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24 MAYO 2002
El príncipe Felipe ya se encuentra en Trondheim, junto al resto de invitados reales, para asistir a la boda de Marta Luisa de Noruega y Ari Behn.
El Príncipe de Asturias, acompañado de la princesa Victoria de Suecia, entre otros miembros de la realeza, acudió sonriente y relajado a la recepción que el gobierno noruego organizó en honor a los novios reales en el Olavshallen de Trondheim, en la víspera al gran acontecimiento.
Risas, lágrimas y mucho amor derrocharon Marta Luisa y Ari Behn que, sin separarse ni un momento, se mostraron exultantes de alegría por la proximidad de verse convertidos en marido y mujer en pocas horas. Marta Luisa, bellísima, lucía un vestido de satén en crudo con un discreto estampado floral, escote palabra de honor y abertura lateral, y una gargantilla de perlas con varias vueltas engarzadas y pendientes a juego.
Sin sorpresas
No ha habido sorpresas. Los jóvenes Príncipes, y no los Reyes, han sido los huéspedes reales protagonistas del enlace de Marta Luisa de Noruega y su prometido, Ari Behn, que se celebrará hoy en la catedral Nidaros, centro de la vida espiritual de la iglesia escandinava desde principios del año 1150. Aunque, si bien es cierto que innumerables reyes fueron coronados entre sus muros, ésta es la primera vez que será escenario de una boda real.
El Príncipe Felipe, que, como estaba previsto, llegó ayer a la ciudad noruega, es el único representante de la Familia Real española y asistirá completamente solo al enlace. La noticia de su viaje al país nórdico había provocado numerosas especulaciones sobre un posible reencuentro entre don Felipe y la modelo Eva Sannum -son muchas las publicaciones que han fantaseado con la idea-, con quien mantuvo una relación sentimental durante cuatro años, aunque, al parecer, la cita no ha sido concertada.
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