Este lunes, 25 de mayo, concluyó la romería de El Rocío tras días recorriéndose los paisajes andaluces con la fe como testigo. Se trata de una de las peregrinaciones más importantes de aquellos adeptos al catolicismo, sobre todo a los que veneran a la Virgen homónima, y la imagen de esta entrando a la aldea de Almonte, en Huelva, ha dejado momentos de lo más emotivos protagonizados por las familias, amigos y hermandades que se comprometieron a realizar este camino. Una de las imágenes más tiernas fue la que encarnaron Fran Rivera y su primogénita, Tana —fruto de su matrimonio con Eugenia Martínez de Irujo—, quienes compartieron un abrazo y demás gestos de cariño al visualizar a su imagen, Nuestra Señora del Rocío de Triana, llegar a su destino.
Así lo ha corroborado Lourdes Montes —mujer del diestro y con quien comparte tres hijos: Carmen, Francisco y Nicolás—, quien ha asistido al desfile de la firma Encinar este viernes y, como acostumbra, le ha dedicado unos minutos a los medios de comunicación antes de entrar al recinto. La diseñadora, que siempre que puede realiza la mencionada peregrinación, ha asegurado que este año han sido unos días espectaculares, señalando que lo bonito de esto es que "cada año es diferente y siempre tiene algo especial".
Sus palabras sobre el precioso momento entre Fran y Tana
La empresaria, que se unió tarde a El Rocío, tal y como confirmó su marido durante los primeros días de camino, ha hablado con total sinceridad del precioso gesto que compartieron padre e hija ante el Simpecado. Una emotiva escena que cautivó a curiosos y extraños y que robó el protagonismo a la alegría colectiva impulsada por el sonido de los tamboriles y los vítores de su Hermandad, la de Triana, en su llegada a la aldea onubense.
"Sí, El Rocío tiene esas cosas, ¿no? que salen muchas emociones", ha indicado con una gran sonrisa al recordar lo vivido. La escena mencionada no es otra que la compartida entre el extorero y su primogénita, la cual reflejaba la inquebrantable conexión que existe entre ellos. Las miradas de profunda admiración de la joven hacia su padre, los besos cargados de cariño y un cálido abrazo en el que Tana se refugió en el pecho del que fuera uno de los diestros más importantes de nuestros ruedos han dejado claro que El Rocío une corazones con una fuerza única.
Roca Rey, el gran ausente
Además, también se ha pronunciado sobre la presencia intermitente de Andrés Roca Rey, novio de Tana, durante estos días en El Rocío, subrayando que "está en otras cosas ahora mismo". La diseñadora ha indicado que el joven diestro "tiene que enfocarse en su temporada", a la cual ha regresado tan solo un mes después de su grave cogida durante la Feria de Sevilla. Su vuelta a los ruedos ha estado marcada por el incansable apoyo de su chica, quien aparecía ayer en su gran tarde en Las Ventas, donde consiguió una oreja.
Roca deslumbró ayer en la tradicional Corrida de la Prensa de la Feria de San Isidro bajo la atenta mirada del rey Felipe VI —quien presidió la corrida— y su hermana mayor, la infanta Elena —una gran apasionada de la lidia—. El diestro le brindó su primer toro de la tarde, el tercero de la jornada, al padre de la princesa Leonor, con las siguientes palabras: "Su Majestad, va por usted, es un gusto tenerle aquí".
***Texto en ampliación





