Paradojas de la vida, en estos tiempos de guerra, la princesa Victoria de Suecia cumple su 'servicio militar intensivo' para defender a su país, que se ha declarado neutral, en el extranjero.
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"Necesitamos personas con capacidad civil. Enfermeras, traductores, médicos, sacerdotes y juristas. Pero tenemos que darles unas nociones básicas de cómo se trabaja en un ambiente militar", dice el jefe del cuartel de Swedint, Lennart Bengtsson.

20 MARZO 2003
Tal y como anunciábamos hace algunas semanas en Hola.com, Victoria de Suecia se prepara como soldado para servir a su país en el extranjero en el cuartel de Swedint, Almnäs (Södertälje). Desde el pasado 3 de marzo, y por un periodo de tres semanas, la Princesa soldado se ha alejado de las cómodas dependencias de palacio para vivir en una simple tienda de campaña, que comparte con un grupo de 43 alumnos.
La princesa Victoria, en las imágenes con el uniforme de supervivencia durante las prácticas de una evacuación de emergencia, se encuentra ya en el ecuador de este servicio militar en el que ha aprendido reglamentarias técnicas de subsistencia (cómo defenderse en caso de tener que convertirse en médico en el campo de batalla), el manejo de armas (ha hecho maniobras con un rifle de asalto AK-5) y el trabajo en equipo.
La más difícil prueba
Ha superado pues a lo largo de estos 17 días un amplio programa con muchas y muy difíciles pruebas, aunque, entre todas ellas, de la carrera de resistencia guarda peor recuerdo."Lo peor para mí fue tener que recorrer un kilómetro con todo el equipo a cuestas (pesa 12 kilos) y llegar antes del límite fijado (menos de 7 minutos)", comentó al respecto la Princesa, que hizo el recorrido en apenas 4 minutos y 45 segundos.
Una vez cumplido este breve servicio militar, la heredera de la Corona sueca recibirá un certificado con el que se le autorizará a participar en la misión de paz de Kosovo. Un enclave de los Balcanes (protectorado de las Naciones Unidas) en el que la Princesa además de recibir, el pasado verano, un curso militar intensivo se convirtió en testigo directo del horror y la tragedia entre las ruinas de la guerra.
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