Hay celebrities que se atreven a llevar lo mínimo frente a los paparazzi, como Pamela Anderson en el Festival de Venecia con un look tan natural como favorecedor. Aunque lo de la exvigilante de la playa no es la norma, sino todo lo contrario: las actrices, modelos o cantantes se aseguran de lucir perfectas desde cualquier ángulo cuando saben que van a ser fotografiadas en público por lo que el conocido en el gremio como glam squad que suele contar con un estilista, maquillador y peluquero forma parte intrínseca de su séquito. Lisa Eldridge es una de las maquilladoras más respetadas del mundo, ha sido directora creativa de marcas como Lancôme y ahora tiene su propia firma de belleza, Lisa Eldridge Beauty. Además, comparte alguno de sus mejores trucos en redes: como la técnica que nunca le falla para que el corrector no se cuartee.
El truco para que no se cuartee el contorno de ojos
El maquillaje que se lleva en 2026 destaca por natural, centrado en las mejillas con el colorete como punto central del look y por una piel luminosa que irradie frescura; incluso la máscara de pestañas ha quedado relegada a un segundo plano con la tendencia de las ghost lashes de la que Ester Expósito es una de las embajadoras. Se lleve lo que se lleve en cualquier temporada, lo que nunca pasa de moda es que la mirada se vea despejada, luminosa y con la piel lo más lisa posible. El producto que consigue ese "efecto descanso" es el corrector, aunque su talón de Aquiles es que la fisionomía del contorno de ojos provoca que casi cualquier fórmula se cuartee con el paso del tiempo.
Aparte de una preparación de la piel adecuada con un contorno hidratante aplicado en su justa medida (un grano de arroz por ojo; ni más, ni menos), o la elección de un corrector adecuado a cada necesidad y en el tono correcto sin pasarse tampoco con la cantidad, el método de aplicación es clave a la hora de evitar que las líneas de expresión se marquen.
Lisa Eldridge ha revelado en su canal de YouTube, cuál es la técnica con la que consigue un maquillaje perfecto: "Es algo que hago con todos mis clientes", que van desde Keira Knightley a Anne Hathaway, Lily Collins, Lupita Nyong'o o Kate Winslet. "Para que el corrector no se cuartee debajo de los ojos, nunca lo fijo enseguida. La razón es que la manera en la que se comporta el contorno de cada persona es diferente. El producto se cuartea de forma diferente. Es único. Como una huella dactilar". El paso a paso en el que la maquilladora confía es este:
- Aplica el corrector en las zonas oscurecidas o hundidas de debajo del ojo; una cantidad muy pequeña que difumina a pequeños toques con un pincel de precisión o con la yema de los dedos.
- Después deja que el producto se asiente y pasa a otra zona del rostro: los labios o el resto de la base. "Al menos dejo que el corrector se asiente durante 10 minutos. Hablo con el cliente, dejo que sonría y que gesticule de forma natural, incluida la mirada".
- Pasado ese tiempo es cuando aparecen las líneas de expresión que quedan marcadas y, con un palillo fino como los de mesa, elimina suavemente el producto que se ha asentado en los surcos.
- Añade un extra de corrector si se necesita, aunque siempre evita esas zonas donde ya sabe que el producto se cuartea.
- Para terminar, aplica una pequeña cantidad de polvos fijadores con un pincel de cerdas suaves para que el producto no se mueva.
Por último, insiste en que cada rostro es un mundo y se comporta de una forma diferente. Es por eso que esperar unos minutos para fijar el resultado con polvos ayuda a hacer cambios de última hora sin estropear el maquillaje; además de aplicar el producto en pequeñas cantidades y añadir un poco más tan solo en las zonas donde se necesita.







