Más allá de Marivent: la ruta por Mallorca de la Familia Real con cinco rincones que merece la pena descubrir


Valldemossa, Alfàbia, Petra, Lluc y Pollença forman una ruta por la Mallorca más especial, esa que combina patrimonio, naturaleza y tradición. Son los cinco rincones que la Familia Real ha visitado en los últimos años durante sus vacaciones y que merecen una parada en cualquier escapada a la isla.


Jardines de Alfabia, Mallorca© Shutterstock
29 de julio de 2026 a las 19:30 CEST

Como cada verano, la Familia Real comienza a instalarse en Mallorca para pasar unos días de sus vacaciones estivales. La primera en llegar ha sido la reina Sofía, que ya se encuentra en el refugio familiar del Palacio de Marivent. Este año lo hace sin su hermana, la princesa Irene de Grecia, pero con la ilusión de reunirse poco a poco con sus hijas y sus nietos, quienes se irán incorporando poco a poco a la isla en estos días.

También hemos visto al rey Felipe VI, que esta misma tarde recibirá a Pedro Sánchez en el Palacio de la Almudaina, antes de dar comienzo a unos días de descanso junto a la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía, a quienes veremos próximamente.

El rey Felipe VI y la reina Letizia en Marivent en 2025© Getty Images
El rey Felipe VI y la reina Letizia en Marivent en 2025

A lo largo de los últimos veranos, los reyes han aprovechado su estancia en Mallorca para visitar algunos de los rincones con más encanto de la isla, más allá de los lugares habituales. Pueblos con encanto, jardines históricos, santuarios y mercados tradicionales que, gracias a sus salidas estivales, han vuelto a situarse en el mapa. Recorremos cinco de esos lugares, auténticos tesoros mallorquines que cualquiera puede descubrir en su próxima escapada.

La Familia Real en la recepción de Marivent de 2025© Getty Images
La Familia Real en la recepción de Marivent de 2025

LA REAL CARTUJA DE VALLDEMOSSA, EL REFUGIO DE REYES, MONJES Y ARTISTAS

En el verano de 2022, la Familia Real eligió Valldemossa para protagonizar su tradicional salida estival por Mallorca. Tras pasear por las calles empedradas de uno de los pueblos más bonitos de la sierra de Tramuntana, visitaron la Real Cartuja, donde se detuvieron especialmente en la celda que ocuparon Frédéric Chopin y George Sand durante el invierno de 1838-1839 y asistieron a un breve recital de piano con una composición del músico polaco. Una visita que volvió a poner el foco en uno de los monumentos más emblemáticos de la isla.

Valldemossa, uno de los pueblos más bonitos de Mallorca© Sean Pavone/Shutterstock

La Cartuja atesora más de siete siglos de historia. Nació como residencia del rey Sancho I de Mallorca, construida por orden de su padre, Jaime II, y en 1399 fue cedida a la orden de los cartujos, que la habitó durante cuatrocientos años. Hoy el conjunto monumental permite recorrer el antiguo palacio real, la iglesia, los jardines, la histórica farmacia y las antiguas celdas monásticas. Entre ellas destaca la dedicada a Chopin y George Sand, donde se conserva una de las colecciones privadas más importantes del mundo sobre la pareja, con manuscritos, partituras, objetos personales y pinturas que recuerdan la huella que ambos dejaron en Valldemossa.

Real Cartuja de Valldemossa, Mallorca© Shutterstock
Real Cartuja de Valldemossa.

LOS JARDINES DE ALFÀBIA, EL RINCÓN QUE FELIPE VI CALIFICÓ DE "UNA MARAVILLA"

En el verano de 2023, los jardines de Alfàbia fueron el escenario elegido por los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía para protagonizar su tradicional salida estival en Mallorca. Situados en Bunyola, en plena sierra de Tramuntana, este conjunto histórico sorprendió incluso a Felipe VI, que reconoció al término de la visita que le había parecido "una maravilla" y confesó que era un lugar que deberían haber descubierto mucho antes. Aquel paseo confirmó la apuesta de la Familia Real por dar a conocer algunos de los rincones más especiales de la isla, alejándose del habitual posado en Marivent.

La Familia Real en los Jardines de Alfàbia.© Carlos Alvarez
La Familia Real en los Jardines de Alfàbia.

Mucho antes de convertirse en uno de los jardines más bellos de Mallorca, Alfàbia fue una alquería de origen andalusí. Con el paso de los siglos, la finca evolucionó hasta convertirse en una elegante casa señorial rodeada de jardines barrocos y románticos, hoy declarada Bien de Interés Cultural. Durante la visita destacan la monumental escalinata de piedra, la célebre pérgola con sus surtidores de agua, el Jardinet de la Reina –creado tras la visita de Isabel II– y el interior de la casa, que conserva muebles históricos, cerámicas y otros elementos que permiten conocer cómo era la vida de la aristocracia mallorquina.

Jardines de Alfàbia en Mallorca © Shutterstock

Cómo visitar los jardines de Alfàbia

Los jardines de Alfàbia se encuentran en Bunyola, en la carretera que une Palma con Sóller. Están a unos 20 minutos en coche de Palma y son una parada perfecta si se combina la visita con la ruta hacia Sóller o con el famoso tren histórico que une ambos puntos. El conjunto abre al público todos los días de 9:30 a 18:30 horas (la última entrada es una hora antes del cierre). La entrada general cuesta 10 €; La visita se hace por libre y conviene reservar tiempo para recorrer tanto los jardines como la casa histórica.

