Con salmón, vegetariana y dulce: tres formas diferentes de preparar una lasaña que merece la pena probar


Hoy os proponemos algunas variantes de esta popular receta italiana, perfectas para salir de la clásica boloñesa.


Lasaña de salmón y espinacas. © Gtresonline
10 de septiembre de 2026 a las 15:30 CEST

La suavidad de la pasta, la cremosidad de la bechamel, la jugosidad del ragú, el gratinado doradito del queso… Pero ¿cómo no va a ser la lasaña uno de los platos de Italia más famosos a nivel internacional?

Lasaña boloñesa, la más tradicional. © Shutterstock
Lasaña boloñesa, la más tradicional.

¿CUÁL ES EL ORIGEN DE LA LASAÑA?

Aunque ya existían preparaciones similares durante la época romana, la lasaña, tal y como la conocemos, comenzó a desarrollarse en la Edad Media. Uno de los primeros testimonios escritos aparece en el siglo XIV, en el conocido recetario medieval Liber de Coquina, donde se describe un plato compuesto por láminas de pasta cocidas, queso y especias.

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Con el paso de los siglos, cada región italiana fue adaptando la receta a sus propios ingredientes y tradiciones. Sin embargo, fue en la región de Emilia-Romaña, y especialmente en la ciudad de Bolonia, donde nació la versión que terminaría convirtiéndose en la más conocida: la lasagna alla bolognese, elaborada con pasta fresca al huevo, el imprescindible ragú de carne, salsa bechamel y queso Parmigiano Reggiano.

TRES VARIANTES A PARTIR DE LA LASAÑA CLÁSICA

Efectivamente, decir lasaña es, casi por inercia, decir lasaña boloñesa. Un plato que en ¡HOLA! Cocina que nos fascina y cuya receta os hemos dado más de una vez, contando incluso con los tips de cocineros italianos expertos.

Sin embargo, nuestra propuesta de hoy es aprender a preparar tres lasañas distintas de las de siempre. Una con salmón, otra con una especie de ragú vegetariano y una lasaña perfecta como postre.

RECETA: LASAÑA DE SALMÓN Y ESPINACAS

Una alternativa a la clásica lasaña de carne, perfecta para los fans de los sabores marineros, en la que el salmón aporta toda su jugosidad y las espinacas un toque de frescura.

Lasaña de salmón y espinacas. © Gtresonline
Lasaña de salmón y espinacas.

INGREDIENTES

Para el relleno

  • 12 placas de lasaña.
  • 500 g de lomo de salmón fresco, sin piel ni espinas.
  • 300 g de espinacas frescas (o 250 g de espinacas congeladas, bien escurridas).
  • 1 cebolla mediana.
  • 2 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 30 g de mantequilla.
  • Sal y pimienta. 

Para la bechamel

  • 700 ml de leche entera.
  • 50 g de mantequilla.
  • 50 g de harina.
  • ½ cucharadita de sal.
  • ¼ de cucharadita de nuez moscada.
  • Una pizca de pimienta blanca.

Para el gratinado

  • 200 g de mozzarella rallada.
  • 50 g de queso parmesano rallado.
  • Unas hojas de albahaca fresca para decorar (opcional).

ELABORACIÓN

Precalienta el horno a 190°C con calor arriba y abajo.

Las láminas de pasta:

-Si utilizas láminas de lasaña tradicionales, prepáralas siguiendo las indicaciones del fabricante. Si empleas láminas aptas para hornear sin cocción previa, puedes omitir este paso.

El relleno:

-Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Calienta el aceite de oliva junto con la mantequilla en una sartén amplia y sofríe la cebolla durante unos cinco minutos, hasta que empiece a quedar transparente. Añade el ajo y cocina un minuto más.

-Incorpora las espinacas y cocínalas hasta que pierdan todo su volumen. Si utilizas espinacas congeladas, asegúrate de que estén perfectamente escurridas antes de añadirlas a la sartén para evitar que el relleno quede aguado. Salpimienta ligeramente y reserva.

-Corta el salmón en dados de unos dos centímetros. En la misma sartén, cocínalo apenas dos o tres minutos a fuego medio, procurando que quede ligeramente jugoso, ya que terminará de hacerse durante el horneado. Desmenúzalo suavemente con una espátula e incorpóralo a las espinacas, mezclando ambos ingredientes con cuidado para no romperlo demasiado.

La bechamel:

-Derrite la mantequilla en un cazo, añade la harina y cocínala un par de minutos removiendo continuamente. 

-Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de batir con unas varillas para evitar la formación de grumos. 

-Cocina hasta obtener una salsa cremosa y ligeramente fluida. Sazónala con la sal, la nuez moscada y la pimienta blanca.

