En invierno, unos canelones gratinados, recién salidos del horno, son uno de esos platos capaces de reconfortar al instante. Pero cuando llegan los meses de calor, apetecen recetas más ligeras y frescas, y eso no significa tener que renunciar a este clásico de la cocina.
Los canelones también pueden disfrutarse en versión fría. Una opción consiste en preparar las tradicionales láminas de pasta, dejarlas enfriar y rellenarlas con ingredientes frescos como pescados, verduras, quesos suaves o legumbres. Otra alternativa, cada vez más popular, es prescindir de la pasta y utilizar finas láminas de hortalizas o frutas (calabacín, aguacate, mango…) que, gracias a su forma enrollada, dan lugar a unos canelones tan vistosos como originales.
CONSEJOS PARA PREPARAR CANELONES FRÍOS
- Enfría bien la pasta. Si utilizas láminas de pasta tradicionales, cuécelas al dente y pásalas inmediatamente a un recipiente con agua muy fría para cortar la cocción. Después, sécalas bien antes de rellenarlas para que no aporten humedad.
- Elige frutas y hortalizas en su punto. El aguacate y el mango deben estar maduros, pero firmes, para poder cortarlos en láminas sin que se rompan. En el caso del calabacín, conviene escoger piezas rectas y de buen tamaño.
- La mandolina será tu mejor aliada. Permite obtener láminas finas y uniformes, algo fundamental para que los canelones puedan enrollarse con facilidad y tengan una presentación cuidada.
- Da flexibilidad a las verduras cuando sea necesario. Si las láminas de calabacín resultan demasiado rígidas, basta con escaldarlas unos segundos en agua hirviendo y enfriarlas inmediatamente en agua con hielo.
- Escurre bien los rellenos. Tanto si utilizas verduras como legumbres, pescado o queso, procura eliminar el exceso de líquido para evitar que los canelones se abran o pierdan consistencia.
- Prepáralos con antelación, pero termina el plato al final. Los canelones pueden montarse unas horas antes y conservarse en el frigorífico. Añade las salsas, los frutos secos o los elementos crujientes justo antes de servir para mantener su textura.
- Juega con los contrastes. Un relleno cremoso gana mucho si se acompaña de un toque crujiente, como frutos secos, semillas o maíz tostado, y de una vinagreta o salsa ligera que aporte frescura.
- Atrévete con las versiones dulces. Frutas como el mango o la piña pueden sustituir a la pasta para preparar originales canelones de postre rellenos de queso fresco, ricotta o yogur y acompañados de frutas, frutos secos o un hilo de miel.
CANELONES FRÍOS DE ATÚN CON SALSA VIERGE
Una versión ligera del clásico canelón de atún, con un relleno cremoso y una salsa vierge, un aliño de origen francés elaborado con tomate fresco, aceite de oliva, cebollino y zumo de limón que aporta un contraste muy fresco y aromático.
Ingredientes (8 canelones)
Para los canelones
- 8 placas de canelón (tradicionales o precocidas)
- 2 latas de atún en aceite (160 g escurrido)
- 150 g de queso crema
- 2 cucharadas de mayonesa
- 1 cucharada de zumo de limón
- 2 cebolletas tiernas
- Sal
- Pimienta negra recién molida
La salsa vierge
- 2 tomates maduros pero firmes
- ½ pimiento verde italiano
- 2 cucharadas de cebollino fresco picado
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de limón
- Sal
- Pimienta negra
ELABORACIÓN
-Cuece las placas de canelón siguiendo las indicaciones del fabricante hasta que estén al dente. Escúrrelas con cuidado y pásalas inmediatamente a un recipiente con agua muy fría para detener la cocción. Colócalas sobre un paño limpio y déjalas secar mientras preparas el relleno.
-Escurre bien el atún y desmenúzalo en un bol. Añade el queso crema, la mayonesa y el zumo de limón. Incorpora una de las cebolletas picada muy fina y mezcla con un tenedor hasta obtener un relleno cremoso y homogéneo. Prueba y ajusta el punto de sal y pimienta.
