Conseguir que cada cumpleaños, boda, aniversario o cualquier evento social sea extraordinario, único y por todo lo alto bien podría ser el sello de la exclusiva pandilla de Tatiana Santo Domingo. La mujer de Andrea Casiraghi y su círculo de amigas íntimas -entre ellas varias herederas de grandes fortunas- lo han vuelto a demostrar. Eugenie Niarchos, descendiente de una de las grandes dinastías navieras griegas, ha celebrado sus 40 años y sus amigas se han trasladado a Grecia para unas celebraciones al atardecer en las que han dejado claro que los años pasan, pero no por ellas. Dominan el lujo con un estilo relajado y boho, y su amistad permanece intacta.
En los noventa se hablaba del jet set, pero ellas pertenecen a un nivel todavía superior: herederas de grandes sagas internacionales, criadas desde niñas dentro de la élite -coincidiendo en los mejores internados suizos- y unidas por una amistad que ha resistido el paso del tiempo. No es la primera vez que Eugenie Niarchos reúne a todas sus amigas en Grecia para celebrar su cumpleaños y ha vuelto a hacerlo. La hija del multimillonario Philip Niarchos, el hijo mayor del magnate naviero Stavros Niarchos y uno de los mayores coleccionistas de arte del mundo, ha organizado una fiesta de varios días inspirada en lo que la define: una mezcla de arte contemporáneo, estética futurista y algo de mitología griega con referencias a las sirenas.
Aunque había más invitados, la mayoría de las fotos que se han compartido en redes sociales son la del círculo íntimo que forman Tatiana Santo Domingo, heredera de la poderosa saga colombiana; Margarita Missoni, miembro de la familia que transformó la moda italiana; Dana Alikhani, socia creativa de Tatiana y descendiente de una influyente familia iraní y con una maestría en Derechos Humanos en la Universidad de Columbia; Bianca Brandolini d'Adda, modelo, actriz y musa de Valentino, descendiente de aristócratas italianos y de los Angelli ; y Noor Fares, joyera de referencia nacida en una familia libanesa de gran peso social.
Todas comparten un mismo origen: pertenecen a grandes dinastías y juntas forman uno de los círculos más sólidos y cosmopolitas de la alta sociedad. Las imágenes muestran dos fiestas, una de ellas con una cena al atardecer prácticamente sobre el mar, en la que no faltó la tarta, los cambios de vestido, la música y una espectacular discoteca a cielo abierto. Es más, Tatiana Santo Domingo recuperó el Valentino con estrellas de mar que estrenó para la preboda de Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo, que se celebró en agosto de 2015 en las Islas Borromeas, otra celebración que hizo historia.
Aunque comparten puntualmente fotos de sus celebraciones en redes sociales, lo cierto es que siguen siendo un círculo más bien discreto y cerrado. Especialmente Tatiana Santo Domingo, que alterna su papel como miembro de la familia principesca de Mónaco con su carrera como diseñadora. Criada entre Ginebra y París, formada entre Londres y Nueva York, Tatiana Santo Domingo, que en ocasiones ha sido señalada como la mayor fortuna de Mónaco, fue tejiendo las amistades que hoy siguen siendo su núcleo duro. Afincada con su marido y sus tres hijos en Londres y con una presencia constante en Mónaco, Tatiana puede presumir de tener lo que ellas mismas llaman "ride or die": amigas leales, confidentes y el mismo círculo que la acompaña desde la adolescencia. "Gracias por la fantasía y la magia, te adoramos", escribía Tatiana en un mensaje dedicado a su amiga.











