6 ABRIL 2004
Tradiciones nupciales
Aunque no hay nada confirmado al respecto, seguramente Mary Donaldson siga otras de las tradiciones que se han establecido en el reino de Dinamarca boda tras boda real como lo es llevar el ramo nupcial de mirtos. La costumbre arranca cuando la madre de Ingrid llevó consigo algunos esquejes de mirto desde su hogar natal, en Inglaterra, hasta el nuevo de Suecia y la reina Ingrid los llevó, a su vez, a Dinamarca. En la actualidad crecen en Fredensborg. Desde que la reina Ingrid se casara con Federico IX, en 1935, los mirtos, correspondientes de la misma planta original, han constituido un elemento clave de los ramos de las novias de la Casa Real danesa.
Otros de los elementos tradicionales de las bodas reales de Dinamarca han sido la diadema nupcial y el broche de margaritas que lució la reina Margarita en su vestido de novia. La tiara de Cartier ha recibido el nombre de tiara nupcial. La madre de la reina Ingrid la recibió como regalo de boda de parte del virrey de Egipto, pero Ingrid no la lució en su boda, sino una corona de ramas de mirto. Después, llevaron la tiara de Cartier la princesa Ana María en su boda, celebrada en Atenas en 1964; Margarita, en 1967, y Benedikte, en 1968. También la hija de Benedikte, Alexandra, y la de Ana María la lucieron.
El broche de margaritas del traje de novia de la reina Margarita también pertenecía a la reina Ingrid. Poco antes de su boda se lo regaló su padre, el rey Gustavo VII de Suecia, en recuerdo de su madre. La reina Ingrid lo llevó en el hombro derecho en su boda y, después, toda su vida. En el 60º cumpleaños de la reina Margarita, la Reina Madre se lo regaló.
|