Tras asistir a la inauguración de los Juegos, Haakon y Mette-Marit representaron oficialmente a su país durante la competición de esquí acrobático
Haaokon y Mette-Marit animaron a los participantes noruegos y pusieron una nota de glamour real, en las competiciones deportivas que se disputaron en Salt Lake
Como dos espectadores más, dejándose llevar por la ilusión y el patriotismo, animaron a su conciudadana Kari Traa
“Había oído rumores de antemano, pero no sabía con seguridad si los Príncipes se iban a acercar a saludarme. Aprecio muchísimo que hayan realizado un viaje tan largo y estoy encantada con haber ganado una medalla. Al menos, así no tienen que volverse de vacío”, declaró pocos minutos después la campeona
11 FEBRERO 2002
Volaron directamente desde Oslo a Salt Lake City
y
fueron recibidos junto a la escalerilla del avión por el embajador
noruego, Knut Vollebaek y el cónsul en Salt Lake City. Junto a ellos: el secretario General de la Sociedad Noruega del
Deporte,Ivar Egeberg y del Comité Olímpico noruego,Kjell O. Kran.
Esquí acrobático
Haakon y Mette-Marit asistieron, con sus acreditaciones correspondientes, a la ceremonia de inauguración de los Juegos de Invierno el pasado fin de semana y, un día después, sin haber dormido demasiado, representaron oficialmente a su país durante la competición de esquí acrobático.
“Fue fantántico estar allí”
Como dos espectadores más, dejándose llevar por la ilusión y el patriotismo, animaron a su conciudadana Kari Traa y confiaron al círculo de personas con las que se encontraban que estaban realmente impresionados por la espectacularidad de las pruebas y por lo fantástico que era poder estar allí aunque su presencia no hubiera traído toda la suerte que hubiese necesitado Noruega en la prueba anterior: la disputa de las medallas en la competición de carreras de fondo –15 Km.- para mujeres atletas.
Tribuna de invitados
Tres cuartos de hora antes de que diera comienzo la competición de esquí acrobático, los Príncipes de Noruega, acompañados por el general Ivar Egeberg, y Elisabeth Seeberg, esposa del vicepresidente de la
Federación de esquí, ya estaban sentados en la tribuna bajo el sol. La espera, no obstante, mereció la pena ya que, aunque la prueba tuvo un alto coste en nervios y tensión, Noruega recibió, finalmente, la reconpensa de hacerse con la medalla de oro.
Glamour real
Haakon y Mette-Marit animaron a los participantes noruegos y pusieron una nota de glamour real a la delegación pidiendo ser presentados a la nueva campeona olímpica.
“Había oído rumores de antemano, dijo minutos después la ganadora, pero no sabía con seguridad si se iban a acercar a saludarme. Aprecio
muchísimo que hayan realizado un viaje tan largo y estoy encantada con haber ganado una medalla. Al menos, así no tienen que volverse de vacío”.
Mette-Marit y Kari Traa
Asimismo, la Princesa, para corresponder tan amables palabras, le confesaría que hubo un momento en el que se temió lo peor y que como no quería ni pensar en una posible derrota escondió su cabeza en la espalda de Haakon.
También la inmensa alegría de descubrir, tras los gritos de júbilo de los noruegos que estaban sentados en las gradas cercanas, que Noruega tenía una nueva reina del esquí.