Maribel Verdú es uno de los rostros más emblemáticos de nuestra pequeña y gran pantalla, con una trayectoria de más de tres décadas respaldada por grandes éxitos como Amantes (1991), de Vicente Aranda; Y tu mamá también (2001), de Alfonso Cuarón; o El laberinto del fauno (2006), de Guillermo del Toro. Con el paso del tiempo se ha consagrado como una de las actrices más polifacéticas de nuestro séptimo arte —con dos Goya y un Premio Nacional de Cinematografía que lo avalan— y, ahora, ha decidido ampliar su rango al cine de terror, hasta el momento inexplorado en su recopilatorio de correctos.
Lo ha hecho con el filme Bajo tus pies, de Cristian Bernard, donde encarna a una madre de familia vulnerable que se muda, junto a sus hijos, a un edificio cuya comunidad de vecinos decide guardar silencio y convertirse en cómplices de los sucesos extraños que recorren sus respectivos hogares. Así lo ha presentado esta noche en La Revuelta, programa al que ha acudido por primera vez —aunque coincidió con David Broncano en su anterior espacio, La Resistencia, donde fue entrevistada hace ocho años junto a Paula Echevarría y Juana Acosta en la primera temporada de este— en compañía de Sofía Otero, una de las actrices emergentes más prometedoras con la que comparte pantalla en su último proyecto (interpretan a madre e hija).
"¡Cuánto tiempo!", han sido las primeras palabras de la aclamada intérprete al reencontrarse con el presentador. "No lo he hecho pero... me encantaría tirarme en paracaídas", ha indicado Maribel, subrayando que sería el único reto extremo que le gustaría cumplir. "He hecho tanto y me queda tanto por hacer...", ha continuado, expresando que, si le dieran un deseo, lo utilizaría para "repetir y repetir y repetir...".
Además, como es tradición en el programa, al principio de este ha sucedido el típico intercambio de regalos, para el que Maribel ha seleccionado un objeto de su propia colección. "He hablado con Resines, el tío Resi, y le he dicho que os iba a regalar un pingüino", ha comenzado explicando, indicando que el elegido es, concretamente, uno que "compré en La Patagonia (Argentina)", subrayando que el aclamado actor y colaborador de este espacio, "me ha dicho que le llaméis Maribeli, que es como me llama él".
Muy enamorada
A principios de mes de marzo —concretamente, el día 9— Maribel celebraba "27 años de atardeceres" junto a su marido, Pedro Larrañaga, con quien se dio el 'sí, quiero' el 2 de septiembre de 1999 —por lo que la fecha conmemorada sería un romántico recordatorio de su consolidada relación—.
La intérprete, a pesar de ser increíblemente celosa de su intimidad, no duda en compartir con sus admiradores algunos detalles y pinceladas de cómo es su día a día rodeada de sus seres queridos.
Maribel, en esa misma publicación citada, demostraba que su matrimonio se encontraba en un espectacular momento, casi más enamorados que en un principio. ¿El secreto? "Quererse, desearse, reírse con esa persona y no faltarse nunca el respeto", tal y como reconocía la galardonada actriz en unas declaraciones anteriores a ¡HOLA!.
"Jamás hemos estado más de quince días sin vernos. Es una regla que nos pusimos desde el principio", confesaba en nuestras páginas, explicando que, si bien ambos poseen complicados calendarios laborales, intentan pasar el máximo de tiempo posible.
Una familia de dos
Maribel siempre ha confesado que, si bien es especialmente niñera, nunca ha deseado tener hijos propios. Cierto es que, por su parte, Pedro sí que es padre —incluso abuelo—, fruto de una relación anterior con la actriz Silvia Leblanc. Sin embargo, la galardonada con dos Goya, siempre ha mantenido su perspectiva de no querer ser madre.
"Soy muy tolerante y que la gente haga lo que quiera. Pero ser mujer no es sinónimo de ser madre. Es una elección de la vida, no una obligación, y nosotras no tenemos por qué dar explicaciones si no queremos tenerlos", aseguraba ante el Periódico de Aragón hace ya una década.
En esa misma entrevista, confesaba que le encantan los niños, y que suele disfrutar de su tiempo con los hijos de sus amigos. "Los adoro... cuando me ven, me dicen: '¡Ya llega la tía Bel!', y soy muy payasa con ellos", subrayaba. Algo que se ha visto a la perfección durante su entrevista en La Revuelta, derrochando cariño y complicidad con su compañera de rodaje, Sofía, de 13 años.








