La hiperhidrosis, es decir, la sudoración excesiva, es un problema que afecta a más personas de las que imaginamos y que puede condicionar la vida diaria de quien la padece.
Ayer mismo, durante una conversación con Antonio Resines en su programa 'La Revuelta', David Broncano volvió a recordar de este trastorno que él mismo sufrió durante años y que terminó solucionando en 2020 gracias a una intervención quirúrgica. Antonio Resines, por su parte, habló de su operación reciente, por una angina de pecho, y mostró su cicatriz.
El problema de David Broncano vuelve a poner sobre la mesa una cuestión de salud poco visible, pero con un gran impacto en la vida social y emocional de quienes la padecen. ¿Por qué algunas personas sudan mucho más de lo normal? ¿Tiene solución? ¿Y en qué consiste la cirugía a la que se sometió el presentador?
Generalmente afecta a personas sanas que suelen comenzar a padecer este trastorno al inicio en la pubertad, aunque su mayor impacto se produce hacia los veinte o treinta años
Cuando sudar deja de ser algo normal
El sudor es un mecanismo fisiológico esencial para el organismo. Gracias a él, el cuerpo regula su temperatura y se adapta al calor o al esfuerzo físico. Sin embargo, hay personas que sudan en exceso incluso cuando no hace calor o cuando están en reposo. En esos casos hablamos de hiperhidrosis.
“La sudoración es un proceso fisiológico normal destinado a controlar la temperatura corporal. Pero cuando hay una sudoración excesiva, no siempre relacionada con el calor o el ejercicio, es decir, si las temperaturas son moderadas o cuando el cuerpo está en reposo, se trata de una condición denominada hiperhidrosis”, explica la doctora Rosmary Martín, especialista en dermatología médico-quirúrgica y venereología del Hospital Vithas Las Palmas.
Se trata de un trastorno relativamente frecuente. Según estimaciones médicas, afecta aproximadamente entre el 1% y el 5% de la población.
Además, suele aparecer a una edad temprana. “Generalmente se trata de personas sanas que suelen comenzar a padecer este trastorno al inicio en la pubertad, aunque su mayor impacto se produce hacia los veinte o treinta años”, señala la especialista.
Por qué aparece la hiperhidrosis
La hiperhidrosis puede tener diferentes causas. Por un lado, existe la llamada hiperhidrosis primaria, que aparece sin una causa médica clara. Por otro, está la hiperhidrosis secundaria, que sí está relacionada con enfermedades o con determinados medicamentos.
“Puede ser una condición crónica sin causa conocida, que se denomina primaria, o debida a causas médicas o medicamentosas, lo que se considera una hiperhidrosis secundaria, por lo que requiere valoración médica para precisar su diagnóstico”, explica la doctora Martín.
En la hiperhidrosis primaria, el problema suele concentrarse en zonas muy concretas del cuerpo. Las más habituales son las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies, aunque también puede aparecer en la cara o el cuero cabelludo.
“Cuando la hiperhidrosis primaria está localizada se denomina hiperhidrosis focal primaria. Se produce generalmente en las axilas, palmas y plantas; aunque es posible que aparezca en otras localizaciones, como la cara o el cuero cabelludo”, detalla la dermatóloga.
Además, los especialistas han observado que existe un componente genético importante. No es raro que varias personas de una misma familia sufran este problema.
“Los antecedentes familiares son evidentes entre el 30 y el 50% de los casos”, añade la doctora Martín.
En la hiperhidrosis primaria, el problema suele concentrarse en zonas muy concretas del cuerpo. Las más habituales son las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies, aunque también puede aparecer en la cara o el cuero cabelludo.
Factores que pueden desencadenar los episodios
Aunque la hiperhidrosis primaria no tenga una causa concreta, sí existen factores que pueden favorecer los episodios de sudoración excesiva. De hecho, muchas personas notan que la sudoración aumenta en determinadas situaciones.
Entre los desencadenantes más frecuentes se encuentran la ansiedad o el nerviosismo, especialmente cuando se afronta una situación social importante o estresante. Asimismo, algunos cambios en el estilo de vida o en el estado general de salud también pueden influir.
El aumento de peso, el consumo de alcohol, ciertos medicamentos o incluso los cambios de temperatura, como la llegada del verano, pueden intensificar el problema.
En cambio, cuando se trata de hiperhidrosis secundaria, la causa suele ser más clara. Puede aparecer asociada a enfermedades o como efecto secundario de algunos tratamientos.
En estos casos, determinados fármacos, como analgésicos, antidepresivos o algunos medicamentos hormonales y para la diabetes, pueden provocar una sudoración excesiva.
Las consecuencias emocionales de la hiperhidrosis
Aunque a primera vista pueda parecer un trastorno menor, la hiperhidrosis puede tener un impacto muy significativo en la vida cotidiana.
De hecho, muchas personas que la padecen describen situaciones incómodas que se repiten constantemente: manos húmedas al saludar, ropa empapada, manchas visibles o la sensación de no poder controlar el propio cuerpo.
Este problema puede generar vergüenza, inseguridad o aislamiento social. En algunos casos, incluso puede afectar a aspectos tan importantes como la búsqueda de empleo, las relaciones personales o la vida académica.
Por eso, cada vez más especialistas insisten en que la hiperhidrosis debe abordarse como un problema médico real, con diagnóstico y tratamiento adecuados.
Entre los tratamientos dermatológicos más utilizados se encuentra la toxina botulínica tipo A, especialmente eficaz en la hiperhidrosis axilar. Asimismo, también puede aplicarse en las palmas de las manos o en las plantas de los pies.
