Mette-Marit, que es madre de Marius -fruto de una relación anterior-, responde que los rumores que circulan sobre un posible embarazo “deben ser tomados a broma”
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"Lo más difícil es acostumbrarse a ser centro de atención pública. En Noruega viven más de cuatro millones de personas y eso significa que son cuatro millones de opiniones diferentes sobre mí y sobre lo que hago", declaró Mette-Marit al semanario alemán 'Stern'

7 MAYO 2002
Los Príncipes herederos, Haakon y Mette-Marit, viven en un ajetreo permanente en sus obligaciones familiares, oficiales y sus planes de traslado a Londres -donde esperan y desean tener más tranquilidad que hasta el momento-, aunque eso no inclya aumentar la familia, según han declarado a la revista alemana, Stern.
“Falta de tiempo” es la razón a la que aluden la princesa Mette-Marit y el príncipe Haakon en esta entrevista, que han concedido antes de iniciar, la próxima semana, su primera visita oficial al país germano. “Como Príncipe y Princesa aún podemos permitirnos cierto tiempo para nosotros. Sin embargo, como Rey y Reina todo será diferente... Así que debemos disfrutar ahora de ello”, declaró el heredero del soberano Harald.
Echa de menos su vida de soltera
Pero no sólo es dura la vida de los Reyes, al parecer, la de los Príncipes también lo es. O, al menos, así lo piensa Mette-Marit, que declaró al semanario que añora su anónima vida de soltera.
La Princesa, de 29 años, ha visto como su existencia, desde que contrajera matrimonio con el príncipe Haakon, "ha cambiado radicalmente". "Lo más difícil -declara Mette-Marit- es acostumbrarse a ser centro de atención pública. En Noruega viven más de cuatro millones de personas y eso significa que son cuatro millones de opiniones diferentes sobre mí y sobre lo que hago".
De todas formas, y pese a todas las desventajas que tiene ser un miembro de la Familia Real noruega, la Princesa se alegra de haber conocido al príncipe Haakon y de haber formado una familia con él. Y así lo demostraron. Los Príncipes noruegos, que permanecieron cogidos de la mano durante toda la entrevista, no pudieron disimular que son muy felices juntos y se dedicaron toda clase de miradas y sonrisas cómplices. "Cuando el Príncipe hablaba, ella se abría en una sonrisa. Y cuando él acababa su pequeño discurso, volvía a sonreir de nuevo, mientras apretaba la mano de ella”, comentó la periodista alemana Ulrike von Bulow después de su conversación con los futuros Reyes noruegos.
En una jaula
Por su parte, Sven O. Höiby, el padre de Mette-Marit, con quien la Princesa mantiene una relación ciertamente distante, coincidió con ella, según reconocía hace pocos días a la prensa alemana, en que su hija no tiene privacidad. En sus últimas declaraciones a los medios de comunicación -polémicas, como nos tiene acostumbrados-, comentó: "Mette-Marit vive como un animal encerrado en un zoológico".
Sin embargo, la Princesa, que llevará muletas durante los 6 días que permanecerá en Alemania, no quiso responder a aquellas preguntas que se referían a su padre.
"Con mucho humor"
Esta entrevista a los Príncipes noruegos llega en el momento más oportuno, cuando numerosas publicaciones aseguran que la Princesa podría estar esperando un hijo, y pone fin a todos los rumores que han circulado sobre su posible embarazo. Mette-Marit, sin inmutarse pero con gesto amable, responde que tales aseveraciones “deben ser tomadas a broma”. Y el Príncipe insiste en que durante el último año sólo han tenido tiempo para unas cortas “vacaciones de esquí de diez días”.
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