Carlos Gustavo de Suecia ha celebrado sus 80 años rodeado de toda su familia y también de una importante representación de realeza extranjera. La reina Silvia, sus tres hijos y sus nueve nietos han estado al lado del soberano que actualmente tiene el reinado más largo de Europa y lo han hecho, como son desde hace años los actos en la familia Bernadotte, dejando que los niños sean los protagonistas absolutos. Lo mayor que esta Estelle de Suecia, a sus 14 años, ha llamado la atención, pero la que ha acaparado todas las miradas ha sido la pequeña de la casa, Inés de Suecia.
La cuarta hija de los príncipes Carlos Felipe y Sofía de Suecia llegó a los actos de la mañana en brazos de su padre, mientras que la princesa Sofía, que lleva meses fuera del foco, lo hizo con sus tres hijos, los príncipes Alexandre, Gabriel y Julian. La expectación fue máxima sobre todo porque la princesa Sofía ocupa ahora un lugar secundario dentro de la agenda oficial, retirada desde su cuarta maternidad y después de que su nombre saliera en los archivos que publicó el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre el caso Epstein, un asunto que ella misma aclaró a pie de calle cuando los periodistas le preguntaron por el tema.
En cuanto comenzó el acto, la princesa Inés, que nació el 7 de febrero de 2025, hizo su gran debut en la capilla del Palacio Real de Estocolmo como protagonista indiscutible de un día con permiso de su abuelo, el rey Carlos Gustavo, acostumbrado ya a que alguno de sus nueve nietos irrumpan con naturalidad en los actos familiares de carácter oficial.
Una vez en el balcón del Palacio Real de Estocolmo, el acto más esperado por los ciudadanos y que los invitados de la realeza de armas han seguido desde la propia plaza del palacio, la princesa Inés ha estado buscando a su abuela, la reina Silvia, y también ha querido pasar por los brazos de su tía, la princesa Magdalena, madre de tres hijos, los príncipes Leonore, Nicolas y Adrienne, pero que hace muchos años no tiene en casa a un bebé y no se resiste.
Es posible que después de los actos de la mañana, no se vuelva a ver los pequeños de la dinastía Bernadotte, ya que los actos continúan con un almuerzo ofrecido por la ciudad de Estocolmo en el Ayuntamiento, un gesto institucional que subraya la estrecha relación entre la capital y la Corona. La jornada culminará con una cena de gala en el Palacio Real a las 19:30, el acto más solemne del día, que reunirá a invitados nacionales e internacionales en torno al soberano sueco en su octogésimo aniversario.








