Después de que este miércoles, 9 de septiembre, los reyes Felipe y Letizia acudieran, junto con la reina Sofía, al funeral de Estado de Harald de Noruega en Oslo, donde el monarca español apareció impecable con uniforme de gala de la Armada y condecoraciones, este jueves el rey Felipe VI ha retomado su agenda en Madrid con un acto de lo más solemne. El Rey ha presidido en el Palacio de Justicia, sede del Tribunal Supremo, el acto de apertura del año judicial, según lo establecido en el artículo 181 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Don Felipe ha vuelto a dar muestras de su elegancia con un frac, el atuendo masculino de máxima etiqueta.
Una variante del frac clásico adaptado al protocolo español
Aunque no es habitual que el frac se use de día, esta mañana el Rey ha aparecido con chaqueta negra corta por delante, con faldones por detrás, pantalón negro, chaleco negro y camisa blanca con gemelos. En lugar de la pajarita blanca, ha optado por la negra, una variante protocolaria del frac para determinados actos institucionales, académicos y judiciales como el de este jueves. Aunque el frac canónico de gala lleva chaleco blanco y pajarita blanca (white tie), la tradición española contempla que en actos académicos y judiciales pueda ser oscura.
Vuelve a lucir el Toisón de Oro
Además, como ocurrió en Oslo, don Felipe ha vuelto a lucir al cuello el Toisón de Oro, la máxima distinción de la Corona que recibió en 1981, cuando tenía 13 años, de manos de su padre, el rey Juan Carlos, y que suele llevar en los actos de mayor importancia del Estado. Su hija, la princesa Leonor, y su madre, la reina Sofía, también han sido condecoradas con esta Orden.
La indumentaria de los jueces y magistrados
El artículo 181 de la Ley Orgánica del Poder Judicial dispone que, al inicio del año judicial, se celebrará un acto solemne en el Tribunal Supremo. Además, el artículo 1 de dicha norma establece que "la justicia emana del pueblo y se administra en el nombre del Rey por jueces y magistrados integrantes del Poder Judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente a la Constitución y al imperio de la ley". Además, el artículo 187 recoge que en audiencia pública, reuniones del tribunal y actos solemnes judiciales, como el de este jueves, los jueves, magistrados, fiscales, secretarios, abogados y procuradores usarán toga y, en su caso, placa y medalla de acuerdo con su rango.
Un ceremonial de lo más elevado
La presencia de don Felipe simboliza el vínculo constitucional de la Corona con el Poder Judicial, que explica por qué el ceremonial en este acto es tan elevado. Además, se reúnen las máximas autoridades judiciales y representantes de las principales instituciones del Estado.
Las otras veces en las que viste de etiqueta
Aunque don Felipe suele acudir a sus actividades oficiales con perfectos trajes de chaqueta y corbata, hay actos en los que también aparece en chaqué. Es el caso de la apertura del curso de las Reales Academias (don Felipe ejerce el ato patronazgo) otro acto solemne muy vinculado a la Corona, donde la vestimenta tradicional es el chaqué y no el frac. Lo mismo sucede con el Premio Cervantes, donde el ceremonial establece el chaqué, la indumentaria formal de día. No significa que sea un acto menos importante que la apertura del año judicial, sino que es otro código ceremonial.
La ceremonia de recibimiento a los embajadores
Cuando don Felipe recibe a los nuevos embajadores en la ceremonia ancestral de entrega de cartas credenciales, viste uniforme militar con las máximas condecoraciones. Es un acto con un ceremonial diplomático más antiguo del mundo que se remonta al siglo XVIII y que se ha mantenido intacto hasta hoy. Entre sus funciones, Felipe VI acredita a los embajadores y otros representantes diplomáticos.