-Reparte el relleno entre las ocho placas de canelón y enróllalas con cuidado para que queden bien cerradas. Colócalas en una fuente o en los platos de servicio y reserva en el frigorífico durante unos 20 o 30 minutos para que adquieran consistencia y estén bien frescas.
-Mientras tanto, prepara la salsa vierge. Pela los tomates si lo deseas, retira las semillas y córtalos en dados pequeños. Pica muy fino el medio pimiento verde y la cebolleta restante. Mezcla las verduras con el cebollino, el aceite de oliva, el zumo de limón, una pizca de sal y un poco de pimienta negra. Remueve suavemente y deja reposar unos minutos para que los sabores se integren.
-Saca los canelones del frigorífico justo antes de servir y reparte la salsa vierge sobre ellos.
Tips
- También puedes incorporar unas alcaparras picadas o unas aceitunas negras muy finamente cortadas a la salsa para darle un toque más mediterráneo.
- Si prefieres un relleno aún más ligero, sustituye parte del queso crema por yogur griego natural.
CANELONES FRÍOS DE AGUACATE CON ALUBIAS BLANCAS Y AVELLANAS
En esta receta, las láminas de aguacate sustituyen a la pasta para dar forma a unos originales canelones rellenos de alubias blancas aliñadas con verduras. Las avellanas tostadas aportan el toque crujiente que completa el plato.
Ingredientes (8 canelones)
Para los canelones
- 2 aguacates grandes, maduros pero firmes
- 300 g de alubias blancas cocidas y escurridas
- ½ pimiento rojo
- 2 cebolletas tiernas
- 2 cucharadas de cebollino fresco picado
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de limón
- Sal
- Pimienta negra
Para decorar
- 30 g de avellanas tostadas
- Unas hojas de cebollino o brotes tiernos (opcional)
- Un hilo de aceite de oliva virgen extra
ELABORACIÓN
-Escurre bien las alubias blancas y enjuágalas bajo el grifo si son de conserva. Déjalas escurrir por completo para que no aporten exceso de líquido al relleno.
-Pica el pimiento rojo y las cebolletas en dados muy pequeños. Colócalos en un bol junto con las alubias, el cebollino picado, el aceite de oliva y el zumo de limón. Sazona con sal y pimienta y mezcla con cuidado para no romper las alubias. Reserva el relleno en el frigorífico durante unos minutos.
-Parte los aguacates por la mitad, retira el hueso y pélalos con cuidado. Con ayuda de una mandolina o de un cuchillo bien afilado, corta láminas finas a lo largo.
-Para formar cada canelón, coloca cuatro o cinco láminas ligeramente superpuestas sobre una tabla, de manera que formen una tira continua.
-Coloca una porción de relleno en uno de los extremos de la tira de aguacate y comienza a enrollarla con cuidado, procurando que las láminas queden bien ajustadas entre sí. Una vez formado el cilindro, colócalo con la unión hacia abajo para que no se abra. Si alguna lámina se desplaza, presiónala ligeramente con los dedos para que quede integrada en el conjunto.
-Dispón los canelones en una fuente o en platos individuales y rocíalos con un hilo de aceite de oliva. Esparce por encima unas avellanas tostadas. Puedes sumar unas hojas de cebollino o unos brotes tiernos para aportar un toque de color.
-Sirve los canelones bien fríos, recién sacados del frigorífico.
Tip:
- Si vas a prepararlos con antelación, rocía las láminas de aguacate con unas gotas de limón para retrasar su oxidación.
CANELONES FRÍOS DE CALABACÍN CON LENTEJAS Y AGUACATE
El calabacín cortado en finas láminas se convierte en una envoltura ligera para un relleno cremoso de lentejas y aguacate. Una sencilla salsa de maíz y unos kikos machacados aportan color y un agradable contraste de texturas.