Montaje:

-Engrasa ligeramente una fuente de horno y coloca una primera capa de placas de lasaña. Reparte sobre ellas una capa de espinacas, distribuye el salmón desmenuzado de manera uniforme y cúbrelo con unas cucharadas de bechamel. 

-Espolvorea un poco de mozzarella rallada y continúa alternando capas de pasta, espinacas, salmón, bechamel y queso hasta agotar los ingredientes.

-Finaliza con una última capa de placas de lasaña, cúbrela con el resto de la bechamel y reparte por encima la mozzarella y el parmesano antes de hornear.

Horneado:

-Hornea durante unos 35 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y el relleno burbujee ligeramente por los bordes. Si deseas un gratinado más intenso, activa el gratinador durante los dos o tres últimos minutos, vigilando que el queso no se queme.

-Retira la lasaña del horno y déjala reposar entre diez y quince minutos antes de servir. De este modo las capas se asentarán y resultará mucho más fácil cortarla en porciones limpias.

RECETA: LASAÑA CON ‘RAGÚ’ DE GARBANZOS

Una propuesta diferente que demuestra que no hace falta recurrir a la carne para disfrutar de una lasaña llena de sabor. El ragú de garbanzos, acompañado de verduras y coronado con berenjena y calabacín gratinados, da como resultado un plato tan apetecible como ‘pintón’.

Lasaña de verduras y legumbres.© Gtresonline
Lasaña de verduras y legumbres.

INGREDIENTES

Para el relleno:

  • 12 placas de lasaña.
  • 400 g de garbanzos cocidos y escurridos.
  • 2 berenjenas medianas.
  • 2 calabacines medianos.
  • 1 cebolla grande.
  • 2 zanahorias.
  • 1 pimiento rojo.
  • 3 dientes de ajo.
  • 500 g de tomate triturado.
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate (opcional, unos 30 g).
  • 100 ml de vino blanco.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharadita de orégano seco.
  • ½ cucharadita de tomillo seco.
  • ½ cucharadita de pimentón dulce (o mitad dulce y mitad ahumado).
  • 1 hoja de laurel (opcional).
  • 1 cucharadita rasa de sal.
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra recién molida.

La bechamel:

  • 600 ml de leche entera.
  • 40 g de mantequilla.
  • 40 g de harina de trigo.
  • ½ cucharadita de sal.
  • ¼ de cucharadita de nuez moscada.
  • Una pizca de pimienta blanca (opcional).

El gratinado:

  • 250 g de mozzarella rallada.
  • 50 g de queso parmesano rallado.
  • Unas hojas de perejil fresco picado.

ELABORACIÓN

Las verduras de la superficie:

-Lava las berenjenas y los calabacines y córtalos en láminas longitudinales de aproximadamente medio centímetro de grosor.

-Pincélalas con un poco de aceite de oliva y ásalas sobre una plancha bien caliente o en el horno durante unos minutos por cada lado, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Resérvalas.

La pasta:

-Al igual que en el caso anterior, si utilizas placas de lasaña tradicionales, cuece la pasta en abundante agua con sal siguiendo el tiempo indicado por el fabricante, procurando dejarla ligeramente al dente. Una vez cocida, pásala inmediatamente a un recipiente con agua fría para detener la cocción y colócala sobre un paño limpio o ligeramente engrasado para evitar que las placas se peguen entre sí. Si utilizas placas de lasaña aptas para hornear sin cocción previa, puedes omitir este paso.

El relleno: 

-Pela y pica finamente la cebolla, las zanahorias y los dientes de ajo. Lava el pimiento, elimina las semillas y córtalo también en dados pequeños. 

-Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia o una cazuela y sofríe todas las verduras a fuego medio durante unos diez o doce minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén muy tiernas y comiencen a caramelizarse ligeramente.

-Añade el vino blanco y deja que hierva unos minutos para que el alcohol se evapore casi por completo.

-Incorpora el tomate triturado, el concentrado de tomate, el orégano, el tomillo, el pimentón y la hoja de laurel. Remueve bien para integrar todos los ingredientes y cocina a fuego medio durante unos veinte minutos, hasta que la salsa haya reducido y tenga una consistencia espesa.

-Agrega los garbanzos escurridos. Con ayuda de un tenedor o un prensapatatas, aplasta aproximadamente una tercera parte de ellos directamente en la sartén. De esta forma, el relleno adquirirá una textura más ligada y recordará al ragú tradicional, mientras que los garbanzos restantes aportarán un agradable contraste al morder. Cocina cinco minutos más, retira la hoja de laurel y rectifica el punto de sal y pimienta.

