Pensar en elegancia y sofisticación nos lleva —casi de forma inevitable— a una de las monarquías más enigmáticas del mundo: la de la dinastía Al Thani. Al frente de Catar desde el siglo XIX, esta familia ha construido una historia relativamente reciente en comparación con otras casas reales. En ese contexto, la jequesa Moza bint Nasser se ha consolidado, a los 66 años, como una de las figuras más visibles e influyentes de la familia real, no solo por su impecable sentido de la elegancia, sino también por su firme compromiso institucional. Cada una de sus apariciones públicas confirma que la sofisticación puede ir de la mano de joyas excepcionales que, en muchas ocasiones, alcanzan e incluso superan las seis cifras.
Un look marcado por la sobriedad y el lujo
Ataviada con una túnica en rosa empolvado, la esposa de Hamad bin Jalifa Al Thani —emir de Catar entre 1995 y 2013— ha dejado a un lado el profundo negro que suele dominar sus apariciones públicas en el país. En esta ocasión, ha apostado por una sofisticada propuesta monocromática que se ha convertido en la absoluta protagonista de la jornada. La jequesa, cuyo papel dentro de la monarquía catarí se asemeja al de una reina consorte en Europa, ha escogido una túnica de líneas fluidas entrelazada con un pantalón en el mismo tono empolvado. Una continuidad de estilo con la que ha vuelto a demostrar su capacidad para establecer modestia, elegancia y comodidad. El conjunto destaca por su estudiado juego de volúmenes y drapeados, que aportan movimiento y sofisticación a la silueta. Una vez más, Moza bint Nasser ha recurrido a una de sus señas de identidad a través del llamado lujo silencioso, firmado en patrones elegantes, una delicada armonía cromática y accesorios cuidadosamente seleccionados que marcan la continuidad de un estilo propio.
Un conjunto que, precisamente, ha completado con un delicado broche en forma de doble mariposa. Una pieza de alta joyería —a la altura de las que acostumbra a lucir la jequesa— realizada con un pavé de diamantes y gemas en tonos azulados y verdosos. Un momento en el que también ha habido espacio para el contraste, haciendo uso de un bolso de estilo clutch en color azul turquesa con el que ha contrarrestado el rosa empolvado que se ha convertido en protagonista de la ocasión. Una combinación con la que la madre del actual emir catarí ha vuelto a poner de relieve una capacidad estilística con acentos de color a los que no nos tiene acostumbrados. Sus atuendos se suelen combinar con el profundo negro de sus túnicas, así como las joyas que en todo momento logran sorprender a quienes son testigos de los actos más institucionales de la jequesa catarí.
La impresionante gema rodeada de perlas naturales
Fue hace tan solo unas semanas cuando la Jequesa de Catar logró impresionar haciendo uso de una gargantilla corta compuesta por pequeñas perlas blancas y una segunda hilera de perlas naturales de mayor tamaño, sobre la que destacaba una piedra azul en forma de lágrima que rompía con el monocromatismo del profundo negro del atuendo tradicional. Y es que, Moza bint Nasser posee uno de los joyeros más impresionantes del planeta, custodiando en sus colecciones piezas que alcanzan —incluso— los 10 millones de euros, consideradas auténticas obras maestras de la alta joyería.
Entre ellas destaca el collar Le Tavernier, de la firma de lujo Cartier, una de las creaciones más sofisticadas y exclusivas del mundo con las que hoy, a través de su doble mariposa de diamantes, ha vuelto a subrayar su elegancia con su asistencia a la Academia de Música de Catar.








