El príncipe Henrik dejó un último deseo antes de morir y la reina Margarita lo cumplió junto a toda la Familia Real danesa: los detalles


El nieto mayor de la soberana revela en su serie documental un detalle inédito sobre la despedida de su abuelo


La reina Margarita II junto al príncipe Henrik© Getty
29 de junio de 2026 a las 19:20 CEST

Margarita II fue protagonista de una de esas historias de cuento que tuvieron un desenlace marcado por la muerte. Sin embargo, las lágrimas que la reina derramó en el funeral del amor de su vida no simbolizaron un adiós definitivo, sino el más profundo recuerdo de una vida compartida. El príncipe Henrik y ella fueron testigos de un reinado histórico que se consolidó a través de su descendencia, marcada por el profundo amor que ambos se profesaban. Un hecho que el nieto de Margarita ha desvelado en su propio documental, en el que explica cómo fue el emotivo momento en el que las cenizas del marido de la reina fueron esparcidas en uno de los jardines del palacio que acogió su banquete de bodas, el lugar que los unió para siempre.

Margarita II de Dinamarca, soberana desde 1972 hasta 2024, con su marido, el príncipe consorte Henrik, fallecido en el 2018, en el Chateu de Cayx, Francia, en junio de 2014© Getty Images
Margarita II de Dinamarca, soberana desde 1972 hasta 2024, con su marido, el príncipe consorte Henrik

Una historia de amor infinita

Los amores se consolidan como vínculos inquebrantables cuando las diferencias se transforman en puntos de unión. El matrimonio de la entonces princesa Margarita y un tercer secretario de la embajada francesa en Londres marcó un antes y un después. En 1967, el Palacio de Fredensborg se convirtió en el escenario de un banquete de Estado que logró reunir a miembros de la realeza de todo el mundo. Aquel amor, que había surgido en Londres mientras Margarita asistía a un curso de Economía, se convirtió en la antesala de un cambio para las monarquías europeas, al demostrar que el amor también podía convertirse en un pilar de la institución. "La felicidad matrimonial consiste en que dos personas se entiendan bien y puedan sorprenderse mutuamente de vez en cuando. Tampoco quería casarme sin amor solo para poder reinar, porque hubiera engañado a mis padres y a Dinamarca", afirmó Margarita II, quien siempre hizo patente el profundo amor que sentía por Henrik.

La reina Margarita y el príncipe Henrik en su finca vinícola de Lot.© margrethe.ii
La reina Margarita y el príncipe Henrik en su finca vinícola de Lot.

Aquel hombre se convirtió, desde aquel 'sí, quiero', en el mayor apoyo de quien fue reina de Dinamarca durante más de cinco décadas. De ese amor nació también el futuro de la Corona: el actual Federico X y su hermano, el príncipe Joaquín, quienes a su vez dieron vida a los ocho nietos de la reina y el príncipe. Ellos se convirtieron, sin duda, en los grandes aliados de esa segunda etapa marcada por la distancia pública, después de que Henrik renunciara a sus funciones como príncipe consorte para pasar a ser simplemente el príncipe Henrik. Los jóvenes de la Casa Real —Christian, Isabella, Josephine y Vincent, hijos de Federico y Mary, junto a Nicolás, Félix, Henrik y Athena, hijos de Joaquín— fueron el gran apoyo del príncipe en la última etapa de su vida. Ahora es el príncipe Nicolás quien desvela el gesto más emotivo que encabezó la reina tras su fallecimiento, dando lugar a un final triste, pero, al mismo tiempo, digno de un cuento.

El último homenaje al amor de su vida

"Una parte de las cenizas se depositaría en una urna en el jardín privado del Palacio de Fredensborg. La otra parte se esparciría en aguas danesas. Los deseos del príncipe se han cumplido y la familia real estuvo presente en ambas ocasiones. Los detalles adicionales se consideran privados", rezaba el comunicado emitido por la Casa Real tras la muerte del príncipe. Sin embargo, el conde Nicolás ha sido el encargado de desvelar que esas aguas danesas pertenecen al estrecho de Øresund, uno de los enclaves más significativos del país por su valor histórico y simbólico. Una despedida cargada de significado con la que Henrik quiso reivindicar su lugar en la historia. El hombre que, como príncipe consorte, aspiró a ser tratado en igualdad de condiciones nunca llegó a ser rey, pero sí pasó a la historia como un príncipe incomprendido.

Margarita de Dinamarca y el príncipe Henrik© GTRES
Margarita de Dinamarca y el príncipe Henrik

"Durante muchos años he sido el número dos de Dinamarca y he estado satisfecho con ese papel, pero no quiero quedar relegado al número tres después de tantos años", destacó el príncipe casi al final de su vida, solicitando sin excepción alguna ser el rey consorte. Sin embargo, ese momento nunca llegó. Su muerte dispersó lo que un día se convirtió en objeto de disputa entre la Reina y él, convirtiéndose aquello en una especie de conversación continua que a pesar de las diferencias, de una forma u otra, les acababa uniendo en un mismo lugar. Un gesto que provocó en ambos un amor que puso fin con su funeral, aquel con el que la Reina hizo una reverencia –aún siendo ella soberana–, y con el que rompió en llanto leyendo la liturgia, y que ahora, el conde Nicolás pone de relieve más que nunca. 

El conde Nicolás recrea una imagen tomada por el príncipe Henrik en el Château de Cayx, en el sur de Francia© nikolaitildanmark
El conde Nicolás recrea una imagen tomada por el príncipe Henrik en el Château de Cayx, en el sur de Francia

Y es que el nieto de la reina Margarita fue uno de los grandes protagonistas de la etapa final de la vida de Henrik. Fue uno de los nietos con los que más tiempo compartió y quien, tras su muerte, más ha tratado de preservar y reivindicar el legado de su abuelo. Un compromiso que el conde Nicolás ha mantenido de forma constante a través de sus redes sociales, donde ha compartido imágenes inéditas e incluso ha recreado fotografías que el marido de la reina se tomó junto a sus nietos —principalmente en su viñedo privado de Château de Cayx, en el sur de Francia— durante aquellos años en los que se mantenía alejado del estricto protocolo de la Corte. Ahora, con sus palabras, vuelve a destacar el amor que existió entre Margarita y el príncipe, que sobrevivió incluso a la muerte.