Seguro que has oído en alguna ocasión esta frase: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo". La cita es una de las más icónicas de José Ortega y Gassett, considerado uno de los filósofos españoles más reconocidos y con mayor proyección internacional. No podemos perder de vista que más de un siglo después de que Ortega escribiera estas palabras en sus Meditaciones del Quijote, en 1914, su mensaje sigue vivo. Ortega nació un 9 de mayo de 1883 en Madrid, y hemos querido recordarle aprovechando esta efeméride.
José Ortega y Gasset es considerado uno de los grandes pensadores españoles de todos los tiempos
¿Qué significa esta frase en nuestro día a día?
A menudo pensamos en nosotros mismos como seres aislados. Ortega nos corrige, afirmando que el “yo” no existe sin su entorno. Nuestra circunstancia abarca todo lo que nos rodea: desde la familia y el entorno social hasta el país en el que vivimos, el momento histórico en que nos ha tocado actuar e incluso los problemas cotidianos que debemos afrontar.
La segunda parte de la frase nos invita a dejar de quejarnos de la “mala suerte” o del mundo que nos ha tocado, y empezar a interactuar con él de manera responsable e inteligente. Ortega nos dice que somos corresponsables de nuestra circunstancia. Si imaginamos la vida como una partida de cartas, es cierto que no elegimos las cartas que nos tocan, es decir, la circunstancia, puro azar, pero sí podemos elegir cómo jugar esa partida.
Una vida ligada al periodismo
Ortega y Gasset creció en un entorno profundamente vinculado al periodismo. Su abuelo materno, Eduardo Gasset, fundó el diario El Imparcial, y su padre, José Ortega Munilla, lo dirigió durante años. Teniendo esto en cuenta no es casualidad que él mismo dijera esta frase: “Nací sobre una rotativa”. Ese ambiente, relacionado con el mundo de las letras, con la prensa, el debate público y el mundo de la cultura marcó, sin duda, su vocación intelectual desde niños.
Tras estudiar en España, completó su formación en Alemania, en concreto en las universidades de Leipzig, Berlín y Marburgo, donde comenzó a beber del pensamiento europeo de la época, y se planteó el objetivo de trasladarlo a su país, una España que, en su opinión, necesitaba modernizarse cultural y políticamente.
Pronto comenzó a perfilar una filosofía centrada en la vida concreta del individuo, germen de su célebre idea sobre el yo y la circunstancia.
Nació en Madrid en una familia muy vinculada con el mundo del periodismo
Una voz muy influyente de la cultura española
A lo largo de las décadas siguientes, Ortega se convirtió en una de las voces más influyentes de la cultura española. En 1923 fundó la Revista de Occidente, plataforma clave para difundir el pensamiento europeo en España, y colaboró de forma activa en la fundación del diario El Sol, desde donde estimuló el debate cultural y político.
Ortega siempre fue una persona comprometida con su tiempo y no dudó en probar suerte en la política. Fue elegido diputado por la provincia de León durante la II República. Todo se complicó con el estallido de la Guerra Civil en 1936, cuando el pensador se opuso al levantamiento militar y pronto se vio obligado a exiliarse, viviendo en Francia, Holanda, Argentina y Portugal. No regresó a España hasta 1945, cuando ya se había convertido en un referente intelectual internacional, aunque no le fue permitido recuperar su cátedra. En su lugar fundó el Instituto de Humanidades, donde impartió lecciones hasta su muerte.
Falleció en Madrid el 18 de octubre de 1955, dejando una obra esencial para la cultura española.





