Aunque quedan casi dos semanas para que se inaugure oficialmente el verano, Francisco Rivera y Lourdes Montes ya han comenzado la temporada de chapuzones con su familia. Ha sido este fin de semana cuando el extorero y la diseñadora han escogido las playas gaditanas para disfrutar del primer día de playa con sus tres niños: Carmen, que cumplirá once años en agosto; Curro, de siete, y Nicolás, de catorce meses. Además, se han sumado a este planazo la madre de la diseñadora, Lourdes Parejo; su hermana, Sibi Montes; su cuñado, Mateo Ibáñez Pacheco, y su sobrino, Mateo, nacido en agosto del año pasado.
Ha sido toda una experiencia para el menor de los tres hijos de Francisco y Lourdes, Nicolás, que ya ha sido más consciente de lo que supone remojarse los pies en el mar sostenido de la mano de su madre. Eso sí, quienes se lo han pasado verdaderamente pipa han sido los hijos mayores del matrimonio, Carmen y Curro: el extorero no ha parado de jugar con ellos y lanzarles al agua, demostrando así lo padrazo que es.
Y es que la relación entre padre e hijos es inmejorable. Durante los últimos meses, la familia ha compartido entrañables estampas que reflejan esa complicidad tan especial, como la de un padre cabalgando junto a su hijo, ambos a lomos de sus respectivos caballos, avanzando al mismo ritmo como auténticos jinetes. A ello se suma otra escena especialmente significativa: la pequeña Carmen enfundada en una chaquetilla de luces de color turquesa, una prenda cargada de simbolismo y recuerdos vinculados a la trayectoria de su padre. Un gesto con el que quiso rendirle un emotivo homenaje, reinterpretando su legado desde la inocencia. La imagen, compartida por Lourdes en sus redes sociales, refleja con naturalidad y ternura el profundo amor que une a la familia y la importancia que dan a mantener vivas sus tradiciones y vínculos más personales.
No hay duda de que Francisco Rivera atraviesa un buen momento personal. La pasada semana, el diestro desvelaba que su hermano Kiko Rivera había contactado con él para gestionar, junto a Cayetano, el reparto de varias cabezas de toro que pertenecieron a su padre, el recordado Paquirri. “Me ha escrito mi hermano Kiko un mensaje muy cariñoso”, comentaba Francisco, visiblemente agradecido por el acercamiento entre ambos. “Va a repartir las cabezas entre Cayetano, él y yo”, explicaba. Un detalle que el torero ha recibido con especial emoción, ya que reconoce que había llegado a perder la esperanza de que algo así ocurriera. “Ya había abandonado la esperanza. Es un detalle que dice mucho de su parte”, expresó.
Y, además de ese acercamiento familiar, el pasado mayo cumplió quince años junto a Lourdes, la mujer de la que se enamoró a primera vista, a "flechazo" como él mismo diría, en el Real de la Feria. La diseñadora quiso rememorar aquellos momentos y publicó en sus redes sociales un romántico mensaje dirigido a Fran. “Hoy hace 15 años que nos conocimos, Francisco…", escribía ella. Aquel 3 de mayo de 2011, entre el sonido de los volantes y el aroma a azahar, un grupo de amigos comunes (entre los que se encontraba el tío de Lourdes, José Manuel Soto) ejerció de celestino. Para el torero, el impacto fue inmediato. “Lo nuestro fue un flechazo total. De hecho, el mismo día que la vi le dije a un amigo: 'Mira, te voy a presentar a la mujer con la que me voy a casar'”, recordaba Francisco con esa seguridad que siempre le ha caracterizado.








