El cuerpo fibroso y esbelto de Karlie Kloss, el talento de Anne Hathaway o la longevidad deportiva de Cristiano Ronaldo tienen en su patrón de alimentación una de las claves del éxito. Además de su genética "pro", llevan a fuego que una nutrición planificada, que incluya los macros y micronutrientes adecuados, nos hace más fuertes, vitales y determinados a la hora de superar límites; también más optimistas y felices, porque nos da otra perspectiva del paso del tiempo.
Nutriéndonos con sentido común retrasamos el envejecimiento y sus efectos no solo a nivel físico, sino también mental. La salud entra por la boca y, si estamos sanos, la vida se afronta de otra manera. Merece la pena intentarlo.
Un huevo al día
No todo el mundo cuenta con una voluntad de acero (ni falta que hace), pero el famoso eslogan de los 21 días funciona y en poco más de tres semanas puedes adquirir el hábito de comer bien e integrar gestos saludables que te aseguren un futuro espléndido. ¿Cómo? Empieza por aquello que no puede faltarte en tu menú semanal: las verduras, siempre de temporada.
En ellas encontrarás los llamados fitoquímicos, que ayudan a lidiar con la oxidación de los tejidos, además de un aporte de fibra más que interesante, ya que solo 30 gramos al día contribuyen a mantener a raya los niveles de azúcar en sangre y el colesterol. En invierno y primavera, apúntate a los caldos y las legumbres.
Los primeros te proveen de colágeno y otros nutrientes como calcio, hierro, magnesio o fósforo. Las legumbres contienen proteínas, fibra soluble e hidratos de carbono complejos que alejan los picos de glucosa y alargan la saciedad.
Consume huevos -incluso uno al día-; destacan por su calidad proteica y por sus "milagrosos" antioxidantes, como la luteína y la zeaxantina, que son sumamente beneficiosos para la salud del cerebro (a tu materia gris también le van de fábula las grasas buenas: AOVE, aguacate, pescados azules, semillas y frutos secos).
Y completa el círculo con frutas (dos o tres al día) y mucha hidratación. Si sigues este patrón alimenticio durante 21 días y lo conviertes en un hábito, tendrás un ticket de ida hacia una longevidad real.
Elige omegas de aceite de pescados o de krill y libres de toxicidad para obtener beneficios reales sin riesgos
Mejora la memoria
¿Está justificado el éxito del omnipresente omega 3 y su viralidad? Rotundamente sí. Los ácidos grasos EPA y DHA que lo componen son potentes antiinflamatorios y aliados prémium de la salud hormonal y cardiovascular y del cerebro, al mejorar capacidades como la memoria, la concentración, el aprendizaje y la lucidez.
Se encuentran en pescados y mariscos, pero si no consumimos estos alimentos con mucha regularidad y en cantidades suficientes, la suplementación es una opción magnífica. Eso sí, conviene elegir un complemento adecuado (aceite de pescados pequeños o de krill y libre de toxicidad) o, si no, mejor no tomarlo, porque puede resultar tóxico.
Las verduras contienen fitoquímicos, que ayudan a combatir la oxidación de los tejidos
Mineral de la felicidad
El magnesio es el cuarto mineral más abundante del cuerpo humano y participa activamente en más de 300 funciones del organismo. Pero el estilo de vida actual nos lleva a agotar sus reservas rápidamente: el estrés eleva el cortisol, lo cual aumenta la excreción de magnesio por la orina; lo eliminamos también por el sudor -tras la práctica deportiva- y cuando abusamos de azúcares y productos refinados.
Pero no debe faltarnos, ya que es un mineral que nos hace más felices. Afortunadamente, lo encontramos en muchos alimentos: espinacas, acelgas, garbanzos, judías, lentejas, pipas de calabaza, nueces de Brasil, pistachos, avellanas, almendras, plátano, cacao, aguacate y pescados. Si aun así en las analíticas sale bajo, lo aconsejable es suplementar.
Claves para ganar vitalidad
- Platos a color. Los guisantes con jamón están bien, pero donde esté una menestra con su zanahoria, alcachofa, pimiento y brócoli que se quite la tristeza. Llena tus platos de alegría aportando colores, que son antioxidantes y añaden vida a tus años. El número uno es la remolacha, seguida de la lombarda, el brécol y las coles.
- ¡Muchas especias!. No es solo porque lo diga el ayurveda, sino porque las especias tienen de por sí propiedades valiosísimas para la salud. Añade eneldo a los pescados, orégano a las ensaladas y cilantro a los guisos. Te sorprenderá el poder de la albahaca y del "humilde" perejil, porque sus beneficios digestivos son espectaculares.
- Proteína, por favor. En numerosos casos, el cansancio y el escaso poder para recuperarnos de un esfuerzo se deben a la falta de proteína adecuada.Necesitas a razón de 1,2-1,6 g por kg de peso al día, así que calcula tu ración óptima.
¿Cuál es mi magnesio ideal?
- Bisglicinato. Este tipo es ideal si estás pasando por una etapa de mucho estrés que te está afectando a nivel emocional. También te ayuda si estás en menopausia, pues atenúa sofocos e induce el sueño reparador. Citrato Si entrenas con regularidad y te preocupa la recuperación muscular y de los tejidos, este es tu magnesio. Además, es de los que mejor se toleran, pues no causa molestias digestivas; más bien al contrario.
- Malato. Esta clase de magnesio es la más biodisponible. Está especialmente indicado para ayudar a reducir dolores articulares y musculares, incluso en casos de fibromialgia y fatiga crónica.
- Taurato. Un magnesio eficaz en el cuidado del sistema cardiovascular y nervioso. Logra maravillas con los episodios de migrañas y resulta muy útil cuando buscas un efecto neuroprotector y antiinflamatorio del cerebro.

















