Septiembre es un mes que podríamos definir como ‘bisagra’; en la mesa todavía encontramos muchos de los productos que han marcado el verano, pero poco a poco empiezan a aparecer los primeros sabores del otoño. Se da además la circunstancia de que, en los últimos años, el aumento de las temperaturas derivado del cambio climático está modificando los ciclos de algunos cultivos. En agosto ya hemos visto cómo productos más propios de septiembre aparecían ya en mercados (caso de los higos, por ejemplo), algo que también se aprecia bien en las vendimias de la uva, cada vez más tempranas.
Así, más que una frontera exacta entre dos estaciones, septiembre es un mes de solapamiento. Y ahí está parte de su atractivo gastro. Vamos a ir grupo a grupo de alimentos para ver cuáles de ellos es buena idea incluir en la cesta de la compra este mes.
FRUTAS
Septiembre todavía conserva buena parte de la fruta de verano. Es el momento de aprovechar los últimos melones, paraguayos, melocotones y ciruelas, que poco a poco van desapareciendo de los mercados. Entre las grandes protagonistas del mes están las uvas, que se encuentran en un momento excelente, y los higos.
También es temporada de moras, aunque su periodo es relativamente corto, y empiezan a entrar con fuerza las nuevas cosechas de manzanas y peras. Hacia finales de septiembre pueden aparecer ya los primeros membrillos y granadas, aunque ambos productos tendrán todavía por delante buena parte de su temporada durante el otoño.
VERDURAS Y HORTALIZAS
La huerta vive una transición muy parecida. Durante buena parte de septiembre todavía podemos disfrutar de tomates, pimientos, berenjenas, calabacines y judías verdes, productos que se encuentran entre los grandes protagonistas de la cocina de verano y que todavía pueden estar en un buen momento.
Pero a medida que avanza el mes, el paisaje de la huerta empieza a cambiar. La calabaza comienza a ganar protagonismo y aparecen progresivamente verduras más propias del otoño y de los meses frescos, como el brócoli, el puerro, las espinacas, las acelgas y las distintas variedades de coles.
Es, por tanto, un buen momento para aprovechar las últimas hortalizas estivales antes de que la cocina empiece a pedir platos más templados, guisos y preparaciones más reconfortantes.
PESCADOS Y MARISCOS
En el Cantábrico, el bonito del norte puede vivir en septiembre el broche de oro de su costera, después de haber sido uno de los grandes pescados del verano. También es un buen momento para disfrutar de la sardina, que al final del verano puede presentar un buen contenido graso, aunque sus características y disponibilidad varían según la zona y el momento de captura.
Con la llegada del otoño empieza también a ganar protagonismo el calamar de potera, uno de esos productos cuya calidad está muy ligada a la forma de pesca y que resulta especialmente interesante cuando se busca producto local y de temporada. A él se suman otros pescados que podemos encontrar durante estas semanas, como el jurel, la caballa, la anchoa o boquerón y el rape, aunque en estos casos la temporalidad es menos marcada.
En el caso de la dorada y la lubina, conviene hacer una distinción: buena parte de las que encontramos habitualmente en las pescaderías españolas proceden de acuicultura, por lo que no resulta adecuado considerarlas productos estrictamente estacionales. La pesca salvaje sí está condicionada por los ciclos y la regulación, pero su calendario depende mucho de cada zona.
SETAS
El final de septiembre marca el comienzo de la temporada micológica. El gran momento de las setas suele llegar en octubre y noviembre, pero todo depende de que se den las condiciones adecuadas, especialmente de la llegada de las primeras lluvias y del descenso de las temperaturas.
Si el tiempo acompaña, durante las últimas semanas de septiembre pueden empezar a aparecer los primeros boletus, rebozuelos o chantarelas, algunas setas de cardo... En determinadas zonas también pueden empezar a encontrarse níscalos o rovellones, aunque su momento fuerte suele llegar más adelante.
LEGUMBRES, CEREALES Y CARNES: MENOR TEMPORALIDAD
Hay grupos de alimentos cuyo calendario depende mucho menos de la estación. Es el caso de las legumbres y los cereales, que podemos consumir durante todo el año gracias a su conservación y almacenamiento. En septiembre, además, son una buena forma de ir incorporando de nuevo a la cocina platos algo más consistentes después de los meses de verano. Como recomendación general, tanto las legumbres como los cereales son interesantes dentro de una alimentación saludable, especialmente cuando optamos por versiones integrales y por legumbres como fuente habitual de proteína vegetal.
En el caso de la carne, la temporalidad es también mucho menor, aunque hay una excepción clara: la carne de caza, cuyas distintas temporadas empiezan a abrirse con la llegada del otoño y varían según la especie y la comunidad autónoma. Para el día a día, la recomendación pasa más por elegir carnes frescas y magras, como el pollo, el conejo o el pavo, y dejar los productos cárnicos más procesados para un consumo ocasional.
12 RECETAS PARA COMERSE SEPTIEMBRE
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El kale es una col rizada de la familia de las crucíferas, a la que también pertenecen la coliflor y el brócoli. Se puede tomar crudo en ensaladas o sándwiches, al vapor, hervido, salteado o como ingrediente de sopas y batidos. En esta receta vamos a cocer esta verdura para servirla en una ensalada, que acompañaremos con higos, uvas y piñones.
Los smoothies son una alternativa para consumir fruta y verdura frescas. Te proponemos una receta antioxidante y energética, que lleva espinacas, uvas y plátano. ¡Un cóctel de vitaminas que te sentará de cine!
Utilizamos aquí la cremosa burrata italiana para preparar un postre rapidísimo con higos y aceto balsámico. Las hojitas de menta que añadiremos al final darán al conjunto un toque de lo más agradable y refrescante.
Hay pocas cosas más ricas y fáciles de preparar que un bizcocho casero. Por no hablar de que es mucho más natural que cualquiera comprado. Además, puedes controlar la cantidad de azúcar y no ponerle de más.
El pisto es un clásico del recetario español, un plato humilde que preparaban los campesinos de La Mancha con los productos de la huerta. Se prepara en toda España con pequeñas variaciones regionales, aunque hoy no quedamos con el más conocido y popular: el pisto manchego tradicional.
Aprovechamos la temporada del melocotón para preparar este sencillo postre, cuya presentación en vasitos hace que gane en vistosidad. A la fruta sumaremos un poco de muesli o granola y yogur natural. Una receta facilísima y saludable.
Esta calabaza asada al tomillo la podrás servir tanto como entrante como guarnición de cualquier otro plato principal.
Preparar estos tomates rellenos de carne es muy sencillo. Solo tienes que esmerarte en vaciarlos sin que se deformen ni se deshagan para poder rellenarlos más tarde con la carne cocinada.
Además del famoso marmitako, el bonito con tomate es una de las recetas más ricas y sencillas que podemos elaborar con este pescado que en septiembre todavía podemos encontrar en el mercado.
Si aún no has probado a cocinar las sardinas al horno, te animamos a hacerlo. Además de que resultan deliciosas, te ahorrarás un buen número de calorías y evitarás que toda la casa huela a pescado.
El universo de las ensaladas es infinito. En este caso optamos por ingredientes como uvas, escarola, nueces pecanas, pollo, apio y una vinagreta de mostaza.
La técnica del cocinado a la plancha es una de las que mejores resultados nos ofrece a la hora de preparar calamares. En este caso los vamos a acompañar con pimiento y un rico aceite de perejil. Eso sí, solo una prevención: es importante procurar no cocinar los calamares más de 2 o 3 minutos cada lado para que queden tiernos.





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