"Mi hija sólo tiene cinco años. Quiero aguantar al menos un año más", comentó
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"Mi problema es que no puedo decir 'no'. Cuando alguien me llama y quiere que tome unas copas con él, lo hago"
25 ABRIL 2005
El pasado ocho de abril, la casa real de Mónaco confirmaba, sólo dos días después del fallecimiento del príncipe Raniero, que Ernst de Hannover, esposo de la princesa Carolina, se encontraba ingresado en el hospital princesa Gracia de Montecarlo a causa de una pancreatitis aguda, que su estado era grave y que necesitaba cuidados médicos permanentes.
El pasado lunes día dieciocho, la Casa Real de Mónaco emitía un nuevo comunicado sobre el príncipe Ernst-August de Hannover que decía así: “Ha sido autorizado por sus médicos a abandonar el centro hospitalario Princesa Gracia de Mónaco el lunes 18 de abril a primera hora de la tarde”. Quedaba en duda si era el propio Hannover quien había solicitado abandonar el centro médico o bien si el tratamiento había concluido y continuaba con la recuperación en casa. Sin embargo, sólo unos días más tarde el príncipe concedía una entrevista a un diario de la región austríaca de Voralberg y su situación quedaba aclarada.
El marido de la princesa Carolina prosigue allí, en plenos Alpes austríacos, con su recuperación. El doctor Christian Schenk, al frente del equipo médico que trata al príncipe, estuvo junto a él cuando se realizó esta entrevista. Apenas cinco días después de que el príncipe esté bajo sus cuidados, se muestra satisfecho con como está evolucionando el paciente. “Nuestro equipo médico –dice Schenk- se trasladó a Mónaco el domingo por la tarde. El príncipe tenía cuarenta grados de fiebre y estaba bajo la influencia de muchos medicamentos. Llevaba ya doce días en cuidados intensivos en la clínica monegasca.”
Ernst de Hannover: 'Me encuentro mejor'
-Alteza, ¿cómo se encuentra?
- El lunes, cuando dejé el hospital princesa Gracia y me trasladé aquí, me sentía muy indispuesto, pero hoy me encuentro mejor al cien por cien. Realmente ha sido un trabajo muy bueno
- ¿Existió verdaderamente peligro de muerte?
- Sí (Ernst August y el doctor Schenk contestan al unísono)
-¿Normalmente sucede eso en una pancreatitis?
- Muchos – contesta el doctor Schenk- creen que la probabilidad de muerte es del cincuenta por ciento. Sin embargo, por propia experiencia, sé que esa probabilidad es mucho mayor.
Ernst-August, por su parte, asegura: “La pancreatitis es lo más siniestro que puede sucederle a uno. No se lo desearía ni a mi peor enemigo.”