Salud

Dr. Eduardo Junco, pediatra, sobre el diagnóstico tardío de la enfermedad celíaca y la intolerancia a la lactosa en el niño: "Da lugar a un retraso en su desarrollo físico y psíquico"


Son dos enfermedades de origen similar que requieren un tratamiento precoz para evitar la desnutrición en el niño


Dr. Eduardo Junco Aguado, pediatra© Dr. Eduardo Junco Aguado
4 de noviembre de 2026 a las 17:29 CET

La enfermedad celíaca es una afección del aparato digestivo originada por una intolerancia permanente al gluten. Es una enfermedad clásica de la edad infantil y tiene un marcado condicionamiento genético. El origen del problema se encuentra en la digestión incompleta del gluten, el cual actúa como sustancia tóxica sobre la mucosa del intestino delgado, dando lugar a su atrofia con el consiguiente síndrome de malabsorción intestinal, alteración del ritmo en las deposiciones y, con el tiempo, a la aparición de síntomas de desnutrición.

La causa que desencadena la enfermedad se encuentra en determinados cereales: trigo, cebada, avena y centeno

Los síntomas de la enfermedad celíaca en la forma clásica infantil se caracterizan por pérdida progresiva del apetito, pérdida de peso, trastornos del carácter, diarrea crónica (heces blandas, pastosas y voluminosas), abdomen abultado, retraso del crecimiento y desnutrición.

Estos síntomas son el resultado de la atrofia de la mucosa intestinal que, debido a la pérdida de la superficie de absorción, da lugar a mala digestión y malabsorción de los alimentos.

El diagnóstico de certeza se realiza a través de una biopsia intestinal, la cual muestra unas vellosidades intestinales atrofiadas, con disminución de la superficie de absorción y disminución de la capacidad anatómica y funcional de sus células.

Dr. Eduardo Junco, pediatra

El gluten

Es una proteína compuesta por dos fracciones, gluteina y gliadina, presente en determinados cereales (trigo, avena, cebada y centeno). La gliadina es la culpable de la enfermedad en pacientes genéticamente predispuestos.

¿Se puede prevenir la celiaquía?

Las dos formas de intentar prevenir la enfermedad son: la administración tardía de gluten en la dieta de los lactantes sanos (no antes de los siete meses) y la lactancia materna prolongada.

Así deben ser las dietas para celíacos

La dieta exenta de gluten es el único tratamiento para la enfermedad. Una dieta compuesta por alimentos frescos y naturales exenta de los cereales que contienen gluten (están permitidos el arroz y el maíz) es siempre recomendada y aconsejada por los especialistas.

Celiaquía© Getty Images

Intolerancia a la lactosa

La intolerancia congénita a la lactosa es una alteración genética que da lugar a una ausencia de lactasa en la pared del tubo digestivo. Esta enzima es la encargada de desdoblar la lactosa en glucosa y galactosa para metabolizarla y ser digerida. Cuando esta enzima no está presente la lactosa, no se metaboliza, progresa por el tubo digestivo, y su presencia en él genera síntomas diversos, que son los que dan lugar a la enfermedad conocida como 'intolerancia a la lactosa'.

Existen también otras dos formas de intolerancia, que son la intolerancia primaria, que se manifiesta en cualquier época de la vida, y la intolerancia transitoria a la lactosa.

Síntomas de la intolerancia a la lactosa

Los síntomas aparecen tras la ingestión de leche, productos lácteos o alimentos varios que contengan leche en su composición.

En los lactantes y niños aparecen: diarrea persistente, acuosa y de olor ácido, cólico intestinal y distensión abdominal, eritema perianal, irritabilidad y alteración progresiva del estado de nutrición.

El diagnóstico de la intolerancia a la lactosa

Existen diferentes pruebas para llegar al diagnóstico. Desde la respuesta clínica de mejoría después de retirar la leche de la dieta alimenticia al test de intolerancia a la lactosa o prueba de provocación con sobrecarga de lactosa.

El test de hidrógeno aspirado, el cribado de azúcares en las heces y la biopsia intestinal son todas ellas pruebas útiles en el diagnóstico de la enfermedad.

Niño con dolor de tripa© Getty Images

Tratamiento para la intolerancia a la lactosa

  • Evitar la ingestión de lactosa en la dieta alimenticia.
  • Sustituir la leche y los lácteos con otros preparados alimenticios.
  • Proporcionarle suplementos de calcio.
  • Tratamiento enzimático sustitutivo de la lactasa.

Consecuencias del diagnóstico tardío

Todas las enfermedades del niño que dan lugar a una diarrea crónica provocan en mayor o menor grado, según su duración, síndromes de malabsorción intestinal. Esta situación mantenida en el tiempo da lugar a una desnutrición progresiva, a un retraso en su desarrollo físico y psíquico y a múltiples efectos colaterales no deseados con secuelas que pueden afectar de por vida.

Estas dos enfermedades, la enfermedad celíaca y la intolerancia a la lactosa, tienen un origen similar. La primera por intolerancia al gluten y la segunda, por intolerancia a la lactosa. Ambas, si no se tratan precozmente pueden dar lugar a desnutrición y, por lo tanto, su diagnóstico precoz es de gran importancia para prevenir estos efectos. 

Vigilar los síntomas del aparato digestivo del bebé o del niño pequeño y si su aumento de peso y su talla se ralentizan, son condiciones que tienen gran valor para sospechar precozmente estas patologías.