El príncipe George cumplió el pasado miércoles, 13 años, y ya ha entrado de lleno en la adolescencia, a punto de alcanzar un nuevo grado de independencia. A partir de ahora tendrá mucha más libertad, nuevas amistades y una mayor comprensión del extraordinario papel que le espera. Tras las vacaciones de verano, el nieto mayor del rey Carlos III entrará en el prestigioso internado masculino de Eton, por el que pasaron su padre y su tío, el príncipe Harry, y que ha sido el colegio de muchos primeros ministros británicos y grandes personalidades del país.
La foto que los príncipes de Gales eligieron para enmarcar el 13º cumpleaños de George refleja que ya es un chico mayor y que decide posar en traje para esta nueva foto oficial, dando muestras de que cada vez tiene más marcado su camino al trono.
Sus padres, detrás de cada decisión
Detrás de cada nuevo y cuidado paso que da está la determinación de sus padres, que quieren brindarle una educación de élite, pero que esté basada en una vida familiar estable, a la que el propio Guillermo no tuvo de niño, aunque sí que pasó por este colegio. Mientras George se prepara para su gran mudanza, sus padres buscan un equilibrio delicado: le introducen gradualmente en el deber y la responsabilidad, al tiempo que protegen las experiencias cotidianas que han marcado su infancia.
Esto es todo lo que le gustaba en Lambrook
Tras despedirse de Lambrook School, donde todavía siguen matriculados sus hermanos Charlotte y Louis, con un día de deportes, un baile de graduación formal y la ceremonia final de entrega de premios, está disfrutando de unas largas vacaciones de verano antes de que comience un nuevo capítulo en Eton en septiembre. Durante sus cuatro años, George ha mostrado interés por el deporte, la música y el arte: tocaba el bajo en un grupo musical y competía en fútbol, hockey y triatlones, todo ello bajo el mismo techo que sus hermanos.
Esto es lo que ha hecho que haya elegido Eton
Eton era la opción más predecible por prestigio y por tradición familiar, aunque también ha sorprendido a algunos. Dado el enfoque modernizador de Guillermo y Kate Middleton y su deseo instintivo de que sus hijos experimentaran una vida normal fuera de los muros del Palacio, algunos esperaban que George rompiera con la tradición. Sin embargo, en última instancia, la reputación del prestigio de Eton, su probada experiencia en temas de seguridad con los herederos británicos y, claro está, los propios deseos de George fueron factores claves en la decisión.
Además, algunos de los amigos que ha hecho en Lambrook seguirán también en Eton, lo que le proporcionará caras conocidas mientras se adapta, al tiempo que le ofrece la oportunidad de construir un círculo de confianza muy unido, tal como lo hicieron sus padres antes que él.
Estará interno, pero cerca de casa
En un entorno exclusivamente masculino y con un uso muy limitado de pantallas (Eton proporciona a los alumnos teléfonos móviles para usar fuera del horario escolar, además de un iPad con controles adecuados a su edad para apoyar su aprendizaje), George seguirá viviendo según los valores que le han inculcado sus padres. También experimentará una mayor libertad, incluyendo la oportunidad de pasear por la calle principal o cruzar el puente hacia Windsor y pasar el rato con amigos.
Llegar a Eton será un cambio significativo para un niño cuya vida siempre ha estado cuidadosamente protegida y centrada en su familia. Pero incluso al adentrarse en un mundo más adulto, nunca estará lejos de casa. "El hecho de que su familia esté tan cerca y conozca la zona le ayudará a sentirse como en casa", asegura Ingrid Seward, autora del próximo libro Catherine & Diana.
Una educación centrada en la familia
La infancia de George ha sido muy distinta a la de su padre, quién pasó su adolescencia alternando entre las casas de sus padres y un internado debido a la tensa relación familiar, lo que ha hecho que estas experiencias hayan influido en las decisiones que ha tomado para su propia familia. "Los padres de Guillermo estaban enfrentados y él fue testigo de gran parte de ello", asegura Robert Jobson, autor de El legado de Windsor. "La educación de George ha estado muy centrada en la familia y cuenta con el apoyo de mucha gente. Va allí con bastante confianza y tranquildiad". Con Kate, Guillermo ha creado el hogar seguro y afectuoso que deseaba para sus propios hijos. Ese vínculo se ha fortalecido aún más en los últimos años tras el diagnóstico de cáncer de la Princesa de Gales.
La importancia de la familia Middleton
El modelo de su vida familiar se asemeja más al de los Middleton que al tradicional de los Windsor: tiempo de calidad juntos, una relación sólida con sus hermanos que sus padres esperan que dure toda la vida, y un cariño infinito. Algo que se pudo ver en la foto de familia entre los Gales y los Middleton al pie del monte Yr Wyddfa (Snowdon) el mes pasado, donde dieron una muestra de esa estrecha dinámica familiar.
"Los Middleton tienen una enorme influencia", asegura Robert. "Creo que Carole, en particular, ha estado a su lado en todos los momentos difíciles, especialmente cuando Kate estaba enferma. Es una mujer muy fuerte y una figura realmente importante en la vida de George". Con 13 años, el futuro de George puede que ya está trazado, pero Guillermo y Kate siguen decididos a que lo alcance gradualmente, arraigado en la vida familiar segura que han creado, apoyado por sus amistades y permitiéndole, durante el mayor tiempo posible, ser simplemente él mismo".








