Grecia tiene una magia especial que, año tras año, seduce a los miembros de la realeza europea. En esta ocasión, los condes de Monpezat, Nicolás y Félix de Dinamarca, han sucumbido al encanto heleno para disfrutar de una estancia inolvidable. El primogénito del príncipe Joaquín, de 26 años, que triunfa en las pasarelas internacionales, ha querido compartir con sus seguidores algunas de las pinceladas más especiales de este viaje a través de un cuidado álbum de recuerdos. "Reunión en Grecia, ¡espero que estéis disfrutando del verano!", ha escrito Nicolás para acompañar una serie de imágenes que retratan a la perfección la esencia del estío mediterráneo: costas escarpadas, apetitosos postres, travesías en barco y paseos bajo cielos teñidos de tonos cálidos.
La condesa Alexandra ha titulado con gran tino estas memorias veraniegas bajo el sugerente lema "Grecia en la golden hour…", reflejando la atmósfera única que envolvió sus días en las islas juntos a sus hijos. A este idílico retiro no ha faltado su Félix, quien celebró su 24º cumpleaños el pasado 22 de julio, demostrando una vez más la estrecha relación que los une. Junto a ellos, completando este grupo de viajeros, ha estado su madre, Alexandra de Frederiksborg, así como la novia de Nicolás, Benedikte Thoustrup, perfectamente integrada en esta bonita dinámica familiar tras años de relación.
Atardeceres dorados, 'looks' veraniegos y las Cícladas
Las imágenes compartidas transmiten la serenidad de unos días donde el tiempo parece detenerse. Entre terrazas de piedra rústica que se asoman al azul infinito del mar y senderos empedrados flanqueados por frondosas buganvillas de un rosa vibrante, la familia ha disfrutado de la belleza típica del paisaje griego. No faltan en su recorrido estampas emblemáticas como los icónicos molinos de viento recortados sobre el cielo despejado o las características casas suspendidas sobre las olas con sus tradicionales balcones de madera en tonos azules y rojos.
La elegancia relajada ha sido la nota dominante en el vestuario de los viajeros. La madre de los condes ha deslumbrado con estilismos veraniegos impecables, desde un vestido midi de cuello halter con estampado tie-dye en azul y blanco hasta un fresco diseño corto de lunares rosas o un fluido modelo en tono caldera, siempre luciendo la soltura de quien disfruta del clima mediterráneo. Nicolás, desenfadado y muy sonriente con camisas ligeras de lino y divertidos collares de cuentas, y Félix, fiel a su estilo clásico con polos de rayas y tonos neutros, han mostrado su faceta más relajada mientras compartían refrescantes cócteles Bloody Mary con apio y aceitunas, así como momentos de distensión en acogedores locales a pie de calle.
Complicidad de hermanos y la mirada puesta en el sur
Más allá de los paisajes espectaculares, la escapada pone de manifiesto la sólida relación entre Nicolás y Félix. A pesar de llevar vidas distintas y tener personalidades muy diferentes, el apoyo entre ambos es incondicional. Así lo expresaba Félix con total sinceridad en el documental Nicolás, donde no dudó en hablar sobre la carrera de su hermano mayor: "Prefiero quedarme un poco más bajo el radar. Nicolás es muy bueno en lo que hace como modelo. Debo admitir que eso no es exactamente lo mío". En esa misma intervención, el hijo menor de Joaquín de Dinamarca no escatimó en elogios hacia el primogénito: "Realmente admiro su capacidad de ser tan extrovertido todo el tiempo. No puedo imaginar lo que debe suponer estar siempre 'activo'. Tengo un profundo respeto por lo que hace, por la responsabilidad que asume, y lo lleva a cabo maravillosamente".
Tras concluir este paréntesis estival repleto de confidencias y tranquilidad en tierras griegas, la ausencia del resto de la familia real en las instantáneas ha alimentado las conjeturas sobre sus próximos pasos. Todo apunta a que los hermanos podrían poner rumbo próximamente al sur de Francia para instalarse en el Château de Cayx. Adquirida en 1974 por la reina Margarita y el príncipe Henrik, esta histórica propiedad en la región de Lot es el refugio veraniego por excelencia de los royals daneses y la cuna de los célebres vinos AOC Cahors que habitualmente se sirven en las cenas de Estado.









