movilidad y control postural. Ahora, el interés vuelve a dirigirse hacia el ballet en su versión más auténtica.

bailarinas ballet© Getty Images

Los beneficios físicos del ballet

Si bien la danza clásica siempre ha generado interés, lo cierto es que cada vez son más quienes se acercan a clases por sus beneficios. Hablamos con Claudia Hinojosa Nocete (@claudia_profeballet), bailarina profesional, especialista en Pedagogía de la Danza Clásica y psicopedagoga, para conocer todo sobre el ballet:  "Aunque el ballet no se considera oficialmente un deporte, sino una disciplina artística, sí implica un trabajo físico muy exigente a través de la técnica de la danza clásica. Por ello, aporta numerosos beneficios tanto a nivel biomecánico como neurológico".

rosalia tutú© @rosalia.vt

Mucho más que flexibilidad: así transforma el cuerpo

A nivel físico, los beneficios van mucho más allá de ganar elasticidad. Como explica la experta, "a nivel biomecánico, mejora la movilidad articular, la flexibilidad, la fuerza de brazos y piernas, la estabilidad y el control del core, el equilibrio, la postura corporal y la conciencia del propio cuerpo". Además, añade que "favorece la resistencia muscular y ayuda a prevenir lesiones gracias al desarrollo de una técnica de movimiento eficiente".

Se trata, por tanto, de una disciplina especialmente completa, ya que combina trabajo de fuerza, estabilidad y control postural sin perder de vista la calidad del movimiento. Cada ejercicio exige precisión, alineación y coordinación, aspectos que también terminan trasladándose más allá de en este plano.

rosalia ballet© @rosalia.vt

Los beneficios mentales del ballet

Más allá del plano físico, el ballet también supone un auténtico desafío para la mente. La especialista explica que "a nivel neurológico, el ballet estimula la memoria al aprender y recordar secuencias de movimientos, mejora la coordinación, la lateralidad, la orientación espacial, el ritmo y la capacidad de sincronizar los diferentes segmentos corporales". A ello se suma que "también potencia la concentración, la atención y la capacidad de aprendizaje motor", como señala la bailarina.

Esta combinación de exigencia física y cognitiva explica por qué cada vez más expertos destacan el valor de la danza como una actividad capaz de mantener el cerebro activo mientras el cuerpo se fortalece. Y es que impacto es tan alto que incluso ayuda a nuestra salud mental. Según Claudia Hinojosa Nocete: "Ofrece un importante beneficio a nivel emocional y expresivo, ya que permite expresar y canalizar emociones a través del movimiento. Favorece la creatividad, la sensibilidad artística, la confianza en uno mismo y ayuda a liberar tensiones, convirtiéndose en una herramienta muy valiosa para el bienestar físico y mental".

bailarinas puntas© Getty Images

Precisamente esa unión entre técnica, expresión y conciencia corporal es una de las razones por las que cada vez más adultos se animan a iniciarse en el ballet, independientemente de su edad o experiencia previa. Sin embargo,  como ocurre con cualquier actividad física, los cambios no aparecen de un día para otro, aunque algunas mejoras sí pueden percibirse desde las primeras sesiones. "Los beneficios empiezan a notarse de forma progresiva pero ya desde las primeras clases muchos alumnos notan rápidamente mejoras en la postura, la coordinación y la conciencia corporal", explica la bailarina profesional. 

En este sentido, hay que tener en cuenta que requiere constancia.  Así lo confirma la experta: "Desde mi experiencia como profesora, es aproximadamente al cabo de un mes cuando se empiezan a observar cambios más significativos, especialmente en alumnos que parten prácticamente desde cero. En ese momento suelen apreciarse avances claros en el control corporal, la movilidad, la fuerza, el equilibrio y la confianza al ejecutar los movimientos". Además, concluye haciendo hincapié en esta idea: "Como en cualquier disciplina, la constancia es el factor clave para que estos beneficios se consoliden y sigan aumentando con el tiempo".

rosalia falda ballet© Getty Images

Quizá esa sea una de las razones por las que el ballet vive un nuevo momento de popularidad. Más allá de la disciplina artística o de la espectacularidad que transmite sobre un escenario, se presenta como una práctica capaz de fortalecer el cuerpo, mejorar la coordinación y entrenar la mente al mismo tiempo. Y, aunque dominar unas zapatillas de punta siga siendo el resultado de años de dedicación, descubrir sus beneficios está al alcance de cualquiera que decida dar la primera clase.