Ingredientes (8 canelones)
Para los canelones
- 3 calabacines grandes
- 200 g de lentejas pardinas cocidas
- 2 aguacates maduros
- ½ cebolleta
- Zumo de ½ lima
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Unas hojas de cilantro o perejil picado
- Sal
- Pimienta negra
Para la salsa y la decoración
- 100 g de maíz dulce cocido
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de agua
- Unas gotas de zumo de limón
- kikos ligeramente machacados
ELABORACIÓN
-Lava los calabacines y córtalos a lo largo en láminas muy finas con ayuda de una mandolina. Espolvoréalas con una pizca de sal y déjalas reposar unos 10 minutos. Después, sécalas con papel de cocina y, si las notas poco flexibles, escáldalas durante 20 segundos en agua hirviendo. Enfríalas inmediatamente en agua con hielo y vuelve a secarlas.
-Escurre bien las lentejas y colócalas en un bol. Añade la pulpa de los aguacates, la cebolleta picada muy fina, el zumo de lima, el aceite de oliva y el cilantro o el perejil. Salpimienta y mezcla con suavidad hasta obtener un relleno cremoso, procurando que las lentejas mantengan su forma.
-Para preparar la salsa: tritura el maíz con el aceite de oliva, el agua y unas gotas de zumo de limón hasta obtener una crema ligera y homogénea. Si lo deseas, pásala por un colador fino para conseguir una textura más suave.
-Para formar los canelones, coloca cuatro o cinco láminas de calabacín sobre una tabla, ligeramente superpuestas entre sí. Reparte una línea de relleno a lo largo de uno de los extremos y enrolla con cuidado hasta formar un cilindro compacto. Coloca los canelones con el cierre hacia abajo en una fuente.
-Justo antes de servir, reparte un poco de la salsa de maíz sobre los canelones y espolvorea por encima los kikos ligeramente machacados para aportar un toque crujiente.
Tips:
- El relleno puede prepararse con unas horas de antelación y conservarse en el frigorífico.
- Si quieres un toque más fresco, añade un poco de ralladura de lima a la mezcla de lentejas y aguacate.
- Incorpora la salsa y los kikos justo antes de servir para conservar todo su sabor y su textura crujiente.
CANELONES DULCES DE MANGO CON RICOTA Y ARÁNDANOS
Los canelones también pueden convertirse en un postre. En esta versión, las láminas de mango envuelven una suave crema de ricotta con arándanos, mientras que las nueces caramelizadas añaden un irresistible toque crujiente.
Ingredientes (8 canelones)
Para los canelones
- 3 mangos grandes, maduros pero firmes
- 250 g de queso ricota
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de ½ limón
- 80 g de arándanos frescos
Para las nueces caramelizadas
- 40 g de nueces
- 2 cucharadas de azúcar
Elaboración
-Mezcla la ricotta con la miel, la esencia de vainilla y la ralladura de limón hasta obtener una crema suave y homogénea. Reserva en el frigorífico mientras preparas el resto de los ingredientes.
-Pela los mangos y, con ayuda de una mandolina o de un cuchillo bien afilado, corta láminas finas y anchas a lo largo, procurando que sean lo suficientemente grandes para poder enrollarlas sobre el relleno. Si alguna lámina queda muy estrecha, puedes superponer otra parcialmente para completar el canelón.
-Coloca una cucharada de la crema de ricotta en uno de los extremos de cada lámina de mango y añade dos o tres arándanos. Enrolla con cuidado hasta formar un canelón y colócalo con el cierre hacia abajo en una fuente.
-Para preparar las nueces caramelizadas, calienta una sartén a fuego medio y añade el azúcar. Cuando empiece a fundirse, incorpora las nueces y remueve durante un par de minutos para que queden bien recubiertas de caramelo. Extiéndelas sobre papel vegetal y déjalas enfriar por completo antes de trocearlas.
-Justo antes de servir, reparte las nueces caramelizadas sobre los canelones y decora con algunos arándanos más. Sirve bien fríos.
Tips:
- Si el mango está demasiado maduro, refrigéralo unos 20 minutos antes de cortarlo para obtener láminas más firmes.
- Prepara las nueces caramelizadas con antelación y añádelas en el último momento para que conserven todo su crujiente.










