La Casa Real noruega vive un momento de máxima preocupación. La salud de la princesa Mette-Marit está ya tan deteriorada que ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón, debido al agravamiento de la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en el año 2018. Esta situación ha hecho que su hija, la princesa Ingrid, futura heredera al trono, haya dejado sus estudios en Australia y haya pedido un traslado a la Universidad de Oslo, lo que ha generado la enésima polémica que sacude a la monarquía que lidera el rey Harald.
Un regreso por el agravamiento de Mette-Marit
La semana pasada, se emitió un comunicado oficial en el que se decía que "la princesa Ingrid ha regresado a Noruega y realizará un intercambio entre la Universidad de Sídney y la Universidad de Oslo durante el semestre de otoño de 2026" y el príncipe Haakon añadió que esta vuelta a casa "tiene que ver con la situación familiar. Ella quiere estar con su madre".
Solicitud fuera de plazo
El 5 de junio es cuando se desvelaron los planes universitarios de la segunda en la línea de sucesión al trono. Unos días después, el lunes, 8 de junio, el periódico on line de la Universidad de Oslo, Uniforum, publicó un artículo en el que afirmaba que el plazo de solicitud para estudiantes de intercambio en este centro finalizó el 1 de mayo. La solicitud de la Universidad de Sídney para el intercambio de la princesa Ingrid se recibió días más tarde, el 8 de mayo. El director de estudios, Audun Digerud, ha señalado que la Universidad de Oslo es flexible y acepta solicitudes hasta mediados de mayo para aquellos socios que, por diversas razones, no hayan podido ser nominados antes del 1 de mayo. "Algunos socios tienen plazos diferentes a los nuestros, o pueden ocurrir errores que provoquen que las solicitudes lleguen después del 1 de mayo. Por lo tanto, somos flexibles cuando es posible, como en este caso en el que recibimos la solicitud el 8 de mayo", afirma en un correo electrónico a Uniforum. También se aclara que la Universidad de Oslo lleva tiempo aplicando esta práctica y que no es una práctica de este año.
El empeoramiento de salud de la heredera al trono
La princesa heredera de Noruega sufre desde hace años fibrosis pulmonar. El diagnóstico —que llegó en 2018, cuando tenía 45 años— ha ido trascendiendo con el paso del tiempo de las peores formas. Es por ello que Mette-Marit ha ido desapareciendo de forma progresiva de la agenda pública debido al empeoramiento de su enfermedad, tal y como destacó la Casa Real, y cuando ha mantenido su agenda intacta, su problema de salud ha sido visible. Desde hace meses, la posibilidad de un trasplante de pulmón para la princesa se ha ido convirtiendo poco a poco en una opción cada vez más real, de tal forma que sus últimas apariciones han estado marcadas por el uso de oxígeno, que le ha permitido sobrellevar estos actos de una forma más tranquila.






