Antonio Resines es uno de los actores más queridos de nuestro país. Se consolidó como uno de los rostros más aclamados de la televisión con su papel en Los Serrano y, décadas después, la gente sigue refiriéndose a él como uno de los mejores que ha pasado por nuestras pantallas. A sus 71 años, el intérprete busca nuevas emociones y formas de reinventarse en este medio que tanto le apasiona (lleva siendo uno de los indiscutibles de David Broncano en los dos programas que ha presentado, La Resistencia y La Revuelta), por lo que fue seleccionado como uno de los concursantes para Top Chef: Dulces y Famosos. Sin embargo, esto no salió como esperaba y tuvo que retirarse del talent culinario antes de empezar las grabaciones.
Antonio tuvo que ser ingresado de urgencia por un problema de salud que no era compatible con su estancia en el concurso, por lo que fue sustituido por Luis Merlo. Ahora, meses más tardes, ha desvelado en la elección de las noches de La 1 el motivo de esta visita al Hospital de San Rafael (Madrid), la cual duró más de una semana.
Los tres primeros días de este ingreso los pasó en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), antes de que estuviera otros tantos en planta. Recibió el alta y pudo continuar con su día a día con ciertas precauciones, y ha sido esta noche cuando ha desvelado por qué se ha mantenido algo más alejado de lo habitual del foco mediático.
"No estoy tan recuperado", ha comenzado Antonio nada más entrar al escenario. Una declaración impactante pero que ha retransmitido con su humor característico, la cual ha ido seguida de una exclamación contraria: "A nivel físico me siento acojonante".
El actor ha explicado que sí que ha notado una mejoría desde su paso por el hospital. "Estoy mejor que antes porque lo que yo tenía era obstrucción de las arterias", ha confesado, indicando que era una condición que tenía en "casi todas las coronarias". "Tenía alguna calcificada", ha subrayado, explicando que aún no sabe el por qué de esa situación.
"De las tres coronarias, dos son más pequeñas y se llevan un 30%", ha comenzado a explicar, indicando que "si se calcifican, el cuerpo humano, que es muy sabio, intenta hacer un bypass y sacar la sangre por ahí y va a la otra". Sin embargo, esto no es fue, en su situación, ni viable ni sostenible y "llega un momento que por razones 'X' empezó a colapsar el sistema".
Antonio ha indicado que se dio cuenta de lo que le estaba pasando porque "noté que tuve una angina de pecho", que es "previo a un infarto". El actor ha explicado que esto sucede cuando el cuerpo utiliza sus últimos recursos para indicar que "algo está pasando".
"Se nota sobre todo porque tienes que parar al andar, que te cuesta mucho subir escaleras...", ha comenzado a explicar esos primeros síntomas, indicando que "tienes que parar no porque tengas presión", sino que es una sensación "parecida a la acidez de estómago".
Además, relata que tras darse cuenta de esto "hay una serie de pruebas diagnósticas que te hacen si tienes algún síntoma extraño", entre los que se encuentran "análisis que no dan bien y la prueba de esfuerzo, en la que te fuerzan y te monitorizan". Ha añadido que, en esta, "llega un momento en el que si tus pulsaciones llegan a un número es que algo pasa".
Finalmente, llega la última parte de la experiencia: "Luego te cierran, vas a la UCI, las pasas...". Antonio ha aprovechado para "dar las gracias a los doctores, que me han tratado muy bien", indicando que "ahora me noto mucho mejor, me noto fluyendo". "Estoy muy contento", ha concluido.








