Las mejores habitaciones infantiles son las que enamoran a los adultos y, al mismo tiempo, invitan a los niños a jugar, imaginar y hacerlas suyas. Elena Lampón y Nora Estévez, del estudio de diseño de interiores En las Nubes (www.estudioenlasnube.com), diseñaron estas habitaciones en momentos distintos para dos hermanos, pero partiendo de una misma premisa: crear dormitorios infantiles con personalidad capaces de crecer con ellos.
Y hay mucho que copiar: papeles pintados combinados, molduras, tejidos, fibras naturales, muebles bien elegidos y pequeños detalles que introducen fantasía sin convertir el dormitorio en un decorado.
© Ismael TorresSofía: dos papeles pintados para crear un falso zócalo
Estudio en las Nubes combinó dos papeles pintados en la pared del dormitorio de Sofía. Son de Sandberg. En la parte inferior, un delicado motivo floral sobre rosa empolvado; arriba, una raya vertical muy fina y neutra. Entre ambos, una moldura horizontal ancha pintada también en rosa crea visualmente una especie de arrimadero.
Es una idea perfecta para copiar y llevar a la habitación infantil de tus peques. ¿Motivo? Permite introducir dibujo y color sin que la pared resulte recargada. Y hay otra ventaja: la raya vertical de la zona superior estiliza visualmente el espacio, mientras la parte inferior aporta calidez. La madera de la cómoda, el ratán y las fibras naturales terminan de quitarle cualquier exceso de dulzura al rosa.
© Ismael TorresUna cómoda bonita ahora y dentro de diez años
Si evitas comprar el típico mueble cambiador cuando el pequeño o pequeña es un bebé, tendrás un mueble que se adapte con el timpo. Solo unos años después. Esta cómoda de madera de Vical asumió la función de cambiador y ahora continúa formando parte del dormitorio.
“Nos gusta invertir en piezas que puedan acompañar al niño y buscar nuevas funciones a medida que crece”, explican Elena Lampón y Nora Estévez. El contraste también funciona decorativamente: una pieza de madera con presencia junto a elementos mucho más ligeros. Tienes que tomar nota también del espejo de ratán en forma de flor. Se trata de un elemento bonito y decorativo que lleva el espacio al mundo infantil.
© Ismael TorresEl dosel que convierte la cama en refugio
Si hay una pieza capaz de transformar por sí sola una cama infantil, es un dosel. El de Sofía, realizado a medida por Woodding, introduce además uno de los colores que mejor funcionan con el rosa empolvado: un verde grisáceo suave. Así que, ¡ya tienes todas las pistas!
El cabecero de ratán añade textura y consigue que la composición sea todavía más envolvente. Como explican las interioristas, “para un adulto es un dosel; para un niño puede ser una cabaña, un escondite, un castillo”.
© Ismael TorresBaldas, luz cálida y cortinas
Construye la habitación infantil por capas. Esta imagen trabaja el concepto. Las baldas de ratán, ligeras y decorativas, permiten tener a mano juguetes y pequeños objetos sin recargar la pared; la lámpara de sobremesa añade una luz cálida y baja, mucho más agradable para los últimos momentos del día; y la cortina de cuadros (con tejido de Les Créations) termina de crear acogimiento. Aquí, la mezcla de flores, rayas y cuadros funciona porque todos los motivos comparten tonos suaves y naturales.
© Ismael TorresLa clave para perder el miedo a mezclar estampados
Las interioristas responsables de este proyecto nos enseñan que para que los estampados funcionen tiene que compartir una gama cromática serena. Una buena idea para copiar: cuando quieras mezclar estampados en una habitación infantil, no busques que coincidan sus dibujos. Busca que tengan colores capaces de relacionarlos.
© Ismael TorresMás ejemplos para copiar: misma base, efecto nuevo
El dormitorio de Mateo demuestra cómo aplicar una idea parecida a la de Sofía y obtener un resultado radicalmente distinto. Aquí, el protagonista es el papel pintado Dumbo, de Disney Home para Sanderson, inspirado en el universo del circo. Al tener tanta fuerza visual, el estudio En las Nubes decidió reservarlo para la zona superior de las paredes y pintar la inferior en azul niebla, un azul grisáceo suave que rebaja la intensidad del estampado.
Es una fórmula muy fácil de trasladar a una habitación infantil: colocar el papel solo donde no está al alcance continuo de las manos y dejar una superficie pintada debajo. Además de práctica, visualmente funciona como un zócalo contemporáneo.
© Ismael TorresLa moldura más pequeña puede cambiar toda una pared
Y aquí, una de las ideas que más nos gustan para aportar personalidad y estilo a un espacio infantil: en el encuentro entre el papel y la pintura, en lugar de recurrir a una moldura convencional, las interioristas utilizaron una línea de pequeñas bolas de madera natural.
Esta es una de las ideas más copiables del dormitorio de Mateo. Apuesta por molduras. Pueden ser de madera o tener relieve. ¡O ambas cosas!
© Ismael TorresVichy teja, madera y azul grisáceo: una paleta que funciona
El papel de Dumbo marca la paleta cromática del dormitorio: azul niebla, verde, teja, naranja quemado, beige, crudo y madera natural. Pero en la cama aparece el estampado vichy en tono teja.
“Nos gusta mucho mezclar estampados. El secreto no está en que sean iguales, sino en encontrar aquello que los conecta”, explican Lampón y Estévez. Aquí ese nexo es el color. El cuadro vichy recupera los tonos caldera y rojizos que aparecen arriba y lleva esa paleta hasta la cama. Es una fórmula sencilla para evitar el típico conjunto de ropa infantil completamente coordinado.
© Ismael TorresIncluso una mesilla puede participar en la historia
La madera natural vuelve a aparecer junto a la cama en una mesita de noche de líneas sencillas, mientras una pequeña lámpara de fibra introduce textura. Pero el detalle divertido está en los tiradores con forma de globo aerostático.
Apunta: reserva los guiños más juguetones para elementos pequeños. No hace falta que el mueble tenga forma de animal ni recurrir a colores muy intensos. Un tirador especial puede conseguir ese punto infantil y, además, sustituirse fácilmente cuando cambien los gustos del niño.
© Ismael TorresEstanterías sencillas y decoración que el niño puede reconocer
Dos baldas de madera bastan para crear una pequeña zona en la que libros, muñecos y cestas forman parte de la decoración. Es un recurso interesante porque evita saturar las paredes con muebles pesados y permite ir actualizando el contenido con facilidad.
Desde el estudio En las Nubes insisten en que una habitación infantil no debe diseñarse solo para que resulte bonita en una fotografía: “Tiene que poder tocarse, jugarse y vivirse”.
© Ismael TorresUn elemento especial: una cesta de jirafa
No solo hay que pensar en la estética de los elementos que decoren la habitación infantil sino en la practicidad. Hay cestas que pueden poner un toque divertido y además ayudar a guardar y organizar. Este es un ejemplo: una cesta de pared con forma de jirafa. En este espacio, también en el suelo hay cestas de mayor dimensión con formas de animales.
© Ismael TorresY por qué no, llevar la decoración hasta el techo
Los globos aerostáticos suspendidos son uno de los detalles más espectaculares del dormitorio de Mateo. Copia la idea y lleva al techo algún objeto decorativo que anime un rincón. “Con ellos, la decoración sale de las paredes y llega hasta el techo”, explican las interioristas.
Como resumen las propias Elena Lampón y Nora Estévez, el objetivo a la hora de dar forma a un dormitorio infantil es crear “espacios con infancia, pero sin fecha de caducidad”.




