De Ibiza podría decir muchas cosas, pero lo primero que se me viene a la cabeza este año es que era el lugar inevitable para un cocinero como Dabiz Muñoz. En verano, la isla 'vibra' con una energía especial difícil de explicar. Es intensa, creativa, imprevisible, sofisticada, luminosa… Un lugar que nunca se detiene y en el que uno tampoco para de moverse. Y, seguramente, muchos de esos adjetivos podrían aplicarse también al chef madrileño. Por eso, su desembarco en la isla este 2026 no parece casualidad, sino el encuentro natural de dos formas de entender la vida que comparten una misma obsesión, la de no dejar indiferente a nadie.
StreetXO abrió sus puertas el pasado 1 de junio dentro del entorno de The Site Ibiza, en playa d’en Bossa, como la apertura gastro más potente de la temporada, llamada a convertirse en uno de los referentes del verano ibicenco. No lo hace solo, sino en un hub gastronómico que reúne a algunos de los chefs más influyentes del panorama actual. Ahí están, mano a mano, Dani García, con Leña y Lobito de Mar –este último frente al mar–; el excepcional Sublimotion, de Paco Roncero; o el legendario chef británico Gordon Ramsay, con Hell's Kitchen. Un nuevo referente para los amantes de la alta cocina, donde distintas formas de entender la alta gastronomía se complementan a la perfección.
“Ibiza está hecha para StreetXO y StreetXO está hecho para Ibiza”. Con esta convicción hablaba Dabiz Muñoz durante la inauguración de su restaurante, el pasado 12 de junio, a la que asistió junto a su mujer, Cristina Pedroche, y más de 200 invitados –entre los que no podía faltar ¡HOLA! Cocina–. La velada fue una declaración de intenciones con esa energía vibrante, música, buen ambiente y alguno de sus platos que ya forman parte del universo StreetXO, como el nigiri croqueta de La Pedroche, el dumpling pekinés, el sandwich club al vapor, el tako de pulpo o el bo ssam de panceta.
Pasada la emoción de las primeras semanas, hablamos con Dabiz Muñoz sobre esta nueva aventura, su conexión con Ibiza y todo lo que descubrirán quienes crucen las puertas de su restaurante este verano.
¿Por qué es ahora el momento de llevar StreetXO a Ibiza?
Era un paso natural. Desde que abrimos StreetXO en 2012, tenía Ibiza en la cabeza como uno de esos destinos donde expandir el concepto. Ibiza tiene esa energía libre, canalla, sofisticada y salvaje que encaja de manera brutal con lo que hacemos. Y cada vez tengo más claro que StreetXO, tal y como lo vivimos en Madrid, puede viajar a muchos lugares del mundo sin perder su alma.
Has elegido The Site para esta nueva aventura. ¿Crees que la filosofía de Palladium Hotel Group y StreetXO se complementan en cuanto a concepto?
Para nosotros, asociarnos con Palladium era mucho más que encontrar un socio. En XO no buscamos a alguien que simplemente invierta en el proyecto; buscamos gente que nos empuje, que nos enseñe y que entienda nuestra ambición. Palladium tiene una capacidad de operación enorme, un conocimiento brutal de la isla y un equipo que nos está haciendo sentir muy cómodos. Está siendo una alianza muy natural, muy fácil y muy enriquecedora.
Ibiza es un guante a medida para StreetXO. Palladium Hotel Group recibe cada año a miles de personas que vienen buscando libertad, disfrute, intensidad y ese punto de hedonismo que solo tiene la isla. Y eso es exactamente StreetXO, un lugar donde se viene a comer increíble, pero también a dejarse llevar, a quitarse prejuicios y a vivir una fiesta gastronómica sin manual de instrucciones.
Ibiza es un guante a medida para StreetXO.
¿Qué tiene Ibiza que encaja con el universo StreetXO?
Ibiza es energía, libertad, mezcla de culturas, noche, mar y ganas de vivir. StreetXO nace de esa misma vibración: es una cocina sin límites, muy callejera, muy viajera, muy hedonista. Para mí, Ibiza es uno de los lugares del mundo donde StreetXO podía crecer de una forma más natural, como un templo de hedonismo salvaje frente al Mediterráneo.
Ibiza ha dado un salto gastronómico brutal en los últimos años. Hace 10 o 15 años quizá habría sido impensable hablar de algunos conceptos que hoy son imprescindibles en la isla. Eso demuestra que Ibiza no se queda quieta: cambia, se reinventa y sigue siendo única. Y StreetXO habla precisamente de eso, de traspasar barreras, de ser una fiesta, de no tener fin. Es como una montaña rusa sin frenos.
¿Qué se va a encontrar el cliente que ya conoce tu restaurante de Madrid y qué le va a sorprender?
Va a encontrar StreetXO en estado puro, pero pasado por el filtro de Ibiza. Va a haber fuego, ruido, intensidad, cocina y una sensación de caos controlado que para mí es imprescindible. Me he inspirado en esas calles del mundo donde más he disfrutado comiendo: lugares con humo, con gente, con vida. La idea es que alguien llegue pensando que viene a cenar y acabe sintiendo que ha entrado en una fiesta que no se parece a nada.
La gran diferencia es esa terraza que en Madrid no tenemos. Si en futuros StreetXO podemos tener terraza, será como la de Ibiza.
¿Hasta qué punto ha influido la isla en la carta y en la experiencia?
La carta arranca con muchos de los grandes hits de StreetXO, porque queríamos que quien no nos conoce entendiera rápidamente de qué va este universo. Además, hemos aprovechado la apertura para cambiar varios platos en Madrid que también hemos traído a Ibiza. Más adelante llegarán platos pensados específicamente para la isla. Ya tenemos varias obsesiones ibicencas en la cabeza que seguramente irán entrando durante la temporada.
La idea es que alguien llegue pensando que viene a cenar y acabe sintiendo que ha entrado en una fiesta que no se parece a nada.
Ibiza es un destino con una oferta gastronómica enorme. ¿Cómo se consigue sorprender a un público que lo ha probado casi todo?
Sorprender en Ibiza va de tener una identidad muy clara y llevarla hasta el final. La isla nos abre una puerta enorme a un público internacional que nos interesa muchísimo. Clientes que ya conocían StreetXO Madrid y otros que llegan sin saber muy bien qué va a pasar. Nos está sorprendiendo la reacción de la gente que llega sin saber muy bien qué se va a encontrar y eso era exactamente lo que queríamos.
¿Hablamos de una adaptación del concepto o una evolución natural de la marca?
Es una evolución natural, pero tiene algo que no habíamos hecho nunca, StreetXO by the Beach. Desde la terraza se oye y se ve el mar, y esa barra enorme conecta con la cocina de dentro de una forma muy especial. Aquí todo fluye distinto: la gente cena, sale fuera, se toma algo, vuelve, termina, vuelve a salir... Aquí todo dialoga de otra manera, lo que hace que StreetXO se sienta todavía más como una fiesta viva.
StreetXO es una cocina sin límites, muy callejera, muy viajera y muy hedonista.
¿Sigues sintiendo vértigo antes de abrir un nuevo proyecto?
Siempre. Y espero no perder nunca ese vértigo. Para mí, vivir sin cambio, sin evolución y sin un punto de miedo sería impensable. En XO nunca estamos quietos. Estamos constantemente mutando, cuestionándonos, creciendo. Es un universo que ahora mismo está en su mejor momento.













