Parece que Katie Holmes ha vuelto a recuperar la ilusión. Después de su ruptura con el compositor Bobby Wooten III a finales del 2022, y a pesar de que muchos nostálgicos de Dawson crece soñaban con una posible relación con Joshua Jackson —su compañero en la serie y con el que volvió a reencontrarse en Happy Hours, la película que ha dirigido la actriz—, Katie, de 47 años, habría comenzado un noviazgo lejos de Hollywood.
Las "alarmas" saltaron cuando el pasado 10 de julio era fotografiada entrando de la mano de un misterioso acompañante a una proyección de la película La invitación en el cine East Hampton Regal; y cuatro días más tarde, aparecían, de nuevo, caminando juntos —y muy cómplices— por la Gran Manzana.
Pero bastaron menos de 96 horas y dos apariciones juntos para que saltaran todas las alarmas. Nadie sabía hasta entonces de esta "cómplice amistad" entre ambos, así que las redes sociales no tardaron en echar humo, diseccionando cada pista en busca de la pista definitiva que confirmara el romance.
Ahora, con las aguas más calmadas, ya sabemos que el hombre que ha devuelto la ilusión a Katie es Jason Bard Yarmosky, un artista neoyorquino de 39 años. Su trayectoria está más que consolidada: ha expuesto en instituciones de prestigio, como el Museo de Arte de Brooklyn, y se ha ganado el reconocimiento por unas obras que invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo, la vejez, la memoria y la identidad. Un perfil discreto, alejado de los focos de Hollywood, pero con un nombre cada vez más relevante dentro del panorama artístico contemporáneo.
Tras su mediático divorcio de Tom Cruise —con el que tuvo a su hija Suri—, Katie siempre ha llevado su vida sentimental con mucha discreción y ha estado muy centrada en la crianza de Suri, a la que está muy unida y que hace casi dos años, abandonaba el "nido" para irse a la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh (Pensilvania), donde se especializará en danza.
Es por eso que, en medio de este impás, la actriz de Super 8 ha decidido darle una nueva oportunidad al amor. El afortunado es Jason Bard Yarmosky, un artista diez años menor que ella. Eso sí, según reveló una fuente cercana en exclusiva a Page Six, Katie prefiere ir piano piano con este nuevo romance. “La relación entre Katie y Jason aún es muy reciente y se lo están tomando con calma. Todavía no han conocido a las familias del otro ni han dado ese tipo de pasos”, explicó la fuente, dejando claro por qué el nuevo novio de la actriz todavía no conoce a su hija, Suri Cruise, de 20 años.
“Ahora mismo, simplemente están disfrutando de pasar tiempo juntos”, añadió. “Aún no han dado pasos importantes en la relación; siguen en esa fase de conocerse. Están encantados de dejar que las cosas fluyan y ver qué pasa”.
Pero si hay algo que ha conquistado a Katie es la calma que transmite Jason. “Le aporta tranquilidad y hace que se sienta segura y cómoda, algo muy importante para ella”, aseguró la misma fuente. “Además, es un gran admirador de su trabajo y siente un enorme respeto por ella como artista”.
Y es que Yarmosky tampoco deja de sumar éxitos. A principios de año presentó su última exposición, Time Has Many Faces, de la mano de Guild Hall, y también llevó Mujeres atemporales a las icónicas vitrinas de Bergdorf Goodman, en la Quinta Avenida de Nueva York. Un artista en plena efervescencia creativa con el que, por ahora, Katie parece estar disfrutando de esta nueva etapa sin prisas, pero con una gran sonrisa.







