PLAN DE ESCAPADA

Venecia en 24 horas: los imprescindibles que visitó Felipe VI y todo lo que puedes ver en un solo día


La ciudad de los canales no necesita presentación, pero sí estrategia. Porque este laberinto de agua, mármol y reflejos infinitos puede abrumar incluso al viajero más experimentado. Abordar en un día un lugar a rebosar de palacios e iglesias exige elegir bien.


Felipe VI y el Gran Canal de Venecia
19 de junio de 2026 a las 6:30 CEST

Por Venecia ha pasado Felipe VI esta semana en un viaje exprés con motivo del Simposio Cotect Europa. Un escenario que no visitaba desde que era niño. Solo han sido unas pocas horas, pero suficientes para recorrer algunos de los lugares más emblemáticos de esta bellísima ciudad. Una ruta intensa, que nos sirve de guía para descubrirla en tiempo récord.

Presidente de italia Sergio Mattarella con el rey Felipe VI, Venecia© GTRES
El rey Felipe VI estrecha la mano del presidente de italia, Sergio Mattarella, junto al Gran Canal.

La recorremos en un día con la intensidad de quien quiere ver lo imprescindible y la serenidad que requiere una de las ciudades más bellas de Europa, y del mundo. A pie o en vaporetto iremos descubriendo palacios que parecen flotar sobre el agua, basílicas doradas, islas tranquilas... Allá vamos:

Plaza de San Marcos, Venecia© Shutterstock
Plaza de San Marcos, con el Palacio Ducal y la columna del León junto a la laguna.

08:00-10:30 Plaza de San Marcos: Venecia despierta

“El salón más bello de Europa”. Así describió Napoleón la Plaza de San Marcos de Venecia, el punto de encuentro de la ciudad. En ella hay que cumplir con varios rituales por el orden que se desee: subir a las alturas del Campanile, entrar en la icónica basílica de San Marcos, sentarse en uno de sus cafés históricos —Florian o Cuadri— y visitar, como Don Felipe, el Palacio Ducal de Venecia.

Florian Café, Plaza de San Marcos, Venecia© Shutterstock
Florian Café, un histórico en Venecia.

10:30–12:30 Palacio Ducal y los secretos del poder veneciano

Los duques que gobernaron Venecia en los tiempos de la República tuvieron su sede en este palacio abierto a las visitas. El recorrido comienza por los patios y la monumental escalera de los Gigantes para acceder después a salas históricas ricamente decoradas, como la del Gran Consejo, con enormes pinturas de Tiziano y Tintoretto, las habitaciones del Apartamento Ducal y los salones institucionales.

Góndolas navegando desde el puente della Paglia hacia el de los Suspiros, Venecia© Shutterstock
Góndolas navegando desde el puente della Paglia hacia el de los Suspiros.

Además de la Armería, unido al palacio, a través del archiconocido Puente de los Suspiros, está la vieja prisión del Piombi, donde se pueden ver las celdas originales. También existen dos visitas especiales en grupos reducidos para descubrir tesoros escondidos (palazzoducale.visitmuve.it). 

Basílica de San Marcos, Venecia© Shutterstock
8000 metros cuadrados de mosaicos dorados brillan en el interior de la basílica de San Marcos.

12:30–13:15 Basílica de San Marcos

Sin moverse de ese bello salón de Europa, te encontrarás con la basílica de San Marcos. Largas colas suelen formarse a las puertas de uno de los templos más espectaculares de Europa que el monarca visitó durante su estancia. Si impresiona su exterior, mucho más ver cómo la luz que se filtra por sus cúpulas hace brillar sus 8000 metros cuadrados de mosaicos dorados, que le han valido el nombre de “la basílica de oro”. No hay que perderse en el interior el retablo bizantino de la Pala d’Oro, una de las obras de orfebrería más refinadas del mundo, y subir a la terraza para contemplar las vistas de la plaza desde otra perspectiva (tickets.basilicasanmarco.it).

El rey Felipe en Venecia
El rey Felipe desembarcando de su trayecto en barco.

13:15–14:30 Gran Canal en vaporetto

Mucho más asequible que un paseo en góndola es tomar la línea 1 del vaporetto, que recorre lentamente la gran arteria acuática de Venecia: el Gran Canal, al que se asomó Felipe VI. Subirse en piazzale Roma a uno de estos barcos es la forma más natural de entender la ciudad, donde todo se organiza en torno al agua.

A ambos lados se despliega un auténtico museo flotante, con palacios góticos, renacentistas y barrocos que se descubren a ritmo pausado. El itinerario pasa por algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como el puente Rialto, la Accademia, Santa Maria della Salute y San Marcos, antes de continuar hasta el Lido, esa isla larga y estrecha que separa la laguna de Venecia del Adriático.

Antiche Carampane, Barrio de San Polo, Venecia© Antiche Carampane
Antiche Carampane.

14:30–16:00 Almuerzo en San Polo

Hay que alejarse del centro más turístico para llegar al más tranquilo barrio de San Polo, que nada tiene que ver con el bullicio de San Marcos. Reserva para comer en Antiche Carampane (antichecarampane.com), una de las osterias más respetadas de la ciudad y de ambiente auténtico, que abrió sus puertas en 1983.

Basilica Santa Maria Gloriosa Dei Frari, Venecia© Shutterstock

16:00–17:30 Venecia artística

En San Polo está la basílica de Santa Maria Gloriosa dei Frari, que también visitó el rey en su viaje exprés. Por fuera es un templo sobrio que esconde un interior ricamente artístico, donde se encuentran uno de los grandes iconos pictóricos de la ciudad: la Asunción de Tiziano, que preside el altar mayor, y otros grandes maestros del Renacimiento veneciano.

Scuola de San Rocco, Venecia, Italia© Shutterstock
Scuola de San Rocco.

Muy cerca está la Scuola de San Rocco, el museo total del Renacimiento. Don Felipe recorrió sus salas, fue recibido por sus responsables y pudo admirar este edificio completamente decorado con obras de Tintoretto. No es de los lugares que aparece en las rutas rápidas de Venecia, pero sí define su alma artística (scuolagrandesanrocco.org).

San Giorgio di Maggiore, Venecia© Shutterstock
San Giorgio di Maggiore.

17:30–19:00 San Giorgio Maggiore

La guinda a este viaje express se pone en la isla de San Giorgio Maggiore, frente a la Plaza de San Marcos, a la que se llega fácilmente en vaporetto (línea 2) desde el centro histórico. Una vez desembarcados, lo primero que llama la atención es la basílica de San Giorgio Maggiore, diseñada por uno de los grandes arquitectos del Renacimiento y desde cuyo campanile se contemplan unas vistas espectaculares.

Isla de San Giorgio e isla de la Giudecca, Venecia© Shutterstock
Claustro de la Fundación Giorgio Cini.

No es lo único, también encontrarás jardines para pasear alejados del bullicio y la Fundación Giorgio Cini, donde el rey participó en el Encuentro Cotec y tuvo lugar la cena oficial en la Sala del Cenáculo Palladiano. Un antiguo monasterio benedictino que se puede visitar de manera guiada para descubrir sus claustros, bibliotecas, exposiciones y espacios culturales.