Qué tratamientos existen para controlar la sudoración excesiva
Afortunadamente, hoy existen distintas opciones terapéuticas para tratar la hiperhidrosis. La elección depende del tipo de sudoración, de su intensidad y de la zona del cuerpo afectada.
“Tenemos algunas opciones terapéuticas médicas o quirúrgicas que pueden ayudar al paciente a aliviar los síntomas angustiosos de la hiperhidrosis y normalizar su nivel de sudoración. Por ello es fundamental la valoración médica para considerar el diagnóstico y el tratamiento más adecuado”, explica la doctora Martín. Estas alternativas van desde las dermatológicas, hasta la cirugía.
Entre los tratamientos dermatológicos más utilizados se encuentra la toxina botulínica tipo A, especialmente eficaz en la hiperhidrosis axilar. Asimismo, también puede aplicarse en las palmas de las manos o en las plantas de los pies.
Otra alternativa es la iontoforesis, un tratamiento que utiliza una corriente eléctrica suave para introducir iones en la piel y bloquear temporalmente la actividad de las glándulas sudoríparas.
Por otro lado, en casos más severos, pueden utilizarse fármacos anticolinérgicos, siempre bajo control médico estricto.
Además de los tratamientos médicos, también se recomiendan algunas medidas sencillas que pueden ayudar a reducir los episodios de sudoración excesiva. Por ejemplo, evitar comidas muy especiadas, moderar el consumo de alcohol o café y elegir ropa de fibras naturales como el algodón.
Asimismo, es aconsejable evitar la exposición directa al sol y utilizar prendas de colores claros o muy oscuros, que disimulan mejor las manchas de sudor.
Aunque estos tratamientos pueden ser eficaces en algunas ocasiones, los expertos abogan por un tratamiento más definitivo, la cirugía. Así lo sostiene el cirujano José Miguel Izquierdo: “El tratamiento definitivo llega de la mano de la cirugía torácica mínimamente invasiva, mediante la sección de la cadena simpática torácica”. Y añade, “con una intervención sencilla, de menos de una hora y sin necesidad de hospitalización, conseguimos que el paciente despierte con las manos completamente secas”, jefe del servicio de cirugía torácica de Policlínica Gipuzkoa.
La cirugía que solucionó el problema de David Broncano
Esta fue precisamente la solución que eligió David Broncano en 2020 para acabar con su problema de hiperhidrosis. En este caso, la cirugía a la que se sometió el presentador de La Revuelta fue llevada a cabo por los doctores Javier Gallego Poveda y Diego González Rivas, en el Hospital Vithas Madrid Pardo de Aravaca.
La intervención se conoce como simpatectomía torácica bilateral superior videoasistida, una técnica mínimamente invasiva que actúa directamente sobre el nervio responsable de la sudoración excesiva.
Se realiza de este modo porque la hiperhidrosis se produce porque un ganglio del sistema nervioso simpático envía impulsos nerviosos que hiperestimulan las glándulas sudoríparas. Como consecuencia, estas producen sudor en exceso sin que exista calor o actividad física que lo justifique.
La cirugía consiste en aislar ese nervio mediante un pequeño clip de titanio, lo que bloquea los impulsos que provocan la sudoración.
Para realizar el procedimiento, los cirujanos hacen dos pequeñas incisiones en el tórax, de apenas 3 a 5 milímetros. A través de ellas introducen una microcámara de alta resolución que permite visualizar con precisión la zona.
Posteriormente, insertan un catéter muy fino y colocan el clip en el punto exacto del nervio responsable del problema. Todo el proceso dura aproximadamente 15 minutos, unos siete u ocho minutos por cada lado del tórax.
Una de las ventajas de esta técnica es que no se corta el nervio, como ocurría en las técnicas más antiguas. Esto significa que el procedimiento es reversible, ya que el clip puede retirarse si fuera necesario.
Una intervención rápida y con recuperación inmediata
La cirugía es mínimamente invasiva y suele permitir una recuperación muy rápida. Según explican los especialistas, el paciente puede volver a casa pocas horas después de la intervención.
Los pacientes pueden regresar a su domicilio sin apenas dolor unas pocas horas después de la intervención porque la cirugía es mínimamente invasiva, no requiere intubación traqueal y las incisiones son milimétricas, por lo que el riesgo de infecciones es mínimo”.
Además, los resultados suelen ser inmediatos. La producción excesiva de sudor desaparece en cuanto finaliza la intervención.
Otro aspecto importante es que el riesgo de sudoración compensatoria, es decir, que el cuerpo empiece a sudar más en otra zona, es relativamente bajo con esta técnica. Según los especialistas, solo ocurre aproximadamente en un 3% de los casos.
Que figuras públicas como David Broncano hablen con naturalidad de la hiperhidrosis ayuda a visibilizar un problema que afecta a la autoestima, las relaciones sociales y la vida cotidiana
Visibilizar un problema del que todavía se habla poco
Que figuras públicas como David Broncano hablen con naturalidad de la hiperhidrosis ayuda a visibilizar un problema que muchas personas viven en silencio.
Porque, aunque pueda parecer un detalle menor, la sudoración excesiva puede condicionar la autoestima, las relaciones sociales y la vida cotidiana.
Por eso, cada vez más especialistas insisten en que consultar con un médico es el primer paso para encontrar una solución. En muchos casos, los tratamientos dermatológicos son suficientes. Y cuando no lo son, la cirugía ofrece una alternativa eficaz que puede cambiar por completo la calidad de vida de quienes la padecen.








