SENCILLAS, PERO AUTÉNTICAS

Novias de Hollywood que se casaron con vestidos que costaron sorprendentemente poco: Audrey Hepburn, Brigitte Bardot y otros casos históricos


Diseños prestados, que ya tenían en sus armarios o compraron por menos de 30 dólares. Recordamos algunas de las elecciones más sencillas de las actrices clásicas


Brigitte Bardot y Jacques Charrier en su boda© Getty Images
Cristina GonzálezRedactora de FASHION
10 de septiembre de 2026 a las 13:13 CEST

Durante la época dorada de Hollywood, las bodas de las grandes estrellas fueron sinónimo de diseñadores de prestigio, tejidos exclusivos y vestidos convertidos casi en obras de arte. En 1956, por ejemplo, Grace Kelly sentó cátedra con el diseño de Helen Rose para su enlace con Rainiero de Mónaco, una creación considerada una de las más caras y elaboradas de su tiempo. Pero no todas las actrices siguieron ese camino: Audrey Hepburn, Marilyn Monroe, Mia Farrow y otras grandes figuras demostraron que un vestido de novia inolvidable no siempre necesitaba un gran presupuesto.

Aunque no en todos los casos se conoce la cifra exacta que se pagó por la pieza, sus historias revelan elecciones mucho más sencillas de lo esperado: vestidos prestados, diseños que ya estaban en su armario, prendas encontradas en grandes almacenes, creaciones que fueron, en realidad, un regalo... Una forma de entender la moda nupcial que, para la época, resultaba casi tan sorprendente como los propios nombres que los llevaron.

Audrey Hepburn el día de su boda con Mel Ferrer© Getty Images

Audrey Hepburn, la novia que apostó por la sencillez

Audrey Hepburn tuvo tres vestidos de novia a lo largo de su vida, aunque solo dos llegaron al altar. El primero, diseñado por las hermanas Fontana para su boda frustrada con el empresario James Hanson en 1952, nunca llegó a estrenarse: tras cancelar el enlace, la actriz pidió que lo donaran a otra novia. Años después, también sorprendió con su tercer look nupcial: un minivestido rosa a medida de Givenchy con pañuelo a juego para casarse con Andrea Dotti en 1969.

Pero el más curioso es probablemente el que llevó en su boda con Mel Ferrer en 1954. La protagonista de Vacaciones en Roma eligió un diseño midi de Pierre Balmain, con mangas abullonadas, guantes y una corona de flores, muy alejado de los grandes vestidos nupciales de Hollywood. "Era una mujer con una personalidad propia. Si pensamos en lo que siguen siendo hoy muchos vestidos de novia —con todos los adornos, las largas colas y eso—, ella eligió algo moderno para su primera boda", reveló su hijo, Sean Hepburn Ferrer. Además, contó que, sabiendo lo rápido que fueron los preparativos de la boda, probablemente era algo ya confeccionado, lo que lo convertía en una pieza más económica.

 Las Vegas, Nevada: La boda de Mia Farrow y su marido Frank Sinatra en el Hotel Sands, donde se casaron.© Bettmann Archive

El vestido de Mia Farrow que costó solo 27 dólares

Mia Farrow protagonizó una de las bodas más inesperadas de Hollywood al casarse con Frank Sinatra el 19 de julio de 1966 en Las Vegas. Lejos de encargar un diseño nupcial para la ocasión, la actriz eligió un conjunto que ya tenía en su armario: un vestido color marfil con lazada a la cintura y un cuerpo tipo chaqueta corta con botones joya. Años después explicó el motivo: "El día antes supe que nos íbamos a casar, así que tuve que ponerme lo que ya tenía en mi armario".

También apostó por la sencillez para la celebración posterior, para la que escogió un diseño de encaje que, según ella misma recordó, solo había costado 27 dólares. Una elección sorprendente para la boda de una de las parejas más mediáticas del momento, especialmente al compararla con el espectacular anillo de compromiso de diamantes de nueve quilates que el cantante le regaló.

Anillo de compromiso de Marilyn Monroe© Getty Images

Marilyn Monroe: un vestido prestado y otro que encontró en unos grandes almacenes

Antes de convertirse en un icono de Hollywood, Marilyn Monroe era todavía Norma Jeane Baker, una joven de 16 años que se casaba por primera vez con James Dougherty. Para aquel enlace de 1942 no hubo un gran vestido de novia ni un diseño exclusivo: llevó un sencillo modelo blanco de seda con un pequeño velo que, según recordó años después su primer marido, era prestado. Una elección inesperadamente humilde para quien acabaría siendo uno de los mayores símbolos de Hollywood.

Años después, ya convertida en estrella, volvió a sorprender en su boda con Joe DiMaggio. Lejos de recurrir a una creación de alta costura, Monroe eligió un traje de dos piezas marrón oscuro con cuello de visón blanco que compró en unos grandes almacenes de San Francisco. Un look sobrio y asequible para una de las actrices más famosas del mundo, que además ya había lucido antes del enlace en un encuentro con la familia real griega.

Brigitte Bardot se casa con Jacques Charrier luciendo un vestido de novia sencillo con estampado de cuadros Vichy© Getty Images

Brigitte Bardot optó por un vestido para el día a día

Cuando Brigitte Bardot se casó con el actor Jacques Charrier en 1959 no eligió un espectacular vestido de novia de inspiración princesa, sino un diseño que rompía por completo con las expectativas de una estrella de cine.

Creado por el diseñador francés Jacques Esterel, el conjunto estaba confeccionado en algodón con el famoso estampado de cuadros Vichy en rosa y blanco, un tejido mucho más asociado a la ropa de diario que a los grandes enlaces de la época. Aunque no existe un precio confirmado de la pieza, su elección se convirtió en una declaración de estilo: una de las actrices más admiradas del mundo apostaba por la sencillez frente al tradicional despliegue de lujo nupcial.

Boda Elizabeth Taylor y Conrad Hilton© Getty Images

Elizabeth Taylor, una boda a los 18 años con un vestido regalado

Antes de convertirse en uno de los grandes iconos del lujo y el glamour, Elizabeth Taylor fue la protagonista de una boda diseñada casi como una película por MGM. Para casarse con Conrad 'Nicky' Hilton en 1950, cuando tenía solo 18 años, llevó un vestido de satén marfil creado por Helen Rose, la diseñadora de vestuario del estudio que años después firmaría también el célebre vestido de novia de Grace Kelly.

La pieza, con detalles de perlas, bordados y un espectacular velo de tul de seda, fue un regalo de los estudios para la joven actriz y su coste original se ha situado en torno a los 1.500 dólares de la época. Una cifra sorprendente si se compara con el valor que alcanzaría con el paso del tiempo: en 2013, el vestido fue subastado por Christie’s por casi 190.000 dólares, convertido ya en una de las piezas nupciales más icónicas de Hollywood.