La princesa Ana, de 75 años, no deja de sorprender. El pasado sábado fue la orgullosa madrina en la boda de su hijo, Peter Phillips, con Harriet Sperling, y ya ha retomado sus compromisos oficiales. La hermana del rey Carlos III se ha reunido con sus antiguas compañeras del equipo británico que participaron en los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976, para recordar viejos tiempos en el Lansdowne House, un club privado de Londres.
Primera olímpica de la Familia Real británica
Ana de Inglaterra fue el primer miembro de la Familia Real británica que compitió en unos Juegos Olímpicos. Su hija, Zara Tindall, consiguió la medalla de plata en Londres 2012 que le entregó su propia madre. Fue en la prueba de campo a través donde sufrió una caída y desde entonces arrastra importantes lagunas de memoria. A pesar de estos problemas para recordar, asegura que recuerda la cita olímpica con gran cariño. "Tuve un pequeño problema, ya que la parte que me gustaría recordar, que es la carrera de campo a través, no la recuerdo". Sobre los Juegos añadió que "fue toda una experiencia, y en gran parte fue buena".
Sin embargo, anteriormente Ana parecía que atesoraba recuerdos más claros de su competición, por lo que en realidad no está del todo claro cuánto es capaz de recordar. En un mensaje dirigido a los atletas del equipo británico antes de los Juegos de 2020, reflexionó de la siguiente manera: "Recuerdo de mi propia experiencia olímpica la expectación y la emoción de pisar el escenario olímpico. Pero también la concentración absoluta en lo que hay que hacer".
Se cayó de su caballo
La Princesa se cayó y tuvo una conmoción cerebral al descolgarse de su caballo, Goodwill, que quedó atascado en el barro durante una de las pruebas olímpicas. Esto provocó que la hija de Isabel II se cayera en el obstáculo número 19 del recorrido y fue elogiada por su "extraordinaria valentía física". Tanto sus padres, los recordados Isabel II y Felipe de Edimburgo, como sus tres hermanos, los entonces príncipes Carlos, Andrés y Eduardo, presenciaron el accidente.
La otra conmoción cerebral que ha tenido
Las conmociones cerebrales son un tipo de lesión que suele producirse tras un fuerte golpe en la cabeza o una caída. Décadas después de ese episodio, Ana de Inglaterra sufrió una segunda conmoción cerebral en 2024 cuando se encontraba en su finca de Gatcombe Park, en Gloucestershire. En aquel momento, su equipo médico informó de que las lesiones en la cabeza eran compatibles con el posible impacto de la cabeza o las patas de un caballo. La princesa dijo sobre ello que no recordaba "absolutamente nada" de este incidente, pero que le había hecho reflexionar. "Simplemente te recuerda, te muestra que nunca se sabe con certeza po qué algo ocurre y puede que no te recuperes de ello". Tienes muchísima suerte... si consigues mantenerte más o menos lúcido, y el verano pasado estuve a punto de no estarlo. Dicen que hay que vivir el día a día y te das cuenta de que cada día es un regalo", manifestó. A finales de 2025, una fuente cercana a la princesa Ana declaró a The Times que su accidente había sido "mucho peor de lo que se había dado a entender".







