Alejandra Rubio ha tenido que acudir de urgencia al hospital. Fue el Jueves Santo, pero no ha sido hasta ahora, una vez pasado el susto, cuando ha decidido compartir con sus seguidores lo ocurrido. "Estoy saliendo de una señora gastroenteritis. No recomiendo pillarla estando embarazada por que madre míaaaaa", decía con énfasis en una story de su perfil de Instagram en la que se la ve con un gotero en el brazo. ¿Por qué es preciso acudir a un hospital en caso de tener gastroenteritis durante el embarazo?
"El embarazo es una situación especial de salud, ya que es la única en la que el médico tiene que tratar a dos pacientes al mismo tiempo: la madre y el bebé, teniendo en cuenta la susceptibilidad de cada uno de forma individual", indica la Dra. Gisele Ledesma, ginecóloga y obstetra experta en estudio de la pareja fértil y reproducción asistida (@doctora.ledesma). "En el contexto de una gastroenteritis, esto cobra especial importancia, ya que, aunque en una mujer no embarazada pueda tratarse de un proceso leve, durante el embarazo requiere una valoración más cuidadosa".
Lo principal es mantener la calma, no alarmarse innecesariamente y acudir siempre a recibir valoración y consejo médico ante cualquier duda o síntoma.
Hay que tener en cuenta, tal y como señala la doctora, la mujer embarazada es más frágil ante estos cuadros y puede deshidratarse con mayor facilidad. "Por ello, síntomas como vómitos persistentes con intolerancia a la ingesta, aumento en el número de deposiciones —independientemente de su consistencia—, fiebre, mareo o sensación de debilidad son motivos suficientes para acudir a urgencias y recibir valoración médica".
Y son motivos suficientes porque esa deshidratación puede "causar cansancio, debilidad, mareo o bajadas de tensión", según señala la Dra. Marta Sánchez-Dehesa, ginecóloga y jefe del equipo de Ginecología y Obstetricia del HM IMI Toledo y directora de la Unidad de Reproducción del HM Fertility Center de Toledo (reproduccionasistidatoledo.es). "Por eso, la clave es tener a la paciente vigilada para que esto no ocurra".
Riesgos de tener una gastroenteritis durante el embarazo
Las dos doctoras envían un mensaje tranquilizador al asegurar que la mayoría de las gastroenteritis son leves y no implican riesgos, pero sí hay algunas excepciones en las que esa afección puede desembocar en graves complicaciones. "Existen algunos microorganismos importantes a tener en cuenta durante el embarazo. Uno de los principales es la Listeria monocytogenes, una bacteria que puede causar un cuadro leve en la madre o incluso pasar desapercibida, pero que tiene la capacidad de atravesar la barrera placentaria y provocar complicaciones graves como aborto, muerte fetal, parto prematuro o infección neonatal", advierte la Dra. Ledesma.
Por su parte, la Dra. Sánchez-Dehesa pone de manifiesto que, "en cuanto al bebé, en la mayoría de los casos no hay riesgo, pero hay que tener cuidado si si existe deshidratación importante en la madre o aparece fiebre alta mantenida". Por eso subraya que, aunque no sea un cuadro muy preocupante en líneas generales, debemos no olvidar que hay que acudir a ser valorada por el especialista y prestar especial atención ante la dificultad para beber o retener líquidos, si orinamos de forma escasa o muy oscura, empezamos con fiebre alta, sangre en heces o síntomas que duran más de 24–48 horas. "En definitiva, la mayoría de las veces será una gastroenteritis leve, pero en el embarazo es fundamental no asumirlo sin más y ante síntomas llamativos o dudas, es mejor consultar".
En este sentido, la Dra. Ledesma hace hincapié en que, en caso de gastroenteritis, la mujer embarazada debe acudir a un hospital que cuente con urgencias ginecológicas y obstétricas, no solo con urgencias de medicina general, para poder recibir la atención integral que ella y su bebé necesitan. "De forma habitual se realiza una ecografía para valorar el estado del bebé".
Cómo tratar una gastroenteritis durante el embarazo
El objetivo fundamental es ayudar a la paciente a que recupere una correcta hidratación, "preferiblemente con soluciones orales, administradas en pequeñas cantidades de forma frecuente para mejorar la tolerancia", según indica la Dra. Sánchez-Dehesa, si bien puede ser suministrada también por vía intravenosa, como parece ser el caso de Alejandra Rubio, pues se la ve en la imagen con un gotero. "Este aspecto es clave, ya que la principal complicación como ya hemos dicho es la deshidratación de la madre", recalca la jefe del equipo de Ginecología y Obstetricia del HM IMI Toledo.
E n cuanto al bebé, en la mayoría de los casos no hay riesgo pero hay que tener cuidado si si existe deshidratación importante en la madre o aparece fiebre alta mantenida.
"Si la paciente presenta vómitos, se puede administrar medicación para controlarlos y favorecer así la correcta hidratación", añade la Dra. Gisele Ledesma. "Por ejemplo, determinados antieméticos son seguros y útiles en caso de vómitos que no ceden con las medidas anteriores descritas, el paracetamol puede utilizarse para el control de la fiebre o el malestar general, los antidiarreicos no se recomiendan de forma rutinaria, y los antibióticos solo deben utilizarse en situaciones concretas, cuando existe sospecha o confirmación de infección bacteriana y siempre tras valoración médica", expone Marta Sánchez-Dehesa.
Además, es fundamental que la mujer embarazada esté atenta a la aparición de signos de alarma. Ledesma enumera estos signos y son la fiebre, la intolerancia a la ingesta por vía oral, la sensación de debilidad intensa acompañada de mareos y, muy especialmente, la ausencia de percepción de movimientos fetales durante un periodo prolongado de tiempo (varias horas). "Más allá de estos aspectos, los cuidados son similares a los de cualquier persona con gastroenteritis: reposo, una adecuada hidratación y una dieta blanda, evitando grasas, irritantes y alimentos muy condimentados", aclara.
A medida que los síntomas de la gastroenteritis van remitiendo, la Dra. Sánchez-Dehesa expone que es recomendable ir introduciendo la alimentación poco a poco, de manera progresiva, "comenzando con dieta suave una vez que los vómitos lo permitan".
"En cualquier caso -subraya Ledesma-, lo principal es mantener la calma, no alarmarse innecesariamente y acudir siempre a recibir valoración y consejo médico ante cualquier duda o síntoma".






