La casa real danesa había advertido de que la reina Margarita debía tomárselo con calma y que su participación en los actos previstos en la agenda se evaluaría de forma continúa. Casi dos semanas después de abandonar el Rigshospitalet tras cuatro días ingresada, ha regresado a la actividad pública con una sonrisa y un aparente buen ánimo, ayudándose de un andador.
Su vuelta al trabajo ha sido en el palacio de Fredensborg, donde reside, para entregar el Premio Príncipe Henrik. Con una falda y chaqueta en colores vivos y los labios y uñas pintados de rojo, la Reina ha llegado a la ceremonia con la energía y el buen humor que le caracterizan. Solo el andador, del que se ayudó para caminar hasta ocupar su sitio en primera fila, recordaba el último percance que la llevó al hospital solo unos días después de haber sufrido una angina de pecho.
Preocupación por su estado de salud
Fue el pasado 25 de mayo cuando volvieron a saltar las alarmas sobre la salud de la reina Margarita al volver a ingresar en el hospital una semana después de haber sufrido una angina de pecho. Recibió tratamiento después de que una tomografía computarizada mostrara un gran coágulo de sangre en la región de la cadera como consecuencia de una caída previa". A pesar de la gravedad del parte médico, el médico quiso subrayar que la Reina se encontraba "bien dadas las circunstancias", aunque se esperaba que permaneciera varios días en el centro sanitario, como así ha sido.
Días antes, el 14 de mayo, Margarita II ingresó por primera vez esta temporada en el mismo hospital por una angina de pecho, un dolor, presión y opresión en esta zona del cuerpo que aparece cuando al músculo del corazón no le llega suficiente sangre y oxígeno. Para solucionarlo, se sometió a una angioplastia con balón en una arteria coronaria. Durante los días que permaneció hospitalizada, recibió la visita de su querida hermana, la princesa Benedicta.
El cumpleaños agridulce del Rey
Un día después de este ingreso hospitalario, los reyes Federico y Mary y sus cuatro hijos, los príncipes Christian, Isabella, Vincent y Josephine, participaron en la Royal Run, una gran carrera de atletismo que tiene lugar por todo el país y que pretende fomentar el aumento de la actividad física. Además, ese día, el 26 de mayo, el monarca danés cumplió 58 años, en un momento agridulce por la convalecencia de su madre.