La bechamel:

-Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio. Añade la harina y remueve durante un par de minutos para cocinarla sin que llegue a dorarse. 

-Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas para evitar la formación de grumos. 

-Cocina la salsa hasta que espese ligeramente y termina sazonándola con la sal, la nuez moscada y una pizca de pimienta blanca si deseas utilizarla. La bechamel debe quedar cremosa, pero no demasiado espesa.

Montaje:

-Precalienta el horno a 190°C con calor arriba y abajo.

-Engrasa ligeramente una fuente de horno y extiende una fina capa de salsa de tomate del relleno sobre la base. 

-Coloca una primera capa de placas de lasaña y reparte encima parte del ragú de garbanzos. Añade unas cucharadas de bechamel y espolvorea un poco de mozzarella rallada. Continúa alternando capas de pasta, relleno, bechamel y queso hasta agotar los ingredientes.

-En la última capa distribuye las láminas de berenjena y calabacín, alternándolas de forma decorativa.

-Cubre con el resto de la bechamel, espolvorea la mozzarella restante y termina con el parmesano rallado.

Horneado:

-Hornea durante unos 35 minutos, hasta que el queso esté completamente fundido y la superficie presente un bonito gratinado dorado. Si fuera necesario, puedes activar el gratinador durante los dos o tres últimos minutos para intensificar el color.

-Saca la lasaña del horno y déjala reposar entre diez y quince minutos antes de cortarla. Este reposo permitirá que las capas se asienten y hará que cada porción mantenga perfectamente su forma al servirla.

RECETA: LASAÑA DULCE Y FRUTOS SECOS Y CREMA PASTELERA

¿Quién dijo que la pasta solo sirve para recetas saladas? Esta original lasaña transforma las placas de pasta en un delicioso postre.

Lasaña dulce. © Gtresonline.
Lasaña dulce.

Ingredientes (6 personas)

  • 12 placas de lasaña.

La crema:

  • 500 ml de leche.
  • 2 yemas.
  • 60 g de azúcar.
  • 40 g de maicena.
  • 1 cucharadita de vainilla.
  • 30 g de mantequilla.
  • Opcional: añadir 150 g de mascarpone cuando la crema esté fría para hacerla aún más cremosa.

El relleno:

  • 200 g de arándanos rojos secos.
  • 150 ml de zumo de manzana.
  • 2 cucharadas de azúcar moreno.
  • 1 cucharadita de canela.
  • 100 g de nueces picadas.
  • 50 g de almendras picadas.

Para el crumble:

  • 120 g de harina.
  • 80 g de mantequilla fría.
  • 70 g de azúcar moreno.
  • 60 g de almendra molida.
  • Una pizca de sal.

ELABORACIÓN

El relleno:

-Coloca los arándanos en un cazo, junto con el zumo de manzana, el azúcar y la canela. Cocina suavemente durante unos diez minutos, hasta que los arándanos estén hidratados y el líquido se haya convertido en un jarabe ligero. Aparta del fuego y deja enfriar. Cuando esté templado, incorpora las nueces y las almendras.

La crema: 

-Calienta casi toda la leche con la vainilla. 

-En un bol mezcla las yemas con el azúcar, añade la maicena y la leche restante y remueve hasta obtener una mezcla homogénea.

-Incorpora poco a poco la leche caliente sin dejar de remover y vuelve a llevar todo al cazo. Cocina a fuego medio hasta que espese.

-Añade la mantequilla y deja enfriar cubierta con film tocando la superficie. Si utilizas mascarpone, mézclalo cuando la crema ya esté completamente fría.

El crumble: 

-Mezcla la harina, el azúcar, la almendra molida y la mantequilla fría cortada en dados. Trabaja la masa únicamente con las puntas de los dedos hasta obtener una textura de migas gruesas.

La pasta: 

-Igual que en los casos anteriores, si utilizas placas de lasaña tradicionales, cuécelas siguiendo las indicaciones del fabricante. Si empleas placas aptas para hornear sin cocción previa, puedes omitir este paso.

Montaje:

-Engrasa ligeramente una fuente de horno y coloca una primera placa de lasaña. Reparte sobre ella una capa de la mezcla de arándanos y frutos secos y cúbrela con una capa de crema de vainilla. 

-Continúa alternando placas de lasaña, relleno de frutos y crema hasta agotar los ingredientes. Termina con una placa de lasaña, extiende sobre ella una fina capa de crema y distribuye el crumble de manera uniforme antes de hornear.

Horneado:

Hornea durante unos 30 minutos a 180 ºC hasta que el crumble esté dorado y crujiente. Déjala reposar quince minutos antes de servir.