Los Jardines de Alfabia, en Mallorca, que el rey Felipe VI calificó de maravilla.© Shutterstock
Los Jardines de Alfabia, en Mallorca, que el rey Felipe VI calificó de maravilla.

PETRA, LA MALLORCA RURAL QUE CONQUISTÓ A LOS REYES

En el verano de 2020 eligieron Petra para una de sus primeras salidas. Durante su paseo por este municipio del Pla de Mallorca, se acercaron a una de las localidades más auténticas de la isla, alejadas del bullicio de la costa, donde pudieron conocer su patrimonio y saludar a vecinos y comerciantes. Una elección que puso el foco en una Mallorca diferente, de calles tranquilas, casas de piedra y una fuerte identidad ligada a sus tradiciones. De eso hace ya muchos años, pero recordamos este rincón mallorquín tan desconocido como recomendable para una visita.

Casa Museo de Fray Junípero Serra
Casa Museo de Fray Junípero Serra en Petra

Situada en el corazón de la isla, a unos 40 minutos de Palma, Petra es conocida sobre todo por ser la localidad natal de fray Junípero Serra, fundador de algunas de las misiones españolas en California. Su figura está muy presente en el pueblo, desde su casa natal, convertida en museo, hasta el Centro de Estudios Juniperianos, donde se conservan documentos y objetos relacionados con su vida.

Pero Petra guarda mucho más: la imponente iglesia de Sant Pere, uno de los templos góticos más destacados de Mallorca; la plaza Ramon Llull, el convento de San Bernardino o la antigua estación de ferrocarril son algunas de las paradas que revelan la historia de este pequeño pueblo del interior. Para completar la visita, merece la pena subir hasta el santuario de Bonany, desde donde se disfruta de una de las panorámicas más bonitas de la isla.

Santuario de Bonany © Shutterstock
Santuario de Bonany

EL SANTUARIO DE LLUC, EL CORAZÓN ESPIRITUAL DE MALLORCA

En el verano de 2021, los Reyes Felipe VI y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, eligieron el santuario de Lluc para una de sus primeras salidas. Su visita coincidió con la celebración del décimo aniversario de la declaración de la sierra de Tramuntana como Patrimonio Mundial de la UNESCO, una ocasión para acercarse a uno de los paisajes más emblemáticos de la isla. Allí recorrieron el Centro de Interpretación del Paraje Natural y visitaron la basílica del santuario, donde escucharon a los Blauets de Lluc, la histórica escolanía cuyos cantos forman parte de la identidad de este lugar.

Situado en un enclave privilegiado, en pleno corazón de la Serra de Tramuntana y rodeado de un bosque de encinas a casi 900 metros de altura, el santuario de Lluc es mucho más que un lugar de peregrinación: es uno de los grandes símbolos de Mallorca.

Santuario de Lluc, Mallorca© Shutterstock

En su basílica barroca se venera a Santa María de Lluc, patrona de la isla y conocida popularmente como ‘La Moreneta’, mientras que el conjunto reúne también un museo, un jardín botánico y una hospedería. Desde aquí parten además algunas de las rutas más bellas de la sierra, como el camino del Monte del Rosario, que ofrece magníficas vistas sobre el valle de Lluc y sus montañas.

EL MERCADO DE POLLENÇA, UNA MAÑANA ENTRE TRADICIÓN Y ARTESANÍA

En el verano de 2019, la reina Letizia, la reina Sofía, la princesa Leonor y la infanta Sofía eligieron el tradicional mercado dominical de Pollença para una de sus salidas más espontáneas por Mallorca. Sin la presencia del rey Felipe VI, las cuatro recorrieron los puestos instalados en torno a la plaza Mayor y la Vía de Pollentia, donde se interesaron por prendas de artesanía, charlaron con comerciantes y vecinos.

pollenca mallorca© iStock

Situado al norte de Mallorca, Pollença es uno de esos pueblos que conservan intacta la esencia mediterránea, con calles empedradas, casas de piedra y un rico patrimonio histórico. Su plaza Mayor, precisamente el corazón del mercado que visitó la Familia Real, es el mejor punto de partida para descubrir la localidad: allí se encuentra la iglesia de Nostra Senyora dels Àngels y, cada domingo, los puestos de frutas, flores, productos locales y artesanía llenan de vida sus calles.

Muy cerca esperan rincones como la escalinata del Calvari, con sus 365 peldaños y sus vistas sobre el entorno, o el Pont Romà, uno de los símbolos históricos del municipio.

Pero Pollença es también una puerta de entrada a algunos de los paisajes más espectaculares del norte de Mallorca. Desde el Puig de Maria, con su antiguo santuario y sus panorámicas sobre la isla, hasta el cercano Puerto de Pollença, con su paseo marítimo y el famoso Pine Walk, la localidad combina patrimonio, cultura y naturaleza.

Un final perfecto para esta ruta por la Mallorca que la Familia Real ha ido descubriendo durante sus veranos: una isla que guarda mucho más allá de sus playas más conocidas.