El príncipe Christian de Dinamarca ha protagonizado hoy uno de los momentos más significativos de su trayectoria institucional al ser nombrado subteniente del Ejército danés en una solemne ceremonia celebrada en el Cuartel de la Guardia de Antvorskov. Un nombramiento marcado por el orgullo de la Familia Real, ya que el joven príncipe ha contado con el respaldo de prácticamente todos los miembros de la dinastía. Sin embargo, la jornada también ha estado marcada por una ausencia. La de su hermana, la princesa Isabella, quien en las próximas semanas iniciará su propia formación militar, un paso que la convertirá en una princesa única dentro de las monarquías europeas.
El futuro rey avanza en el Ejército
El primero en la línea de sucesión al trono se ha convertido a lo largo de la jornada en uno de los grandes protagonistas de la Corona danesa. Su formación militar —que dio comienzo hace apenas un año— ha culminado, antes de dar inicio a una nueva etapa, con su nombramiento como subteniente. Luciendo el uniforme del Regimiento de Húsares de la Guardia, ha estado arropado por los principales pilares de la dinastía: los reyes Federico y Mary, así como por los príncipes mellizos Josephine y Vincent. Un momento especialmente significativo que ha contado con la complicidad de todos los miembros de la familia real, testigos de un nuevo paso en la trayectoria institucional del heredero al trono. Sin embargo, la jornada también ha estado marcada por una ausencia. La de la princesa Isabella de Dinamarca, cuya falta no ha pasado desapercibida entre los asistentes.
La joven princesa —segunda en la línea de sucesión al trono danés— ha destacado durante la jornada por ser una de las grandes ausentes de este simbólico acto. Sin embargo, su ausencia la sitúa mucho más cerca de este camino de lo que podría parecer. Y es que la hija de los reyes Federico y Mary seguirá los pasos de su hermano, el príncipe heredero Christian, con una formación militar de once meses que comenzará el próximo mes de agosto, una vez concluya sus estudios de Bachillerato. Durante este periodo, prestará servicio en el Regimiento de Húsares de la Guardia, adaptándose así a las nuevas disposiciones del servicio militar aprobadas en Dinamarca. Una formación que la convertirá en la única princesa situada en la segunda posición de la línea de sucesión al trono de una monarquía europea que recibirá instrucción militar, un hito que la distinguirá del resto de sus homólogas del continente, al menos por el momento.
Esta decisión —desvelada el pasado mes de marzo de este mismo año— rompe con la tradición cumplida hasta el momento por los miembros daneses de la monarquía danesa. En los países escandinavos es común tomarse un año sabático, pues su formación dará inicio en el momento que reciba su diploma de bachillerato del instituto Øregård Gymnasium en Hellerup en el que ingresó en el verano de 2023. Un gesto que permitía a los jóvenes reales tener un periodo de reflexión. Saber que iba a ser de sus vidas. Sin embargo, la decisión ha sido otra. La princesa Isabella cambiará el palacio de Amalienborg por el cuartel de Antvorskov, un complejo militar equipado con campos de entrenamiento, barracones, salas de mando y establos. Allí compartirá habitación con otras tres compañeras y dormirá en literas, tal y como están organizados los alojamientos de la base. Además, desayunará, comerá y cenará junto al resto de los militares en el comedor común, compartiendo también con ellos tanto las clases teóricas como las prácticas. Una experiencia que le permitirá integrarse plenamente en la rutina castrense durante los once meses que durará su formación.
De esta forma, y seguro que recibiendo los consejos de quien hoy ha sido nombrado subteniente, la joven princesa de casi 20 años de edad, tomará el relevo de los miembros de su familia en el terreno militar: su bisabuelo, Federico IX; su tío, el príncipe Joaquín; su hermano mayor, el príncipe Christian; y su padre, Federico X, que tiene el mismo rango que el Jefe de la Defensa. Su formación militar dio comienzo en 1986 dentro del Regimiento de la Guardia Real de la Reina, continuó posteriormente en la Marina danesa y concluyó en la Escuela de Vuelo. En la actualidad, el hermano del rey desempeña el cargo de agregado de Defensa en la Embajada de Dinamarca en Washington, puesto que ocupará hasta el verano de 2027.
Toda una dinastía estrechamente vinculada al ámbito militar, en consonancia con el papel de jefe del Estado que ostenta el monarca danés. Una tradición que ahora continuará la princesa Isabella, quien hará historia en la etapa contemporánea de las monarquías europeas al recibir formación militar siendo la segunda en la línea de sucesión al trono. Una decisión poco habitual entre las jóvenes integrantes de las casas reales europeas, pero que podría marcar el inicio de una nueva tendencia entre quienes ocupan posiciones similares en el orden sucesorio, como la princesa Alexia de Holanda o la infanta Sofía.









