"Soy consciente del compromiso de Su Majestad la Reina Letizia con la lectura, la educación y la cultura, así como de su interés por la sostenibilidad", admitía Charlene de Mónaco en una entrevista exclusiva a ¡HOLA! con motivo de su visita a España. Precisamente con nuestra monarca se reunía la esposa del príncipe Alberto a principios de semana, durante una visita al Jardín Botánico en la que ambas conversaron y nos dejaron dos estilismos de verano ideales.
Ahora Charlene de Mónaco se encuentra de vuelta en el Principado, pero parece que la influencia de la reina Letizia sigue presente de alguna manera en ella, al menos a través del look que ha escogido la exnadadora para acudir al Circuito de Montecarlo, donde del 5 al 7 de junio se disputa el GP de Mónaco de Fórmula 1.
El 'rojo Letizia' de Charlene de Mónaco en Montecarlo: un gesto de poder y confianza
La aristócrata ha apostado por un total look en rojo, un color asociado a la monarca española, que precisamente esta elegía también el martes para sus reuniones en el Palacio de la Zarzuela. "Es su color talismán, el que más le otorga seguridad y confianza en sí misma y que llegó, incluso, a rebautizarse con su nombre: el 'rojo Letizia'", apunta Paula Callejo, redactora de moda en ¡HOLA!
Charlene de Mónaco ha sorprendido a todos en el Gran Premio de Montecarlo al alejarse de sus habituales tonos neutros para abrazar el vibrante tono distintivo de nuestra reina. La elección, sin embargo, no es casual y revela una profunda declaración de intenciones.
El mensaje detrás de este diseño liso y potente de escote profundo
El look es impecable en su simplicidad. Se trata de un vestido 'maxi' de micro-plisado en un deslumbrante rojo carmesí. Con escote en 'V' cruzado y sin mangas, el diseño realza la silueta de la princesa, mientras que una fina cinta a juego con una pequeña hebilla dorada define la cintura. El calzado consiste en unos elegantes tacones de punta slingback a juego, manteniendo la monocromía de pies a cabeza. Caminando con total seguridad por el paddock, completó el estilismo con unas gafas de sol oscuras tipo aviador, que añadieron un toque moderno y sofisticado a la apuesta.
Para entender el verdadero alcance de este estilismo, es crucial analizar la comunicación no verbal. José Luis Martín Ovejero, experto en la materia, señala que vestirse completamente de este color "suele tener dos significados, generalmente en el caso de las mujeres, porque a los hombres es raro verlos enteros vestidos de este color".
En primer lugar, explica el experto, "lanza un mensaje de liderazgo. Una persona que va completamente vestida de rojo es imposible que pase desapercibida". Además, "transmite mucha fuerza y energía a quien lo porta, es idóneo para generar confianza en uno mismo y liderazgo". Al elegir este look monocromático, Charlene no solo llama la atención, sino que se proyecta al mundo como una figura asertiva.
Esta percepción se ve reforzada por la experta en colorimetría, María Moreta, quien asocia el rojo con la "energía, la vitalidad y la confianza en uno mismo". Moreta subraya que es "un color con una carga simbólica muy potente que transmite fuerza, pasión, seguridad, poder. No pasa desapercibido y capta la atención de inmediato. Si quieres llamar la atención, elígelo siempre".
En el contexto de la realeza, la elección añade una capa final de profundidad. Como señala Moreta, este tono tiene una connotación de solemnidad y grandeza, ya que "históricamente se ha ligado muchísimo a la monarquía y a los actos de gran relevancia". Con este estilismo, Charlene de Mónaco no solo rinde un sutil homenaje al 'estilo Letizia', sino que hace suya la solemnidad de su posición con un absoluto derroche de fuerza y autoconfianza.









