Para que se te vaya haciendo la boca agua y te animes a preparar esta veraniega y refrescante receta, te diremos que es tan sencillo como triturar sandía con hielo y un poco de sal, decorar con bolitas de melón y daditos de pepino y aliñar. ¡Una de nuestras sopas frías favoritas de esta época junto al gazpacho y al salmorejo!
El universo de las sopas frías es infinito, y más allá de las clásicas, nos gusta innovar con otros ingredientes y hacer muchas variaciones más allá de las clásicas, ¡que también nos encantan!
La sandía y el melón son perfectos para hacer este tipo de recetas porque reúnen tres cualidades clave: agua, dulzor natural y textura suave. Son frutas con más del 85–90% de agua, lo que las convierte en una base ideal para obtener una sopa ligera, hidratante y muy refrescante.
Ingredientes y paso a paso para preparar esta sopa de sandía y melón
Para preparar la base de esta sopa utilizamos una sandía madura sin pepitas (y si las tiene, se las quitamos), con mucho jugo, un dulzor equilibrado y una textura fina, que vamos a triturar con hielo y una pizca de sal.
El paso siguiente es sacar varias bolitas con un sacabocados de pulpa de melón Cantaloup y lavar, secar y picar un pepino en daditos.
Ponemos en unos vasitos, cuencos o platos hondos un poco de la mezcla de sandía y añadimos el melón y el pepino.
Aderezamos con AOVE, zumo de limón o de lima y un poco de sal para que cada comensal mezcle ¡y disfrute de esta deliciosa y refrescante sopa!
Otras variantes de esta sopa
Se nos ocurre un divertido juego que es triturar el melón con hielo para la base y convertir la sandía en bolitas, respetando el resto del proceso de la sopa.
Puedes triturar el melón y la sandía juntos también y servir con daditos de pepino, tomate, cebolleta y pimiento, como si fuera un gazpacho. En lugar de cítricos, añade al final un buen vinagre de Jerez para el aliño.
Y otra variante de sopa es cambiar estas frutas por otras también veraniegas, como el melocotón, la paraguaya o la cereza; eso sí, añadiendo un poco de agua al triturarlas.
Refuerza el frescor de cualquier sopa fría con menta o hierbabuena. ¡Les va de maravilla!
Cuándo servirla: aperitivo, entrante o refresco de media tarde para los días de ola de calor
La sopa fría de sandía y melón es uno de esos platos veraniegos que funcionan en casi cualquier momento del día porque combina frescor, hidratación y un sabor suave que gusta a todos.
Servirla en formato mini, por ejemplo en un vaso de chupito, es ideal como aperitivo para abrir una comida o una cena de verano. En pequeñas dosis resulta muy refrescante, entra fácil y prepara el paladar sin llenarnos. Es ideal para comidas informales, barbacoas o reuniones en casa donde quieres ofrecer algo ligero, vistoso y riquísimo.
En formato cuenco o bol, esta sopa fría funciona como un entrante perfecto para un almuerzo o una cena veraniega. Es ligera y combina muy bien con platos posteriores como pescados, ensaladas o carnes suaves. Puedes servirla con semillas, tiras de jamón o dados de queso fresco.
Cuando el termómetro se dispara, esta receta se convierte en un refresco natural perfecto para medio día o media tarde. Es hidratante, tiene toques dulces, salados y ácidos y aporta energía sin sensación de empacho. Sírvela muy fría e, incluso, con hielo picado por encima.
La tomes como la tomes, ¡disfruta esta deliciosa sopa de sandía y melón con pepino en cualquier momento!






