Máxima Zorreguieta charla animadamente con el príncipe Felipe antes de iniciar la excursión en la que sufrió el accidente
Con motivo de la celebración de las bodas de plata de los Reyes de Suecia, Máxima Zorreguieta ha acompañado por primera vez a la Familia Real holandesa a un viaje a un país extranjero
21 JUNIO 2001
Era la primera vez que Máxima Zorreguieta acompañaba a su prometido, el príncipe Guillermo Alejandro de Orange-Nassau, a un viaje representando a la Familia Real holandesa. Con motivo de la celebración de las bodas de plata de Carlos Gustavo y Silvia de Suecia la joven argentina se trasladó junto a la reina Beatriz de Holanda, el príncipe Constantino, su esposa Laurentien Brinkhorst y el príncipe heredero Guillermo Alejandro, al citado país escandinavo para unirse a los actos en los que iban a estar presentes representantes de las Casas Reales europeas.
Sin embargo, la mala fortuna impidió que Máxima Zorreguieta asistiera a la gala con la que se concluyó la celebración del 25 aniversario de boda de los monarcas suecos. La joven economista argentina, que destacó por su elegancia en la divertida fiesta con la que Carlos Gustavo y Silvia de Suecia recibieron a sus invitados, sufrió un resbalón durante la excursión a la isla de Trsa y a consecuencia del mismo sufre una fractura en una pierna.
Junto al resto de los 150 invitados, la prometida del príncipe heredero de Holanda se trasladó desde Estocolmo en un tren de época y en un barco de vapor hasta la isla, que es un regalo que el Rey Carlos Gustavo recibió de parte de la familia Wallenberg con motivo de su 50 cumpleaños. Una vez en la isla, Máxima Zorreguieta resbaló al pisar una roca húmeda. Al darse cuenta de que había sufrido una fractura, la joven y el príncipe Guillermo Alejandro decidieron adelantar su regreso a Holanda.