Remedios caseros según sea tu tipo de tos

La tos produce un dolor de pecho muy característico, es muy molesta, y en muchas ocasiones resulta un desgaste mayor al del resto de malestares que podemos arrastrar en un resfriado, gripe o catarro.

Por Cristina Soria

Toser repetidamente es una sensación muy desgradable y, en ocasiones, dolorosa. Sin embargo, es un método de nuestro organismo para despejar las vías circulatorias y expulsar microorganismos que pueden ser perjudiciales para nuestra salud. De esta forma, se demuestra que la tos no es solo molesta, sino que como contrapartida ayuda a defender nuestro organismo de otros peligros.

Existen dos tipos de toses muy diferentes, la seca y la productiva. Y para poder aliviarlas conviene saber identificarlas fielmente, pues los remedios para curar ambas son contrarios y pueden resultar contraproducentes si los aplicamos erróneamente.

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Tos seca

Cuando sentimos tos seca el picor de la garganta es el síntoma más significativo. Apreciarás que no tienes mucosidad en las vías respiratorias, y que esa sequedad es precisamente la que te hace toser. Cuando dormimos la tos se hace más intensa, porque las vías respiratorias padecen de irritación. Si buscas una solución en los jarabes debes saber que el tipo que buscas en este caso es un antitusivo, pues no tienes mucosidades.

Sin embargo, hay muchas gestos naturales que puedes hacer para tomar las riendas de tu tos seca y minimizarla. Una opción que siempre es positiva, se trate de tos seca o con mocos, es hidratarte bien bebiendo agua, ya sea sola o en infusiones. Cuando te acuestes no mantengas una postura completamente horizontal, y utiliza cojines o almohadones para incorporarte si quieres pegar ojo cuando llegue la noche. Además, un buen secreto es echar en ellos unas gotas de aceite esencial de tomillo para garantizar aún más un buen descanso.

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Busca mucílagos, una sustancia vegetal que te resultará muy beneficiosa ya que hará que tu garganta se hidrate. Gracias a su textura viscosa, sustituye a los mocos en esa función hidratante, pero sin llegar a resultar perjudicial. Búscalos en los productos de herbolario que contengan amapola, drosera, llantén y gordolobo.

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Tos productiva

Cuando son los mocos los que no nos dejan un instante de descanso y se producen toses sonoras y ahogadas hablamos de tos productiva. Lo cierto es que las propias mucosas están ahí para limpiar las vías respiratorias, arrastrando las sustancias indeseadas. Sin embargo, la tos trata de desplazar el moco expectorándolo. De esta manera, necesitas jarabes mucolíticos, para sanar la irritación de la garganta a la vez que haces prescindible la mayoría de las mucosidades.

De la misma forma que con la tos seca, el agua siempre ayuda. Bebe líquidos en abundancia para hidratarte, pero no hace falta que innoves: con agua basta. Ayúdate con el poder sanador del eucalipto, que es antiinflamatorio y que mediante su aceite esencial humificado podrás hacer más fluida la mucosidad y facilitar su eliminación. También puedes utilizar el eucalipto, para hacer vahos, ya que de esta forma tiene un poderosísimo poder anticongestionador.

Para ambos tipos

Existe una receta natural para elaborar un jarabe casero y luchar con él contra la tos. Necesitarás medio litro de agua, y si es mineral mejor, pues así garantizamos que no tenga partículas externas. 

Trocea una manzana y añádela, junto a dos higos secos y una cucharada grande de lino y dos de tomillo. Si lo mantienes al fuego, cociendo durante 10 minutos a fuego lento dispondrás de un jarabe casero que podrás utilizar hasta 4 veces al día.

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