En plena cuenta atrás para recibir al Papa León XIV en su esperadísimo viaje a Madrid, los reyes Felipe y Letizia han comenzado la semana ejerciendo como anfitriones de otro encuentro histórico en la capital y han pasado el día junto a los príncipes Alberto y Charlene de Mónaco. El Rey ha protagonizado este mediodía un almuerzo con el hijo de Grace Kelly en el Palacio de la Zarzuela, y, por la tarde, se han unido sus esposas para visitar en el Jardín Botánico las exposiciones conmemorativas del 150 aniversario de la apertura de la primera misión diplomática entre ambos países.
El look de la reina Letizia para recibir a los príncipes de Mónaco en Madrid
Para hacer frente a las altas temperaturas madrileñas de estos días, la Reina ha apostado por un vestido fresquito y muy elegante, un impecable diseño que estrenó en agosto del año pasado en la clausura de la 15ª edición del Atlàntida Mallorca Film Fest en el Centro Cultural La Misericordia de Mallorca.
Se trata de un modelo midi confeccionado en lino japonés que cuenta con un patrón estratégico para realzar la figura, puesto que se ciñe a la cintura mediante un corsé de algodón y cortes muy estudiados que resultan de lo más estilizadores. Está firmado por la casa italiana Mantú. "La textura transparente del tejido, combinada con su construcción entallada, aporta movimiento y ligereza, mientras que el pequeño detalle del escote en forma de cerradura añade un toque de sensualidad sofisticada. Una pieza atemporal, ideal para la mujer contemporánea que busca un estilo esencial pero distintivo, donde tradición e innovación se combinan sin esfuerzo" señalaban el año pasado desde la marca.
Una de las grandes ventajas de los diseños blancos es su absoluta versatilidad, puesto que, dependiendo de los accesorios, se les puede dar un aire completamente diferente. En el caso de la Reina, hoy ha querido elevarlo mediante potentes accesorios dorados que aportaban una imagen muy sofisticada. Ha sorprendido especialmente la elección de joyas, puesto que suele ser muy discreta en estos términos y no lleva habitualmente pulseras, pero ha hecho una excepción recuperando el llamativo brazalete que estrenó precisamente cuando le vimos este vestido por primera vez, así como los pendientes a juego.
Se trata de un set de innovadora forma vegetal en latón con baño de oro de 24 quilates de la colección Índico de la firma Suma Cruz, fundada por Susana Cruz en 2017. Lo ha conjugado con su bolso, un modelo tipo sobre en el mismo tono, y el calzado.
Desde hace varios años, la Reina evita lucir zapatos excesivamente altos debido a su problema de salud, el neuroma de Morton. Como explicaron a ¡HOLA! los expertos del Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), es una de las dolencias menos conocidas ligadas al uso excesivo de un calzado de punta estrecha y tacón elevado.
Por tanto, ahora predominan en su armario modelos más cómodos, pero no por ello menos elegantes. Hoy vuelve a demostrar que sofisticación y comodidad pueden ir de la mano al apostar por unas sandalias de tacón kitten.
La apuesta de Charlene: un vestido de encaje muy romántico
Es la primera vez que la princesa viene a nuestro país en un viaje oficial, por lo que la expectación en torno a su presencia era máxima, y no ha decepcionado. La mujer de Alberto de Mónaco, que hace años sorprendía por sus peinados y estilismos totalmente rompedores y alejados de la imagen más tradicional de una princesa, luce cada vez más clásica y atemporal. Esta vez ha dado una lección de estilo estival con un conjunto eterno y muy sofisticado que bien podría haber llevado doña Letizia.
Ha coincidido con la Reina en que el vestido midi es la opción más favorecedora, fresquita y estilosa para este tipo de eventos cuando suben las temperaturas. En su caso, ha apostado por el color azul celeste, un tono que le favorece especialmente debido a su colorimetría y que realza sus característicos ojos.
Firmado por Oscar de la Renta, una de sus casas preferidas para las grandes ocasiones, un modelo sin mangas, con cuello redondeado, cuerpo entallado y falda en línea 'A'. Incorpora un cinturón confeccionado en el mismo tejido de guipur empolvado para potenciar la silueta.
En cuanto al calzado, se ha decantado por unos salones clásicos destalonados a tono con el vestido, un par de piel con tacón bajo y acampanado. Ha prescindido de bolso y ha elegido unas joyas clásicas, destacando los pendientes de perlas y el anillo de diamantes. Ha completado la imagen romántica gracias a su peinado, un moño bajo con raya al lado y flequillo ondulado.














