La reina Margarita, acompañada de sus hijos, se trasladó a Caix, donde ya estaba el príncipe Enrique, para mostrarle su cariño y apoyo en tan amargos momentos
La reina de Dinamarca y su esposo, el príncipe consorte Enrique, en una imagen de archivo con su único nieto, el príncipe Nicolás
El príncipe Federico, en declaraciones al diario 'Ekstra bladet', ha asegurado: 'Entiendo perfectamente los sentimientos de mi padre. Y es una situación difícil para él, pero es fuerte y debe poder superarlo'
4 FEBRERO 2002
Cogidos de la mano, sonrientes y relajados se han mostrado la reina Margarita de Dinamarca y el príncipe Enrique en su primera comparecencia tras las declaraciones realizadas el pasado fin de semana por el Príncipe consorte y que conmocionaron a la sociedad danesa.
La Soberana y sus dos hijos, Federico y Joaquín, se trasladaron al castillo de Caix (en Francia) donde desde hace unos días se encontraba el príncipe Enrique “reflexionando” –como él confesó al diario B.T- sobre su situación en la Casa Real.
Consejo de familia
Hasta Caix, como decíamos, llegaron la Reina y sus hijos para apoyar al príncipe Enrique y demostrarle su cariño cuando se enfrenta a uno de los episodios más amargos de su vida. Juntos van a disfrutar de unos días alejados de las tensiones que afectaban a Enrique de Monpezat, con la incomparable paz de los viñedos de su Castillo como testigo.
Más relajado
Por eso no es de extrañar que el Príncipe, ilusionado y más tranquilo que en días anteriores, asegurara esta misma tarde: “Estamos muy felices juntos y ahora vamos a pasar un par de días tranquilos aquí”. Fue la Reina quien matizó: “Dos días, casi tranquilos”.
La Reina, su esposo y sus dos hijos se dejaron fotografiar en la entrada a su Castillo pero evitaron comentar las sorprendentes declaraciones realizadas por Enrique.
“Necesito tiempo para pensar –decía en la citada entrevista el Príncipe-. Durante muchos años he sido número dos en Dinamarca. Es un papel con el que estoy satisfecho, pero no quiero, de repente, después de tantos años en Dinamarca verme degradado al número tres. Como si fuera un complemento indiferente”.
Se refería al mayor protagonismo que desde ciertos sectores de la Casa Real y de la prensa danesa se había otorgado a su hijo, el príncipe Federico en detrimento de la responsabilidad del Consorte.
El apoyo de Federico
El príncipe heredero ha salido en apoyo de su padre no sólo con su presencia en Caix sino también con las declaraciones realizadas al diario danés Ekstra bladet.
“Estamos aquí –dice Federico- para apoyar a mi padre. Es cierto que su humor no es tan bueno ahora. Pero ya mejorará. Sólo necesita tener un poco de paz y tranquilidad”. “Mi padre –continúa- ha dicho lo que le ha herido y lo que siente. Y es un hombre con fuertes opiniones y, por tanto, también fuertes sentimientos. Por tanto, estoy seguro de que rápidamente volverá a ser el mismo de siempre. Necesita sólo un poco de distancia”. Esa distancia que menciona Federico la conseguirá el príncipe Enrique en su castillo francés ya que, aunque la Reina ha confirmado que regresará rápidamente a Dinamarca, él ha manifestado: “Yo me quedaré asistiendo a la poda de viñas tras la inauguración, el próximo martes, de la Casa Danesa de París”.